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Las reducciones salariales planteadas en Ford se extienden por el sector auxiliar

La dirección y los sindicatos de Almussafes siguen lejos en la negociación

Un trabajador de la planta de montaje de vehículos de Ford en Almussafes, en una imagen de archivo. | EUROPA PRESS

Los efectos de la pandemia, la crisis de los microchips y el nuevo modelo de cero emisiones al que se encamina el sector del automóvil para cumplir con los requisitos medioambientales está golpeando con dureza a los fabricantes de coches y sus consecuencias empiezan a hacer metástasis en las empresas auxiliares. Al menos es lo que está comenzando a suceder en el entorno de la planta de Ford Almussafes. Las más de cien empresas radicadas en el parque industrial Juan Carlos I, anexo a las instalaciones de la firma de Detroit, están sintiendo las primeras señales que evidencian esos vasos comunicantes.

Según ha podido saber este diario de fuentes sindicales del sector, al menos dos empresas proveedoras de Ford ya han planteado a sus respectivas plantillas la necesidad de ejecutar una rebaja salarial para poder garantizar la actividad a medio plazo. Se trata de Plastic Omnium, histórico fabricante de contenedores y que en 2016 compró la división de parachoques de Faurecia, y de Yanfeng, gigante chino productor de paneles interiores presente en más de 20 países y con más de 33.000 empleados.

Dos multinacionales que de esta forma estarían siguiendo los pasos de la propia marca del óvalo, que hace escasas semanas puso sobre la mesa una reducción de sueldos y de prestaciones sociales en la planta de Almussafes para ganar competitividad y poder optar así, según argumenta la dirección, a alguna de las inminentes adjudicaciones de modelos eléctricos puros que la matriz debería repartir entre sus puntos de producción en Europa y que son la única vía para su supervivencia.

La propuesta de Ford, aunque tiene un complejo recorrido por delante por la batalla que han anunciado los sindicatos —ayer se suspendió una reunión entre ambas partes al constatar que las posiciones siguen demasiado lejanas—, llega a las puertas de que venza el actual convenio colectivo de la factoría.

Sin embargo, las fuentes consultadas aseguran que en los casos de estas empresas auxiliares, tanto Plastic Omnium como Yanfeng aspiran a recortar nóminas mientras tienen los acuerdos laborales en vigor. Ninguna de las dos compañías, que no disponen de centros de decisión ni de personal de comunicación en la Comunitat Valenciana, respondieron a las consultas de este diario.

Un sector estratégico

El peso que las automovilísticas tienen en el tejido económico de su entorno hace que cualquier decisión que adopten influya de manera directa en esas firmas periféricas. En el caso de la C. Valenciana, este ecosistema se ha desarrollado al calor de Ford y está compuesto por unas 120 empresas que dan empleo a 27.000 valencianos (Ford emplea a unos 7.000) y genera 13.500 millones de euros al año —cerca de un 13 % del PIB industrial de la Comunitat—.

Estas no son las primeras proveedoras de la marca de EE UU en las que repercute la crisis del sector. El mes pasado el fabricante de lunas Pilkington anunció el despido de 116 trabajadores y el cierre de su planta de laminado. Además, la eliminación del turno de noche de forma indefinida avanza recortes en las firmas más ligadas a Ford y ha provocado que otras se lancen a diversificar.

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