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El turismo respira al esquivar nuevas restricciones de Reino Unido

El Gobierno británico mantendrá a España como zona de riesgo intermedio, lo que evita que sus nacionales guarden cuarentena al regreso

Pasajeros de un vuelo procedente de Reino Unido llegan a Alicante el pasado 19 de julio. | PILAR CORTÉS

Pasajeros de un vuelo procedente de Reino Unido llegan a Alicante el pasado 19 de julio. | PILAR CORTÉS

Salvo sorpresa mayúscula, España seguirá en la lista de territorios considerados de riesgo intermedio por Reino Unido tras la revisión del sistema que regula las restricciones que se le imponen a los viajeros de este país y que está prevista para hoy. De esta forma el sector turístico, y especialmente el valenciano por el peso específico que tiene el mercado británico en la autonomía, esquiva el que hubiera sido el enésimo mazazo para esta industria desde el inicio de la pandemia, ya que ser un territorio en zona roja obliga a todo británico, vacunado o no, que visite dicha zona a guardar cuarentena a su regreso a las islas.

La decisión todavía no es oficial ya que debe ser confirmada este jueves por el Gobierno de Boris Johnson, pero tanto la secretaría autonómica de Turisme como la patronal hotelera valenciana Hosbec daban ayer prácticamente por sentada la medida, adelantada ayer por The Times. Aunque sin lanzar las campanas al vuelo, el turismo valenciano respira aliviado y con la sensación de haber esquivado una bala.

Y es que, que la Comunitat Valenciana se mantenga como territorio en zona ámbar no va a acelerar la recuperación del sector pero al menos evita retrasarla de nuevo. Es la interpretación que hizo ayer la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, a este diario. La directiva avanzó que no espera un «efecto explosivo» en el volumen de reservas llegadas desde el mercado británico tras esta revisión de las zonas de riesgo, pero que una degradación al color rojo «hubiera complicado mucho la recuperación», apuntó.

De esta forma, la previsión que maneja la patronal de los hoteles valencianos es que el ritmo de llegada de británicos a la Comunitat se vaya incrementando poco a poco durante el mes de agosto, proyectándose hasta septiembre y octubre, meses en los que todavía persiste el flujo de turistas que apuran el buen tiempo. «En agosto hay 300.000 plazas de avión programas desde Reino Unido hacia Alicante. Esto nos da alas para seguir trabajando durante este mes, en el que ya se empiezan a ver a turistas hoteleros y no solo residenciales, y de cara a otoño, que es muy importante para Benidorm», añadió Montes.

Dos de cada tres camas

En paralelo, Turisme hizo públicos ayer los datos de su Encuesta de Ocupación de cara a este mes de agosto en los hoteles de costa de la C. Valenciana. Los alojamientos del litoral abren el mes estrella del verano aproximadamente al 66 % de su capacidad, que según su secretario autonómico, Francesc Colomer, podría repuntar al 75 % u 80 % con las reservas de última hora.

Estas previsiones quedan un 26,5 % por encima de la ocupación registrada durante el pasado verano y para Colomer es síntoma de que el sector valenciano «resiste y consigue registrar marcadores dinámicos gracias a su capacidad de fidelizar».

Así, el sondeo muestra que los más optimistas son los hoteles del litoral de Castelló, que prevén alcanzar el 73,6 % de ocupación, un 38,5,1% más que el año pasado. Por su parte, en el litoral de València se espera llegar al 56%, un 31,8% más. Los de Alicante (sin incluir Benidorm) dejan sus expectativas en el 68,78 % de sus plazas, un 29,1% más que en 2020. Benidorm, por su parte, prevé una ocupación del 65 % (20% más que las previsiones de agosto de 2020) y la ciudad de València parte de unas previsiones del 60 %, un 21,5% más que el año pasado.

Además, los hoteles del interior de la Comunitat Valenciana prevén una ocupación superior al 41,5 % en el mes de agosto, un 11,9% más que las previsiones del mismo mes en 2020.

Ryanair duplica pasajeros y eleva la ocupación en julio

Ryanair transportó a 9,3 millones de pasajeros en julio, duplicando el tráfico aéreo del mismo mes de 2020, cuando alcanzó 4,4 millones. La compañía, un termómetro para medir la recuperación de la actividad aérea, operó más de 61.000 vuelos ese mes con un factor de ocupación del 80 %, por encima del 72 % de junio. Ryanair sitúa el certificado covid como principal clave de la recuperación del tráfico de pasajeros en la Unión Europea.

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