Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La subida del precio de la luz duplica la instalación de placas de autoconsumo

Los hogares pueden amortizar la inversión en cuatro años y hay subvenciones de hasta el 40 %

Instalación de autoconsumo de Pamesa acometida por la firma valenciana IM2 Energía Solar. | LEVANTE-EMV

Instalación de autoconsumo de Pamesa acometida por la firma valenciana IM2 Energía Solar. | LEVANTE-EMV

El alza del precio de la luz ha disparado el interés de empresas y familias valencianas por instalar placas solares para autoconsumo. La patronal valenciana de energías renovables Avaesen ha constatado que la contratación de instalaciones de autoconsumo «se ha doblado» desde que se desbocó el precio de la luz. La Administración ofrece ayudas a fondo perdido de hasta el 40 % para las familias y las empresas están llegando a acuerdos con promotores que les colocan la instalación gratis a cambio de un contrato de suministro a largo plazo con descuentos del 20 % sobre las ofertas de las comercializadoras tradicionales. Por su parte, los hogares pueden amortizar la inversión en cuatro años.

Las compañías valencianas que se dedican a este negocio llevan desde finales de primavera comprobando cómo se ha multiplicado el interés por las plantas de autoconsumo. Marcos J. Lacruz, presidente de la patronal Avaesen, aseguró ayer que «se ha doblado el número de contratos firmados. Ha coincidido la facilidad que está dando la Administración para acometer este tipo de instalaciones, la bajada del precio de las placas solares y el elevado coste de la factura de la luz. La electricidad cuesta tres veces más que el año pasado y ahora se pueden amortizar este tipo de instalaciones en cuatro años». El precio de la luz marca hoy su segundo máximo histórico con un coste de 118,99 euros por megavatio hora (MWh).

Lacruz subrayó que las familias y las empresas «han perdido el miedo al autoconsumo. Se ha superado el lastre del impuesto al sol (aprobado por el PP y derogado por el PSOE) y se ha desplomado el coste de las placas».

El Consell de Ximo Puig también ha apostado por el despliegue de las renovables y está incentivando las instalaciones de autoconsumo y la creación de comunidades energéticas que compartan electricidad de origen fotovoltaico para cumplir con los compromisos de reducción de CO2.

Además, el Gobierno aprobó el pasado 29 de junio un real decreto para conceder 660 millones de euros, ampliables a 1.230 millones, en ayudas para instalaciones de autoconsumo. La Generalitat es la encargada de tramitar esta ayuda. Las subvenciones abarcan desde el 15 % para una gran empresa hasta un 45 % para una pyme. Las familias pueden beneficiarse de un 40 % (sube a un 50 % en las comunidades de propietarios) y las administraciones de un 70 %. La Comunitat Valenciana va a recibir 67,3 millones de euros dentro de este paquete de ayudas.

El grupo Pamesa fue pionero con la colocación de más de 40.000 paneles fotovoltaicos en los techos de sus naves logísticas de Onda (en la que es la mayor instalación fotovoltaica de autoconsumo de Europa tras una inversión de 15 millones) y los proyectos se han multiplicado en los últimos meses entre empresas cerámicas, textiles, papeleras y de la industria del plástico. La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica defiende el despliegue de parques fotovoltaicos pequeños (con un coste de 80.000 euros) que faciliten el autoconsumo en polígonos e instalaciones municipales. «En seis años están amortizados y tienen una vida útil de 30 años», aseguran desde la Administración.

La empresa cerámica Peronda Group informó ayer de que instalará 567 paneles solares en su sede de Onda ante la situación actual con «el coste de la electricidad en su máximo histórico». La instalación la va a acometer la empresa Quantica Renovables. Peronda apuntó que la planta de autoconsumo le va a permitir «un ahorro superior a 570.000 euros en los próximos 25 años (22.800 euros al año)». Además, va a reducir su huella de carbono (con lo que ahorrará en derechos de emisiones de CO2).

La Generalitat incide en que este tipo de plantas de autoconsumo tienen mucho sentido porque «solo con el transporte se pierde un 30 % de la energía» y, además, Europa ha impuesto unos compromisos de descarbonización que hay que cumplir (en 2030 el 74 % de la energía producida en España debe proceder de fuentes renovables).

Un ahorro de entre 1.000 y 2.000 euros al año por vivienda

El presidente de la patronal valenciana de energías renovables explicó que una instalación de placas fotovoltaicas permite ahorros de entre «1.000 y 2.000 euros al año» por vivienda. Lacruz insistió en que en hogares con un gran consumo de luz se amortizan en cuatro años. En el caso de la industria, está creciendo con fuerza la opción de que una empresa instale a coste cero las placas a cambio de un contrato de suministro eléctrico a largo plazo.

Compartir el artículo

stats