Renfe va a adjudicar a la planta de Stadler en Albuixech la fabricación de 59 trenes por 998 millones de euros. Stadler y la multinacional francesa Alstom se van a repartir el macropedido de trenes de cercanías para la renovación de la flota de Renfe. El consejo de administración de Renfe hará firme la adjudicación el lunes. Según adelantó ayer la Cadena Ser, la compañía ferroviaria va a encargar a Alstom 152 trenes de 100 metros de longitud por 1.447 millones de euros y Stadler producirá 35 ferrocarriles de 200 metros y 24 unidades de 100 metros de largo. Además, las dos empresas se van a encargar del mantenimiento durante 15 años. Stadler prepara una inversión mínima de cuarenta millones de euros en la factoría de Albuixech y la contratación de hasta quinientas personas para hacer frente al pedido de Renfe. Alstom construirá su lote de trenes en su planta de Santa Perpetua (Barcelona).

Stadler da empleo en Valencia a 1.400 trabajadores (entre ellos 300 ingenieros dedicados en exclusiva al diseño de vehículos) y genera 3.500 puestos de trabajo indirectos.

Renfe anunció la licitación de este contrato, destinado a cubrir las carencias del servicio de cercanías sobre todo en Madrid y Barcelona, hace casi dos años, momento en el que situó el monto total de la operación en más de 2.700 millones de euros. La licitación incluye la opción de compra de hasta 120 trenes adicionales también en dos lotes (96 de 100 metros de longitud y 24 de 200 metros) y su mantenimiento también por 15 años. El objetivo de la operación es renovar el parque de material rodante para «maximizar la capacidad de transporte en los grandes núcleos de cercanías altamente saturados en puntos críticos como, por ejemplo, el túnel de Sol o el de Recoletos en Cercanías de Madrid».

Los nuevos trenes previstos dispondrán de al menos 900 plazas en el caso de los de 100 metros, lo que supone un incremento del 20 % de la capacidad sobre la flota actual de trenes Civia.

Futuro garantizado

La adjudicación refuerza a la planta de Albuixech de Stadler, que se ha convertido en los últimos años en un referente dentro del grupo (que tiene sede en Suiza). El centro de trabajo lleva 123 años ligado a València y tiene una conexión muy fuerte con la Universitat Politècnica (de la que se nutre de ingenieros y en la que se imparte la Cátedra Stadler Rail).

Esta nueva carga de trabajo conllevará la ampliación de instalaciones y edificios administrativos. Stadler creció un 54 % y elevó su cartera de negocio a 1.446 millones durante 2019, una cantidad que aumentó el año pasado al lograr nuevos pedidos del exterior. La planta en Albuixech logró una cifra de facturación de 261,1 millones y casi triplicó el beneficio neto al alcanzar los 23,9 millones durante 2019, según sus últimos resultados depositados en el Registro Mercantil. La multinacional cerró 2020 firmando con Uruguay Portren un acuerdo de venta de siete locomotoras diésel-eléctricas, que se fabricarán en la planta valenciana, para el ferrocarril de carga para la nueva instalación de celulosa de la empresa finlandesa UPM en el centro del país.

La compañía, cotizada en la bolsa helvética, consiguió una facturación global récord de 3.000 millones de euros en 2019 y ganó 120 millones netos, un 8 % más. Emplea a 11.000 personas repartidas entre sus plantas de producción y más de 40 centros de servicios.

Renfe no adjudicaba la compra de trenes desde 2007, antes de la gran crisis económica. Pero desde 2019 sus licitaciones superan los 3.500 millones de euros y se calcula que generarán 52.000 nuevos empleos.