La economía remonta pero lo hace a diferentes ritmos. Y lo mismo sucede con las exportaciones. El sector valenciano ha cerrado los primeros cinco meses del año disparando sus ventas en más de un 17 % respecto al ejercicio anterior, una cifra destacable sobre todo si se tiene en cuenta que viene lastrada por la automoción, única rama de actividad que está sufriendo más este año que en el de la pandemia.

Según el informe mensual del comercio exterior de la Comunitat Valenciana, los negocios valencianos han vendido al extranjero bienes por valor de más de 13.500 millones de euros entre enero y mayo, lo que supone el mencionado 17,2 % de crecimiento interanual.

Al comparar con un periodo que incluye el confinamiento y el cierre de toda actividad no esencial por el coronavirus, muchos sectores mejoran a doble dígito. El que más aumenta en ventas es el de bienes de consumo duradero (47,1 %), seguido de los bienes de equipo (44,9 %) y las materias primas (40,1 %). Incluso sectores menos afectados por la pandemia, como la alimentación, crecen un 8,8 %.

Sin embargo, el automóvil empeora sus ventas al exterior en un 1,9 % en estos cinco meses en buena parte por la crisis de los microchips, una escasez de componentes que ha obligado a continuar con los ERTE en todas las factorías, incluida Almussafes. Y el retroceso se agrava si se atiende solo a los datos de mayo, en el que pierde un 17 % respecto a 2020 y vuelve a ser el único sector en negativo. En total, la exportación valenciana crece un 27,4 % tras vender 2.598 millones.