¿Será 2021 el año de la recuperación económica? ¿Podrán los sectores más afectados por la pandemia liderar esa transformación necesaria? El futuro es, según su propio axioma, incierto. No obstante, también representa una oportunidad de inversión. Así se evidenció el pasado martes en el encuentro telemático patrocinado por BBVA y difundido por distintos medios del grupo editorial Prensa Ibérica, como Levante-EMV, Diario de Mallorca, La Opinión de Murcia, Información y Mediterráneo de Castelló.

Bajo la premisa de reflexionar sobre la actualidad económica tras la crisis sanitaria de la covid-19, el acto contó con la participación de Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research; Enrique Marazuela, director de Inversiones de Banca Privada de BBVA; y Matilde Mas, catedrática de Fundamentos de Análisis Económico en la Universitat de València (UV) y directora de Proyectos Internacionales del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). El acto estuvo presentado por Silvia Tomás, directora de Levante TV.

"Una campaña de vacunación masiva es la mejor política no solo sanitaria, sino también económica"

Rafael Doménech - Responsable de Análisis Económico de BBVA

«Optimismo moderado»

Asimetría, gradualidad e incertidumbre son las características sobre las que se estructura la pronosticada recuperación económica que, según coinciden en señalar los tres expertos, se producirá durante el presente año y estará sustentada en dos hipótesis. Por un lado, la consecución de dicha restitución dependerá del éxito de la campaña de vacunación para alcanzar la inmunidad de grupo.

Paralelamente, deberán acometerse los cambios estructurales fijados en los fondos del bautizado «Mecanismo de Recuperación y Resiliencia» de la Unión Europea (UE). Más de 672.500 millones de euros que persiguen la transformación digital de la economía europea, así como su transición ecológica, su capacidad de creación de empleo inclusivo, inteligente y sostenible y, del mismo modo, la generación de políticas y sinergias en términos territoriales y sociales.

Matilde Mas: 'No estamos bien preparados para hacer un uso profesional de las dotaciones tecnológicas'

Y es que, como señaló Doménech, «los estímulos monetarios y fiscales van a continuar». En este sentido, el responsable de Análisis Económico de BBVA Research advirtió que el volumen de actividad económica previo a la pandemia no se recuperará hasta finales del próximo año. Un «optimismo moderado» del que también se hizo eco Matilde Mas, que incidió en la casuística de dicho crecimiento. «Tan importante es saber cuándo saldremos de la crisis que cómo lo haremos», esgrimió. «Podemos esperar, desde el punto de vista de la coyuntura, a que la demanda actúe. No obstante, lo verdaderamente inteligente es acometer los cambios estructurales que tantas veces planteamos y nunca realizamos. Debemos reformular la economía, dejar a un lado lo urgente y apostar por lo importante».

Desde la perspectiva de los mercados, Marazuela asegura que el punto de inflexión se produjo el pasado mes de noviembre, cuando Pfizer recibió la autorización de la UE para el suministro de vacunas. «El mercado vino a decir que se iba a experimentar un cambio radical, observamos una rotación en los sectores cuyo entorno se vio muy perjudicado durante la pandemia, pues empezaron a expandir sus negocios y cotizaciones», señaló.

"Debemos reformular la economía, dejar a un lado lo urgente y apostar por lo importante"

Matilde Mas - Directora de Proyectos Internacionales del Ivie

Pese a ello, ante el paraguas de la inmunización, ¿contemplan las previsiones económicas la irrupción de futuras olas de contagio? La respuesta es, en este punto, unánime, pero presenta ciertas reservas. Si bien los expertos trazan un escenario favorable durante la época estival —cumplimiento del calendario de vacunación y carácter estacional del virus—, insisten en que es necesario mantener una actitud de cautela, pues existen incertidumbres a corto plazo. La vacunación masiva se consolida, por tanto, como «la mejor política no solo sanitaria, sino también económica», puntualizó Doménech.

Productividad económica

Doménech y Marazuela establecieron que un retraso trimestral en la campaña de inmunización podría suponer un retroceso de hasta dos puntos en el crecimiento de la economía española. No obstante, no todos los sectores que la componen van a experimentar la misma recuperación. «La desescalada empezará antes en aquellos sectores más sensibles a la demanda nacional», manifestó el responsable de Análisis Económico de la entidad bancaria patrocinadora del encuentro telemático, quien mantuvo prudencia respecto a la evolución del turismo.

