Los productos agroalimentarios, los materiales de construcción, liderados por las baldosas cerámicas; algunos artículos del sector químico, como herbicidas, insecticidas, abonos y productos de limpieza; aparatos y maquinaria destinada al control de la pandemia y de utilidad sanitaria; los tejidos sintéticos y técnicos y los aparatos destinados a las tecnologías de la información y la comunicación así como circuitos eléctricos, consolas o transformadores eléctricos han sido los productos elaborados en la Comunitat Valenciana que han experimentado un mejor comportamiento durante 2020, en plena pandemia, y los que tienen mejores perspectivas a medio y largo plazo.

Así concluye el informe «Los productos exportados por la Comunitat Valenciana: Oportunidades post-Covid», presentado ayer por el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, José Vicente Morata, y el director territorial de CaixaBank en la autonomía, Xicu Costa. El documento también destaca el buen papel jugado por los productos relacionados con el hábitat como consecuencia del confinamiento y apunta otros sectores cuya evolución «va a depender en mayor medida del ritmo de recuperación». Se trata del automóvil, el calzado, la confección y manufacturas de consumo como la cosmética, el juguete y los artículos de plástico. Entre los retos que todos los sectores deberán afrontar, el informe señala el entorno más competitivo por ajustes en precios y márgenes y las nuevas formas de trabajar, la digitalización, los nuevos hábitos y preferencias del consumidor y la necesidad de tener en cuenta la sostenibilidad.