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El Consell entierra el macroproyecto de Intu tras cinco años de batalla judicial

La parte española aún busca inversores para amoldar el formato a la pandemia

Salvador Arenere, directivo de Eurofound y máximo responsable del proyecto, en 2018. | GERMÁN CABALLERO

Salvador Arenere, directivo de Eurofound y máximo responsable del proyecto, en 2018. | GERMÁN CABALLERO

El macrocentro comercial Intu Mediterrani ya es historia, al menos en su versión original. Tras cinco años de batallas judiciales y una pandemia que ha debilitado a los propietarios del suelo y dejado desfasado el proyecto, el pleno del Consell dio ayer carpetazo definitivo a la megaobra promovida por Intu Found Valencia S. L., que planeaba levantar un complejo de 500.000 metros cuadrados en el paraje natural de Les Moles (Paterna) al declarar la caducidad del expediente después de que la multinacional británica no aportara la garantía necesaria para continuar con la tramitación del procedimiento.

Intu debía depositar en mayo un aval de un millón de euros para repetir la memoria ambiental del macrocentro comercial, tal como ordenó el Tribunal Supremo tras fallar que el estudio desfavorable que en su día realizó la Generalitat era insuficiente y debía realizarse de nuevo. Este segundo informe de sostenibilidad era necesario para poder seguir tramitando la iniciativa como Actuación Territorial Estratégica (ATE). Pero Intu, en concurso de acreedores por los estragos de la pandemia, no logró reunir el dinero requerido pese a arañar varias prórrogas a la Generalitat.

De esta forma, con el archivo oficial de ayer se extingue la posibilidad de continuar con el proceso por la vía rápida que permitía la ATE que el PP concedió al proyecto en el año 2013 y que ha enfrentado en los juzgados durante un lustro al Ejecutivo valenciano y a los promotores y que incluso ha provocado fricciones entre los socios del Consell.

La pandemia da la puntilla

Pese a todo el embrollo judicial — que arrancó en 2016 y que ha llegado hasta el Tribunal Supremo— derivado de las dudas sobre el impacto medioambiental que podría suponer la construcción del complejo en un entorno natural, lo que al final ha terminado por dar la puntilla al que en su día iba a ser el centro comercial más grande de Europa ha sido la pandemia.

Intu Properties, la parte británica que se unió a la española Eurofound en la promoción del macroproyecto y que es propietaria de casi una veintena de complejos similares en Reino Unido, no pudo soportar los efectos de la crisis sanitaria en su actividad y se declaró en suspensión de pagos en junio de 2020 por una deuda de 5.000 millones. Desde entonces, según fuentes cercanas a Eurofound, los esfuerzos de la matriz se centran en garantizar la supervivencia de la firma en Reino Unido, donde tiene el grueso de su negocio.

El mercado ha cambiado

De hecho, estas fuentes no esperan noticias de Intu hasta pasado el verano y remarcan que este proyecto, que no está en explotación, está lejos de ser una «prioridad» para el inversor británico. De esta forma, con el camino de la ATE ya finiquitado, destacan que una posible vía de reactivación sería con un plan parcial a través del ayuntamiento. Una opción que pasaría por que Eurofound adquiriera la parte de Intu, para lo que sigue buscando inversores. En cualquier caso, añaden las fuentes, lo que de ahí surgiera poco o nada tendría que ver con aquel gigante de medio millón de metros cuadrados. Sería «otro concepto», más pequeño y «amoldado a la pandemia».

Tras el pleno del Consell, la vicepresidenta Mónica Otra dijo que el Botànic «vela por los intereses económicos y territoriales» de los valencianos y que hace frente a las «especulaciones» que hipotecan a los ciudadanos «con hormigón y deuda». El subsecretario de Economía, Natxo Costa, publicó un escueto tuit en el que cambió el «Intu, go home» de hace tres años por un «Intu, game over».

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