La central nuclear de Cofrentes (Valencia) notificó ayer al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento establecido, que se produjo la activación del sistema de detección de incendios del cubículo de alimentación de energía eléctrica correspondiente a las válvulas del Sistema de Refrigeración de Núcleo Aislado (RCIC), dentro del edificio auxiliar.

El suceso «no ha tenido impacto ni en los trabajadores ni en la gente ni el medio ambiente», aclaró el CSN en un comunicado. Con la información disponible hasta el momento, se ha clasificado el incidente con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Iberdrola (propietaria de la planta) se encontraba realizando una prueba planificada que suponía el cierre de una de las válvulas cuando se produjo la activación del sistema de detección de incendios. Los sistemas de extinción automáticos no llegaron a actuar. Tras la apertura del cubículo por parte de personal de protección contra incendios, se comprobó la ausencia de fuego y «únicamente el contactor de cierre de la válvula E51F078 del sistema RCIC estaba ennegrecido». La válvula afectada se declaró inoperable. En el momento de la notificación la planta se encontraba operando al 100% de potencia.

El Gobierno acaba de autorizar la prórroga de la vida útil de Cofrentes hasta noviembre de 2030 al considerarla segura.