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Plastic Omnium se suma a Pilkington y eleva la conflictividad en el automóvil

El rechazo al preacuerdo en la factoría de Sagunt y la continuidad de la huelga llevan a la multinacional a retomar los 116 despidos mientras el comité de empresa del proveedor de parachoques anuncia protestas contra la rebaja salarial propuesta

Los trabajadores de Pilkington protestan a las puertas de la fábrica de Sagunt ayer, durante el cuarto día de huelga en la planta. | DANIEL TORTAJADA

La Comunitat Valenciana va camino de convertirse en el epicentro de la conflictividad laboral que viene repuntando en España en las últimas semanas. Ayer, el mismo día en que los trabajadores del metal de Cádiz acordaron poner fin a nueve días de movilizaciones tras pactar su nuevo convenio sectorial, la plantilla de Pilkington —fabricante de lunas para el automóvil que ha planteado 116 despidos y el cierre de una de sus plantas de laminado— tumbó el preacuerdo sellado el miércoles entre la dirección y la parte social; así, optó por mantener la huelga, lo que llevó a la empresa a retomar horas después su anuncio de 116 despidos. En paralelo, el comité de empresa de otra firma auxiliar del coche, Plastic Omnium, anunció protestas ante la propuesta de la empresa de recortar salarios, como adelantó este diario.

Al analizar el preacuerdo en Pilkington, la plantilla no acabó de fiarse «de la apuesta» de la multinacional por mantener a largo plazo esta factoría que da empleo a 400 personas. Por ello, ayer, la asamblea de trabajadores decidió por mayoría seguir los paros hasta el 3 de diciembre y descartar el consenso alcanzado entre CC OO, UGT y CGT con la dirección que garantizaba la continuidad de la línea de laminado y su producción asignada «al menos hasta el 31 de diciembre de 2024». Esto evitaba el cierre anunciado por la multinacional que, en opinión de los sindicatos, ponía en peligro toda la planta. Además, frente al anuncio inicial de 116 despidos «inminentes», se reducía a 50 la cifra «máxima» de empleados que saldrían de la empresa antes del 31 de diciembre 2022 «de forma voluntaria», «a través de prejubilaciones con condiciones acordadas y/o salidas incentivadas no traumáticas». También se apostaba por mantener el acuerdo de competitividad y la creación de una comisión de seguimiento «para estudiar las inversiones futuras que garanticen el volumen de empleo resultante», que fijaban un mínimo de 700.000 euros.

Sin embargo, el «no» se impuso en la asamblea y, horas después, la dirección anunció que retomaba los 116 despidos iniciales. De hecho, para este viernes ya ha convocado una reunión de la comisión negociadora del Expediente de Regulación de Empleo.

En su comunicado, no se oculta «la decepción» e insiste en que «la garantía de 3 años de continuidad de la línea de laminado, en el momento de mercado en que estamos, es una apuesta que ya superaba cualquier esfuerzo posible al respecto». Después de que la planta ya la semana pasada empezase a sufrir problemas de stock con la huelga de 12 horas, también advirtió que «los daños económicos derivados de las paradas de clientes» deberá asumirlos la factoría de Sagunt.

Plastic Omnium se suma

Ayer se conoció que los trabajadores de Pilkington no serán los únicos en protestar contra la situación de la industria auxiliar del automóvil. Como informó este diario, la crisis del sector y en concreto de Ford se está ramificando por el entorno de Almussafes. Varias proveedoras -Yangfen y Plastic Omnium- ya han planteado recortes salariales a sus plantillas.

Esta última anunció ayer que el próximo martes iniciará una serie de «movilizaciones de protesta» ante el «empeño de recortar los salarios» de las más de 300 personas que trabajan en la planta valenciana. Aseguran que la empresa no argumenta esta decisión, que tachan de «injustificada» y «desproporcionada».

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