La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, aprovechó su encuentro con los empresarios valencianos para lanzar un mensaje de optimismo sobre la marcha futura del país tras la pandemia, en esta etapa de recuperación y con la vista puesta en el empuje de los millonarios fondos europeos, y también reafirmó algunas de las políticas reformistas que el Gobierno está impulsando.

En un acto organizado por la patronal autonómica CEV y Levante-EMV y patrocinado por Global Omnium y Broseta Abogados, Calviño reiteró, a preguntas de los empresarios, que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) se mantendrán «siempre que sean necesarios», aunque matizó que «hay que ver en qué condiciones en esta fase» porque «hay que asegurar un buen uso del dinero público». También afirmó que de aquí a final de año el Ejecutivo pretende llegar a acuerdos con los agentes sociales para «tener un marco regulatorio laboral y no generar inseguridades jurídicas». Así, la reforma laboral estaría aprobada en este 2021 para que en 2022 «haya un marco que favorezca la creación de empleo y reduzca la temporalidad», toda vez que sirva para «modernizar los instrumentos de la negociación colectiva».

CEV y Levante-EMV reúnen a empresarios y políticos para escuchar a la vicepresidenta Nadia Calviño Levante TV

Calviño también se mostró favorable a una subida «moderada» del Salario Mínimo Interprofesional por los efectos positivos para los trabajadores con rentas más bajas y precisó que lo «deseable» hubiera sido un acuerdo con los agentes sociales que ahora mismo parece difícil por la oposición precisamente de los empresarios.

En un momento en que el disparado precio de la luz está en boca de todos, la ministra apuntó que se trata de una cuestión «compleja» que depende mucho de la evolución del gas y el CO2. A este respecto, afirmó que el Ejecutivo está en conversaciones con Bruselas para tomar medidas «y no poner en riesgo la recuperación», aunque añadió que la subida de la inflación es, en su opinión, un «fenómeno transitorio».

Respecto a la fiscalidad, se remitió a lo que diga la comisión de expertos a la que ha recurrido el Gobierno para introducir los cambios que sean necesarios, pero dejó caer la posibilidad de incidir en los impuestos para actividades digitales y la imposición verde. En relación con esto, respondió a una pregunta de los empresarios que una de las prioridades del Ejecutivo es combatir la economía sumergida y precisó que «muchos empresarios se han dado cuenta» ahora de que no pagar impuestos les impide acceder a salvavidas como los ERTE o los créditos ICO, básicos para sobrevivir a la crisis.

La vicepresidenta pidió «subir el nivel del sector turístico entre todos» para que sea «más sostenible y moderno». A ese respecto, Calviño y el president Ximo Puig pactaron la puesta en marcha de un plan específico para la digitalización del sector por su carácter «estratégico» para la economía.

Moll: "Vivimos un momento complejo"

Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, editora de Levante-EMV, aseguró ayer que la coyuntura que vive el país «es compleja» porque bajan los parados pero también los cotizantes a la Seguridad Social, porque se avecina otra subida del salario mínimo profesional (SMI), porque los precios de la luz y la gasolina han elevado la inflación al 3 %, porque hay que abordar la sostenibilidad de las pensiones y porque la deuda pública «sigue creciendo». Pese a ello, recordó que las previsiones indican que el PIB español crecerá este año un 6,5 % y que el de la Comunitat Valenciana subirá dos décimas más que el nacional.

Javier Moll