El modelo de coinnovación puesto en marcha por Mercadona cumple una década. Antes, en 1993, comenzaba la estrategia SPB (Siempre Precios Bajos) tras observar y constatar que los productos que más se vendían eran los que tenían la máxima calidad al mejor precio posible, siempre en ese orden, y no cambiaban continuamente su coste. Ha pasado el tiempo y en 2021, la empresa de supermercados y de venta ‘online’ que aglutina en la actualidad una red comercial de 1.641 tiendas en España y Portugal, asume el reto de mejorar la calidad de sus productos para avanzar con paso firme. De hecho, el presidente de la compañía, Juan Roig, reconoció recientemente que «hemos tomado conciencia de que tenemos una calidad muy mejorable y que tenemos que conseguir una calidad contundente a unos precios imbatibles».

Para ello, todos los departamentos de la compañía, los 95.000 trabajadores y sus algo más de 3.000 proveedores, con sus correspondientes empleados, en total, más de 600.000 personas, componen el departamento de Calidad de Mercadona, responsable de garantizarla en cada acto de compra y de consumo.

El buque insignia de la distribución comercial en España ya cuenta con veinte centros de coinnovación, repartidos en diversas ciudades y provincias de España y Portugal (Alicante, Barcelona, Córdoba, Granada, Las Palmas, Lisboa, Oporto, Sevilla, Valencia y Valladolid) donde trabajan 150 especialistas de manera transversal para mejorar la calidad de los productos en una cadena de supermercados que ofrece hasta 8.000 referencias en sus lineales de venta al público. El último de los centros abiertos es el de Lisboa, donde ha invertido 2,2 millones de euros.

En esos auténticos laboratorios de I+D+i Mercadona aplica su ‘estrategia delantal’; es decir, comparte con los clientes experiencias y costumbres para trasladarlas después a los proveedores e impulsar una colaboración directa en la elaboración de los mejores productos. Para Mercadona, en primer lugar, lo importante es que el producto «esté bueno», es decir, que tenga un buen sabor, olor, color y textura. Y además, que «sea bueno». Que sea seguro para su consumo, saludable para el cuerpo, sostenible con el planeta y socialmente responsable.

Personal implicado

En 2020, en un tiempo tan complejo y marcado por la incidencia del coronavirus, ha llegado a hacer 12.500 sesiones con ‘jefes’ (como llama a sus clientes). El personal implicado en este proceso son los especialistas (responsable que define la calidad, el surtido y el precio), los gerentes de compras (encargados de buscar y seleccionar al mejor proveedor) y los proveedores ‘totaler’ (los que elaboran y garantizan que se cumpla la calidad pactada).

Desde el cuartel general, Jarrods, tal como la mercantil presidida por Juan Roig denomina a su centro de innovación de Paterna, espacio de 5.700 metros cuadrados que reproduce a escala real un supermercado de la cadena, Mercadona está dispuesta a revolucionar el mercado de la comida precocinada, entre otras áreas.

Desde las carnes a las cremas

Allí, el especialista en asados cárnicos, Felipe Soriano, destaca la importancia de la mejora en todos los aspectos, como en los envases o en la composición de ingredientes. Recientemente ha reformulado las recetas para hacerlas más saludables y sigue innovando en envases que aporten una mayor manejabilidad y que, a su vez, sean más respetuosos con el medio ambiente.

En otro ámbito de Jarrods, la especialista en tratamiento facial Mari Martínez, destaca el trabajo de renovación de toda la línea de productos faciales (incluye cremas, sérum o tónicos, entre otros productos), tras más de dos años formándose y trabajando diariamente con el cliente, el gerente de compras y el proveedor para redefinir ese surtido.

Especialistas

Estos especialistas destacan lo importante que «es escuchar las observaciones y propuestas que realizan los ‘jefes’, asistir a ferias comerciales, formarse en las sedes de proveedores de productos de perfumería de España y otros países». La mejora en la linea de tratamientos faciales ha canalizado unas 700 pruebas para poner en práctica una estrategia de innovación que define en cuatro estrategias: conseguir tratamientos completos, ampliar los tipos de texturas, mejorar la manejabilidad de los envases y ser sostenible.

¿Cómo trabajan? Los especialistas, ya sea a pie de tienda, por canales oficiales, viendo la venta o analizando tendencias de mercado, entre otros, captan que los clientes tienen una nueva necesidad que Mercadona no le está ofreciendo. Entonces, seleccionan ‘jefes enamorados’ (aquellos que se interesan por esos productos porque los consumen habitualmente) y en colaboración con estos (los llevan a los centros de coinnovación o incluso acuden a su casa) definen características en busca del proveedor especialista, tarea que recae en los gerentes de compras.

El especialista realiza las sesiones de coinnovación con los clientes y se toma entonces la decisión final: si el producto cumple las expectativas, se pone a la venta en las estanterías de Mercadona.

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna Fernando Bustamante

Cremas rellenables para ahorrar, símbolos del sol y luna y colores intuitivos

Mercadona mejora la familia completa de su línea facial. Dispone ahora de tratamientos completos y actualiza las texturas. Incluso tiene cremas con formatos rellenables, que ahorra precio y son más respetuosos con el medio ambiente. Por otro lado, también ha optado por el uso de colores y símbolos que resultan muy útiles para distinguir los productos de la línea facial. Tonos claros y el sol para diurnos, y la luna y colores oscuros, para uso nocturno. Sustituye el ‘film’ protector de los envases plásticos por otro material. Reduce 7,3 toneladas de plástico al año.

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna. Fernando Bustamante

Envases para asados cárnicos sostenibles y de fácil consumo

Mercadona, de la mano del especialista de asados cárnicos, junto con los ‘jefes’ y el proveedor Platos Tradicionales, culmina un trabajo cuyas pruebas arrancaron hace 10 años para mejorar los envases para envolver alitas de pollo, codillos, lomos morunos o asados de pollo relleno. Mejora la manejabilidad de los productos para que los ‘jefes’ los preparen (sin quemarse las manos tras calentarlos, ni usar cuchillos o tijeras), puedan consumirse de una manera más cómoda (fácil apertura) y sean respetuosos con el medio ambiente. Esta innovación, con un envase más sostenible, permite ahorrar 140 toneladas de plástico al año. 

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna. Fernando Bustamante

Fregonas con tonos claros para detectar el estado del agua

El cuidado de las cosas pequeñas y la preocupación por mejorar la eficacia de los utensilios de limpieza para el hogar también ha llegado a las fregonas, cuyos cubos son fabricados con plásticos reciclados y de tonos claros (en lugar de oscuros) para detectar el estado del agua durante su uso en la limpieza de suelos.

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna.

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna. Fernando Bustamante

Infusiones para tomar frías o calientes

Ha redefinido por completo las familias de infusiones. Así, innova con nuevas referencias, como la infusión de cúrcuma o la de rooibos mango, que junto con la de piña colada y frutos rojos se puede preparar con agua caliente o fría. 

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna.

Centro de Coinnovación de Mercadona en Paterna. Fernando Bustamante

Dispensadores en los productos de limpieza del hogar


Los envases de diversas gamas de limpia hogares también cuentan con nuevos aplicadores en la base del tapón para poder regular la salida del líquido. La sala de limpieza del hogar, cuyos productos vende sobre todo a través de la marca ‘Bosque Verde’, realiza pruebas con ‘jefes’ en Sevilla y Gandia, centros especializados en esas tareas.

Geles y cremas con dispensadores más eficientes

La línea de tratamientos faciales también cuenta con innovadores envases que mejoran la manejabilidad y la dosificación de los productos y que se adaptan a diferentes formatos.