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Turismo y los hoteleros coinciden en que el bloqueo británico no se debe a causas sanitarias sino económicas

Exceltur y Hosbec subrayan que no hay explicación epidemiológica para mantener las restricciones a los turistas ingleses que vuelvan de España - Reino Unido abre la puerta a considerar Canarias y Baleares por separado

Una pareja de turistas españoles en la piscina del hotel Bristol, en el centro de Benidorm.

Una pareja de turistas españoles en la piscina del hotel Bristol, en el centro de Benidorm.

Las restricciones impuestas por el Gobierno británico a los viajes de sus turistas por Europa para, en teoría, controlar la pandemia del covid, han abierto la polémica en el sector turístico de la Costa Blanca y el seno del propio Consell, en el que, con los datos en la mano, no ven ninguna razón objetiva para que la Comunidad Valenciana siga en ámbar, según apuntan desde la Generalitat y la patronal turística. «Hemos intentado por todos los medios y lo hemos trasladado por todas las fuentes posibles, convencerles de que nuestra incidencia permite que los turistas ingleses pueden venir con tranquilidad y seguros», apuntaron este miércoles desde la Secretaría Autonómica de Turismo. Una parte importante de la patronal hotelera también considera que en la obligación de que los turistas ingleses deban someterse a una cuarentena de diez días en sus casas al volver de vacaciones empieza a haber más proteccionismo económico que incidencia del virus.

En esta tesis coinciden José María Caballé, presidente de la cadena Servigroup; Nuria Montes, secretaria general de Hosbec; y José Luis Zoreda, director general del «lobby» empresarial turístico Exceltur, quien, además, advierte de que «cuanto más tarden en regresar los turistas británicos, más ahogadas van a estar cientos de empresas a las que tampoco llegan las ayudas aprobadas por el Gobierno». Zoreda subraya que «lo del Gobierno británico está claro y se puede resumir en tres cuestiones. Por un lado no niego que una parte sean razones epidemiológicas, pero, sobre todo, hay mucho de proteccionismo del Gobierno, que traslada el mensaje a sus turistas de que este verano gasten en casa y protejan la economía local».

Para el director de Exceltur, «un tercer fleco es la pataleta del ejecutivo británico, derivada el Brexit, que reacciona después de ver como Alemania, Austria y Francia también han aprobado restricciones para los viajeros británicos. Obviamente, en España nos afecta mucho más, y no digamos a la Costa Blanca, que absorbe el 20% del volumen de negocio del turismo británico en España». Mientras, y pese el temor a las nuevas cepas del virus, en Gran Bretaña la vida sigue siendo prácticamente normal: no se exige el uso de mascarilla en espacios exteriores, se vacuna prácticamente a la carta, y existen bonos para subvencionar el consumo en restaurantes y pubs.

Nuria Montes, secretaria general de Hosbec, viene denunciando el hecho desde hace varias semanas, y ayer, José María Caballé, principal hotelero de la Comunidad Valenciana, coincidió al afirmar que «para mí está claro que el tema es político. Por supuesto que todos debemos seguir alerta ante el covid, aunque avance la vacuna, pero para mí está claro que lo que intenta el Gobierno británico es incentivar el consumo interno. Nuestros datos son irrefutables».

Toni Mayor, presidente de Hosbec, se muestra más comedido. «Tienen un problema con las cepas y es cierto que el virus sigue ahí porque aún no lo hemos derrotado pero, por otro lado, no sé cuánto más va a poder resistir la economía británica porque allí no tienen tantos hoteles y además son muy caros. Por mucho que quieran que los ingleses pasen allí las vacaciones, no tienen camas suficientes y estas son muy caras». Mayor apunta que, en el caso de las restricciones a la Costa Blanca, «a nosotros nos está penalizando la marca España, que nos valore en el conjunto. No podemos aguantar solo con españoles». El miércoles, el embajador del Reino Unido en España, Hugth Elliott, apuntó que «en principio» se estudiará a Canarias y Baleares por separado para la próxima revisión del semáforo covid, dentro de tres semanas.

Por otro lado, la Costa Blanca vio como el miércoles se le generaba un nuevo problema. El Gobierno de Holanda ha ampliado su lista de países europeos seguros a los que se puede viajar por turismo, entre ellos Alemania e Italia, pero mantiene fuera a España, a excepción de las islas Canarias y Baleares. Países Bajos no prohíbe el viaje, pero exige a los viajeros que llegan desde zonas naranjas que muestren una PCR negativa realizada con un máximo de 72 horas y les recomienda someterse a una cuarentena de 10 días, que puede reducirse a cinco si se hacen una nueva PCR con resultado negativo. Un nuevo palo en las ruedas del carro del turismo de la Costa Blanca, que todos los años recibe 350.000 turistas holandeses. El aeropuerto cuenta con vuelos directos a Ámsterdam, Rotterdam, Maastrich y Eindhoven.

Promoción en la UE

Para paliar el bloqueo de Gran Bretaña, Turisme ha activado una partida de dos millones de euros para lanzar una nueva campaña internacional de publicidad, que ayude a atraer turistas procedentes tanto de mercados más consolidados, como Europa Occidental, y otros más emergentes, como China, Estados Unidos, Rusia y los países del Este. Arrancará en julio, coincidiendo con la puesta en marcha oficial del Certificado Verde Digital, que facilitará la libre circulación segura de los ciudadanos en la UE. Se concentra en Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia y Portugal, pero tampoco se ha dejado fuera al Reino Unido, Rusia, Estados Unidos y China.

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