En plena escalada de la conflictividad laboral en la industria del automóvil de la Comunitat Valenciana, los sindicatos de Ford Almussafes lanzaron ayer el primer aviso serio a la compañía sobre posibles movilizaciones tras constatar en la séptima reunión sobre el futuro de la factoría el alcance de la rebaja salarial que se negocia desde hace semanas. Hasta ahora el comité de empresa ha abogado por el diálogo y por evitar que las protestas que se extienden por su entorno se propaguen a la plantilla pese a la exigencia de la multinacional de recortar sueldos y otras prestaciones de cara al nuevo convenio colectivo. Pero las alarmas saltaron ayer entre los representantes de la plantilla después de que la dirección concretara por primera vez el porcentaje de rebaja al que aspira.

Diversas fuentes sindicales presentes en la negociación y consultadas por este diario confirman este punto y aunque no concretan la cifra por motivos de confidencialidad, aseguran que la oferta puesta encima de la mesa por la empresa es «inaceptable». Asimismo, los sindicatos tampoco quieren airear el recorte ofrecido para no fomentar una subasta de sueldos a la baja con otras plantas europeas en la misma situación: o aceptar rebajas salariales o asumir despidos por la reducción de la carga de trabajo que provocaría la ausencia de adjudicaciones.

Según explicaban al término del encuentro desde la organización mayoritaria en Ford Almussafes, UGT, «esperamos que se produzca un cambio en los planteamientos de la dirección, pues de seguir en su insistencia en la pretensión de bajar salarios, será imposible llegar a un acuerdo válido, máxime cuando tenemos una revisión del IPC a la vuelta de la esquina», rezaba el comunicado remitido a los trabajadores.

El texto concluía advirtiendo de que la paz social puede llegar a su fin si en la próxima reunión —fijada para el 14 de diciembre— no hay un cambio de calado en el planteamiento de la empresa. «Esperamos que la próxima reunión se afronte desde otro prisma que permita avanzar en la negociación. De lo contrario, se corre el peligro de que pueda quedar en punto muerto».

Pese a no amenazar directamente con protestas, miembros de esta organización en el comité de empresa confirmaban a este diario que no descartan «ninguna medida», si bien insistían en que es la «última opción». «Queremos apurar la negociación antes porque recurrir a la conflictividad es muy fácil», defendían.

Igualmente, desde Intersindical coincidían en que el planteamiento trasladado ayer por la dirección está muy lejos de lo que podría aceptar su organización.

Aumento retroactivo

La intención de rebajar la masa salarial y otros derechos sociales como vacaciones y horarios llega a las puertas de que venza el actual convenio colectivo de la planta valenciana. Lejos de un retroceso de los sueldos, el marco regulador vigente recoge un aumento salarial para 2021 del 0,5 % más la variación del IPC anual. Un incremento que se abonaría retroactivamente en la nómina de marzo, según señalaron fuentes sindicales.

La firma pierde el triple de ventas que la competencia en España

Las matriculaciones siguen a la baja en España y en la Comunitat Valenciana, pero a ritmos desiguales. Mientras a nivel nacional el sector se deja un 12,3 % de ventas en noviembre, el retroceso escala hasta el 19 % en la autonomía. Si se atiende a las ventas por marcas, la situación se agrava para Ford, ya que la marca con planta en Almussafes se deja un 40 % de su volumen de negocio de noviembre de 2020. La marca del óvalo ha vendido 1.839 vehículos en todo el país, lejos de los 3.072 del año de la pandemia. En lo que va de ejercicio, la firma vende un 15 % menos. Por tipo de propulsión, el giro hacia el eléctrico continúa: mientras la gasolina pierde un 17 % de ventas y el diésel un 42 %, los electrificados crecen un 25 % en el mes y ya suponen una de cada tres ventas.