Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas en su apartado 11º pone el foco en ciudades y comunidades sostenibles. Señala que las áreas metropolitanas son centros neurálgicos del crecimiento económico, ya que contribuyen al 60 % aproximadamente del PIB mundial. Sin embargo, también representan alrededor del 70 % de las emisiones de carbono mundiales. Los recintos portuarios formamos parte de estas áreas y estamos plenamente concienciados con el seguimiento ambiental para reducir las emisiones a la atmósfera.

La calidad del aire, una cuestión de parámetros para el análisis adecuado

Una de las herramientas para analizar estas emisiones con las estaciones ambientales. Valenciaport cuenta actualmente con tres cabinas de control y calidad ambiental, concretamente, dos ubicadas en el recinto de València y otra en Sagunt. Tres estaciones dedicadas a la medición de los diferentes parámetros que conforman la calidad del aire y que informan del estado de éste en tiempo real. Para definir el concepto de calidad del aire, es decir, cuál es y qué se debe medir, nos fijamos en la norma específica que contempla el marco jurídico español: el Real Decreto 102/2011 del 28 de enero relativo a la mejora de la calidad del aire. En su artículo 1 apartado A señala:

«Definir y establecer objetivos de calidad del aire, de acuerdo con el anexo III de la Ley 34/2007, con respecto a las concentraciones de dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno y óxidos de nitrógeno, partículas, plomo, benceno, monóxido de carbono, ozono, arsénico, cadmio, níquel y benzo(a) pireno en el aire ambiente». Todos estos elementos constituyen el concepto de calidad del aire, que se miden a través de analizadores de cada uno y que se pueden resumir en dos tipos de contaminantes: los gases contaminantes (recogidos en la ley 34/2007), y las partículas (principalmente (PM2,5 y PM10).

Las cabinas de control de la Autoridad Portuaria de València (APV) analizan la concentración de dióxido de azufre (SO2), Óxidos de Nitrógeno (NO2/NO/NOx), Ozono (O3), monóxido de carbono (CO) y Partículas PM10 y PM2.5. Es decir, hay ocho medidores distintos para estudiar parámetros diferentes que en su conjunto sirven para determinar la calidad del aire. Valenciaport es el único recinto portuario de los puertos de interés general del Estado en la Comunidad Valenciana que recoge todos estos contaminantes, mientras que el resto solo analizan las partículas. La información que aporta Valenciaport es acorde a lo que establece el Real Decreto 102/2011 para valorar la calidad del aire. No se trata tanto del número de estaciones sino de la información que se analiza.

Actualmente, Valenciaport tiene conectada a la red de vigilancia de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, una de las cabinas del Puerto de València, y ya se está trabajando en conectar las otras dos estaciones. Los datos de la cabina del puerto de València (http://agroambient.gva.es/es/web/calidad-ambiental/datos-on-line) muestran que la calidad del aire en el recinto es entre buena y excelente desde octubre 2020, -fecha de la conexión-. Es decir, siete meses con unas mediciones positivas, que coinciden con el crecimiento del tráfico portuario de mercancías y la disminución en su huella de carbono (en su impacto de gases de efecto invernadero). De hecho, y enlazando con el primer párrafo, durante el confinamiento comprobamos que el NO2 se redujo en más del 60% gracias principalmente al descenso del tráfico urbano, que bajó en torno al 70%, mientras el portuario lo hizo solo un 26%. El estudio que realizó la APV mostraba, como era de esperar, que el efecto de la actividad portuaria en la atmósfera es muy inferior al que ocasiona la circulación de vehículos a motor en la ciudad, tanto en NO2 como en partículas PM10.

Por otro lado, también hay que reflejar que el Real Decreto 102/2011 señala los supuestos donde deben ubicarse este tipo de estaciones de control basado en dos conceptos: zona (que tiene que delimitar la administración competente) y aglomeración (densidad población). Si nos atenemos al marco normativo, Valenciaport no está incluido en ninguno de estos supuestos. No obstante, hay que señalar el compromiso que están haciendo los puertos de interés General del Estado, como no podía ser de otra forma, de poner todos nuestros mecanismos para luchar contra el cambio climático.

Sostenibilidad

Por último, hay que poner en valor que la APV, fiel a su compromiso con los puertos sostenibles, tiene todos los estándares internacionales de calidad ambiental, como es la ISO 14.001 y el reglamento EMAS (el más exigente actualmente en temas ambientales). Este reglamento está registrado en la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica desde el año 2008, (ES-CV-000023), siendo el primer puerto español en obtenerlo. Actualmente es el único puerto de la Comunitat Valencia en estar inscrito en el registro EMAS (en la autonomía hay 72 empresas inscritas, lo que demuestra lo exigente que es). Desde esa fecha año tras año, publicamos (y está verificada por auditor acreditado) y accesible en la web, la información ambiental, entre otras, la de la calidad del aire.

Para concluir en esta idea, y citando lo dicho por la propia Conselleria en su publicación ‘Emas III Excelencia medioambiental en las organizaciones’. En su prólogo dice: «Una de las herramientas de prevención y control de la contaminación que más confianza ofrece a la sociedad en general, por su carácter de transparencia, voluntariedad, resultados medibles y credibilidad es la participación de las organizaciones en el Sistema Comunitario de gestión y Auditorías Medioambientales (EMAS)».

Medioambiente y Transparencia son dos principios básicos y estratégicos de la Autoridad Portuaria de València. Nuestro compromiso, y el del conjunto de la comunidad portuaria, con la descarbonización y los puertos «verdes» es firme y real, con proyectos y medidas que avanzan hacia el objetivo de Valenciaport 2030, cero emisiones.

Un último dato que avala este trabajo: desde 2008 a 2019 la huella de carbono del Puerto de València se ha reducido un 30%, pasando de 3,19 a 2,23 kg de CO2 por tonelada manipulada. En el mismo periodo de tiempo, la actividad del Valenciaport creció un 42%, al pasar de 52 millones de toneladas gestionadas en 2008 a 74 millones.