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Un millón de pensionistas valencianos cobrarán 26 euros más al mes desde 2022

La paga compensatoria que realizará la Seguridad Social supondrá unos 200 millones en la C. Valenciana

Interior de un centro comercial de Alicante, en una imagen del pasado viernes. | JOSÉ NAVARRO

Los 1.011.515 ciudadanos de la Comunitat Valenciana que cobran pensiones contributivas (según constata la última estadística de la Seguridad Social, correspondiente al pasado mes de octubre) verán aumentadas sus prestaciones públicas un 2,5 % a partir de enero de 2022, lo que supone una media de 26 euros mensuales más que este año. Mientras tanto, los titulares de pensiones mínimas y no contributivas (incluidas las de jubilación e invalidez), que suman algo más de 50.000 personas, tendrán una paga un 3 % superior.

Así lo garantiza la nueva fórmula de revalorización recogida en el proyecto de ley de reforma de las pensiones y en la que se tiene en cuenta el IPC interanual promedio de doce meses (de diciembre del año anterior a noviembre del ejercicio en vigor), que cifra en el citado 2,5 % el alza en el caso de las pensiones contributivas. Con todo, habrá que esperar a conocer el dato definitivo del IPC de noviembre, que el INE publicará el próximo 15 de diciembre, para confirmar el porcentaje exacto de subida de las pensiones de 2022, aunque los datos definitivos de IPC suelen variar muy poco.

Tipos de pensiones

La mayoría de las prestaciones contributivas valencianas son de jubilación (632.357), cuya cuantía media mensual es de 1.092 euros. Además, este tipo de prestaciones agrupa a las pensiones de viudedad (243.309), con una paga de 696,8 euros. Las otras contributivas son las de incapacidad permanente (98.893), con 944,60 euros/mes; las de orfandad (hay un total de 37.340), con 394,49 euros y las pensiones a favor de familiares (2.616), con 597,24 euros. Esta será la última paga compensatoria que abonará, puesto que a partir del 1 de enero las pensiones comenzarán a revalorizarse por ley y en función de la media del Índice de Precios al Consumo del año anterior, y no respecto a una previsión de inflación.

El dato de la inflación, además de tenerse en cuenta para calcular la revalorización anual de las pensiones, también es la medida de lo que se conoce como ‘paguilla’; es decir, la paga que deben recibir los pensionistas en caso de desviación de los precios respecto a la revalorización inicial de las pensiones (en 2021 la subida fue del 0,9%).

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, cifró ayer el coste de esta paga compensatoria en unos 2.000 millones de euros (de los que unos 200 se repartirán entre los pensionistas de la Comunitat Valenciana), que se abonarán en el mes de enero a los pensionistas aunque con efecto presupuestario en 2021.

La alimentación y los carburantes disparan el coste de la vida

La inflación en noviembre se ha disparado hasta el 5,6% según el indicador avanzado que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta evolución supone una nueva escalada, ya que en octubre la tasa interanual se situó en el 5,4%, dos décimas por debajo. El nivel sigue siendo el más alto en casi 30 años. En concreto, desde 1992. Los principales responsables de la subida del 0,4% con respecto a octubre han sido los alimentos y «en menor medida los carburantes»,. En cambio, en esta ocasión los precios de la electricidad han pesado menos, según el INE. Son unos niveles elevados que erosionan el poder adquisitivo de los salarios en plenas campañas del Black Friday y las navidades, en las que están puestas las esperanzas para impulsar el consumo; y de los ahorros. La inflación subyacente, la que no incluye los elementos más volátiles, como los alimentos no elaborados y los precios de la energía, ha escalado hasta el 1,7%, desde el 1,4% de octubre.

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