Los hoteles valencianos no quieren precipitarse en la desescalada pero los datos sanitarios recientes han despertado un optimismo repentino en el sector, que negocia con el Consell un plan para flexibilizar paulatinamente las limitaciones a la movilidad, su gran lastre desde el inicio de la pandemia, de cara al mes de abril, cuando arranca la Semana Santa. Así lo aseguró ayer el presidente de la patronal Hosbec, Toni Mayor, a la finalización de una reunión de trabajo con el president de la Generalitat, Ximo Puig, y el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer.

Mayor quiso dejar claro que «primero van los datos -sanitarios- y después las fechas -de reapertura-», por lo que avanzó que desde Hosbec no se va a presionar para acelerar la desescalada, que encaran con «paciencia». Pero esos datos de contagios y ocupación hospitalaria han abierto con su reciente y rápida mejoría una puerta para la «esperanza» del sector turístico, según confesó el líder empresarial.

Casi con total seguridad, el cierre perimetral de la Comunitat Valenciana se prolongará hasta el mes de abril. Las etapas de desescalada previstas a día de hoy son reabrir ahora los exteriores y, si la bajada de contagios continúa, autorizar los interiores en la segunda mitad de marzo. Si acompañan las cifras sanitarias, en el tercer episodio, ya a las puertas de la Semana Santa, habrá que decidir si se reabre la autonomía o se opta por la prevención para evitar un aluvión de llegadas desde otros puntos de España hacia segundas residencias.

Si triunfara la tesis más conservadora y siempre que la evolución sanitaria continuara acompañando, el Consell estudiaría la propuesta planteada hoy por Hosbec para dar cierto margen para la actividad hotelera. El proyecto consiste en convertir las reservas de hotel en salvoconductos que permitan la entrada a la autonomía de forma automática, una suerte de corredores seguros nacionales.

Según la iniciativa lanzada por la patronal, no se requeriría que el visitante aportara ningún tipo de prueba que acredite ser negativo en covid, al considerar que estos establecimientos son espacios seguros con protocolos que garantizan la capacidad de rastreo, según apuntan desde Turismo.

Para ir valorando los escenarios, Generalitat y hoteles volverán a reunirse dentro de dos semanas con la esperanza de que la mejoría prosiga. «No sabemos fechas, pero trabajamos en hacer un análisis de la situación cada 15 días. Los datos mejoran mucho y podrían darnos alguna alegría inesperada en la próxima quincena o el próximo mes», sostuvo Mayor, que no renunció a poder tener algún tipo de actividad turística en Semana Santa: «Lo vemos complicado, pero no imposible», ya que «si la incidencia acumulada sigue bajando como hasta ahora y los hospitales tienen menos presión, nos daría el aval para adoptar esas medidas de desescalada».

Medidas radicales si empeora

En todo caso, Mayor insistió en que la relajación debe ser «prudente y controlada» para garantizar que no hay pasos atrás por un empeoramiento de la pandemia. Una vez se alcance la cota deseada de los 50 casos por 100.000 habitantes, Hosbec propone crear un sistema de previsión y prevención que evite «tropezar como el verano pasado».

Para ello, apuestan por medidas de rastreo, de seguimiento de los casos e incluso por cierres perimetrales municipales si se detectan brotes amplios que puedan poner en riesgo la desescalada. «Necesitamos un plan de actuación más decidido. Las medias tintas no funcionan», defendió.

El líder de los hoteleros valencianos también remarcó la importancia de la vacunación en el proceso de reapertura. Para Mayor, abril será el mes «clave» por la vacunación masiva. Sobre el pasaporte de inmunidad que se estudia en Europa, entiende que lo importante es que sea un «documento universal» que permita a las aerolíneas acogerse a una pauta única y solicitó que incluya también a quienes aporten un test negativo de covid aunque no estén vacunados, ya que lo contrario sería «discriminatorio».