La pandemia y sus limitaciones asociadas se le han hecho demasiado largas a Air Nostrum. La aerolínea valenciana ha agotado su músculo para capear por sí misma los efectos de una crisis que ha dejado en mínimos el tráfico aéreo mundial tras más de un año de restricciones a la movilidad y ayer presentó ante la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) una solicitud de acceso al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee) para recibir un préstamo de 103 millones de euros.

Así lo informó la compañía que preside Carlos Bertomeu ayer a través de un comunicado, en el que basa los motivos de esta solicitud de rescate en que la recuperación está siendo «más lenta de lo inicialmente previsto», lo que se encadena con un año 2020 que la aerolínea ha cerrado con unas pérdidas de 129 millones de euros, aunque esas cuentas están todavía pendientes de aprobación por la junta de accionistas.

Air Nostrum aspira con esta petición, elevada ayer al fondo de rescate estratégico, a «superar» esa reducción en ingresos que le ha provocado la crisis sanitaria global y, con esos recursos económicos estatales, «asegurar la conectividad y garantizar el nivel de empleo» en la firma, que tiene casi 1.400 trabajadores, genera 2.000 empleos indirectos y trabaja con 900 proveedores. La plantilla lleva más de un año en ERTE para ajustarse a esa reducción de la actividad aérea.

La aerolínea valenciana destaca que no cerraba un ejercicio en rojo desde 2013, cuando se inició el rebote tras la crisis financiera de 2008. Además, pone en valor sus «ratios de solvencia y calidad creditica» desde su fundación y su responsabilidad financiera durante esta época pandémica. «La compañía ha mantenido una política de preservación de caja y de contención del gasto, además de haber llegado a acuerdos con los financiadores de flota y recurrir el año pasado a las líneas de crédito ICO». E insiste en que al cierre de 2019 la empresa disponía de una «situación saneada de fondos propios y de tesorería».

Defensa de su papel estratégico

Además de defender esa fiabilidad económica, Air Nostrum resalta su carácter de empresa estratégica en busca de amarrar el aval estatal, que no debería estar en peligro después de que el Gobierno haya dado luz verde a otros dos rescates en el sector, el de Air Europa por 475 millones de euros y el más polémico, el de Plus Ultra, por 53 millones. En cualquier caso, la compañía de Bertomeu en ningún momento menciona estos precedentes sino que destaca su alto grado de operatividad incluso en tiempos de covid.

Así, hace referencia a la información publicada por este diario acerca de que es la aerolínea española más activa en lo que va de año en la red de Aena así como la que menos ha reducido su número de operaciones (43 % frente al 71 % de promedio), algo atribuible precisamente a que es la adjudicataria de rutas que se operan en régimen de servicio público. Y añade que en abril ya ha retomado el 62 % de sus rutas y que, para verano, espera restablecer el 87 % de las que operaba en el año previo a la crisis sanitaria.

En 2019, Air Nostrum operó más de 75.000 vuelos, transportó a más de 5 millones de pasajeros y facturó casi 540 millones de euros. Un volumen de negocio que la compañía espera mantener con este dinero, cierra el comunicado.