El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, junto con la consellera de Agricultura, Mireia Mollà y la eurodiputada Inmaculada Rodríguez-Piñero, así como los principales dirigentes del sector citrícola de la Comunitat Valenciana se reunieron ayer en Bruselas con la directora general de Salud y Seguridad Alimentaria, Sandra Gallina, para exigir que la Comisión Europea «imponga el tratamiento de frío a las importaciones de productos perecederos como medida eficaz para evitar la entrada de nuevas plagas al mercado común».

Según Puig, los procedimientos en Europa son complejos, si bien el principio de reciprocidad hay que aplicarlo porque el campo valenciano sufre plagas que la UE debe frenar. Puig destacó la unidad de sector citrícola en torno a la situación. «No es razonable que lo que funciona en las exportaciones hacia EE UU no ocurra en la Unión Europea».En su opinión, se expusieron «argumentos sólidos y solventes de toda la citricultura europea». Vamos a aumentar la presión para hacer una propuesta, que, según Puig, podrían respaldar los países de la cuenca mediterránea, incluida Francia. «Es un diálogo entre el norte y el sur, y es un problema de seguridad alimentaria, no de economí», apuntó Puig tras la reunión. Puig confía en que el problemas esté solucionado para las próxima campaña citrícola; es decir, para la de 2021/2022.

«Contamos también el informe de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) que pone de manifiesto la necesidad del tratamiento en frío, así como el descontrol de la plaga de la falsa polilla en Sudáfrica y la idoneidad del frío para atajar este problema», aseguraron el Consell.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, se mostró moderadamente optimista porque los datos del informe de la EFSA son apabullantes sobre la necesidad de aplicar los protocolos de tratamiento en frío por parte de Sudáfrica, pero reconoce que en Europa la «política pesa mucho». Aguado advierte de que la plaga de la falsa polilla pone en riesgo el puesto de trabajo de 100.000 puestos de trabajo. Cirilo Arnandis, presidente de Cooperatives Agro-alimentàries, comentó que es primordial que no entren nuevas plagas porque la agricultura europea se enfrenta al gran Pacto Verde de la UE, lo que conllevará mayores costes. Para el secretario general de la Unió de Llauradors, Carles Peris, la reunión deja un «sabor agridulce» y cierta «decepción» porque a pesar de los demoledores informe de la EFSA las decisiones de la Comisión Europea «no serán inmediatas». Para la presidenta del Comité de Gestión de Cítricos, Inmaculada Sanfeliu, la situación no tiene precedentes. Hay unidad de acción porque «atravesamos una situación muy preocupante».