El año 2020 se saldó con una caída de este sector de casi el 80 % respecto al ejercicio anterior, según el histórico del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra —la peor en las últimas cinco décadas— podría revertirse durante el tercer trimestre de 2021, al menos parcialmente, según los pronósticos de los expertos de BBVA. Eso sí, no exenta de un cambio en la tendencia de consumo y, por tanto, de la demanda.

Vacunación masiva y fondos europeos, claves para la recuperación económica Levante TV

De este modo, «la sociedad pone más valor en la seguridad sanitaria», primando aspectos como la presencia de los denominados espacios covid free o la capacidad de prestación de atención médica de los destinos, entre otros. «Puede que se produzca una desviación del turismo, sobre todo en Islas Baleares, pero también nuevas oportunidades de inversión», alegó Doménech. Así, destinos como este deben ser capaces de atraer a nuevos perfiles de turistas e integrar tendencias como la digitalización o la sostenibilidad.

El pronóstico es alentador, pues tanto Doménech como Marazuela prevén un crecimiento del 10 % en las islas peninsulares —la media nacional está cifrada en cinco puntos porcentuales—, mientras que el territorio valenciano experimentará una recuperación lineal a la del resto de país. Peores cifras arroja Murcia, cuya previsión de crecimiento es más moderada.

"Una cuarta ola no desdibuja la previsión de recuperación de los mercados"

Enrique Marazuela - Director de Inversiones Banca Privada de BBVA

Este «ranking» también se replica en términos de productividad. Según vaticinó Matilde Mas, «vamos a volver a comportarnos como los países occidentales», aunque esta transición no va a responder a un cambio de paradigma. Es decir, partiendo de la premisa de que las caídas son transitorias, se va a mantener el empleo pese al desplome de la actividad empresarial. No obstante, «el dinero público es el que ha impedido que se destruya el empleo en España», puntualiza la catedrática, que atribuye este hecho a la tramitación masiva de ERTE.

Aspectos que, junto a la digitalización, condicionan la productividad en términos económicos, de modo que Islas Baleares y la Comunitat Valenciana presentan valores próximos a la media nacional. «Estamos por debajo de la media de un país que está por debajo de la media. España es una de las naciones de la UE que posee los niveles más bajos de productividad. Si esta no crece, tampoco lo harán los salarios, la renta y el bienestar», reivindicó Mas.

Respecto a la integración de las TIC en el desarrollo de la actividad económica, la directora de Proyectos Internacionales de Ivie no dudó al asegurar que «estamos bien dotados de redes y medios informáticos, pero mal preparados para hacer un uso profesional de los mismos», lo que en términos de productividad se traduce en que «tenemos lo suficiente, pero no sabemos cómo usarlo». En este sentido, expuso que las TIC imponen «cambios drásticos en el funcionamiento de las empresas, como las jerarquías horizontales».

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Respecto a cómo el proyecto piloto para reducir la jornada laboral que negocia el Ejecutivo de Pedro Sánchez podría influir en la productividad, Matilde Mas insta a cuestionar el argumentario que defiende que este incremento del salario medio por hora trabajada aumentaría la lealtad y producción de los trabajadores, pues esta presunción tiene una influencia mínima en un tejido productivo como el español, que se caracteriza por su baja cualificación y una presencia escasa de tecnologización.

Activos y criterios ASG para cambiar los mercados


«Lo que nos dice la ciencia económica es que la diversificación añade valor», esgrimió Marazuela. Es decir, «debemos acceder a muchos tipos de activos y tomar como referencia índices globales más allá del IBEX». Esta es una de las lecciones que arroja la crisis de la pandemia y que, a su vez, constituye un nuevo marco de oportunidad para los mercados.

Según el experto, en un contexto actual con tipos de interés «excesivamente bajos» y con una política monetaria expansiva, 2021 se presenta como un buen año para la inversión de tipo variable. Otra de las opciones que deben interiorizar los mercados son los criterios ASG.

«Debemos invertir en compañías sostenibles no solo desde el punto de vista de la rentabilidad, sino desde la perspectiva de los riesgos. Los perdedores de 2020 serán los ganadores de 2021».