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El veto de Bielorrusia a los alimentos de la UE golpea de lleno al caqui

Los exportadores buscan mercados alternativos

‘Collidor’ de caquis, en un campo de la Ribera, en una imagen de archivo. | VICENT M, PASTOR

Bielorrusia se suma a Rusia y también prohibirá la importación europea de frutas y hortalizas desde el 1 de enero de 2022, una decisión que afecta de lleno al sector hortofrutícola de la Comunitat Valenciana, especialmente al cultivo del caqui y genera una fuerte preocupación al comercio exterior, según fuentes de la Federación Españoles de Exportadores de Frutas (Fepex). Y es que, Bielorrusia era uno de los escasos terceros países que mantenía al alza para el negocio internacional de las empresas españolas, que vendieron 5.602 toneladas en 2020 al citado país, un 28% más que el año anterior.

Las organizaciones agrarias AVA-Asaja y Unió de Llauradors lamentan la prolongación del veto de la Federación Rusa a las importaciones agroalimentarias europeas aprobada por el Gobierno de Vladímir Putin. En ese sentido, denunciaron que el campo continúe «pagando el pato» por temas ajenos y recuerda que este veto entró en vigor en respuesta a las sanciones que la Unión Europea interpuso en su día a Rusia por el conflicto con Ucrania y la anexión de Crimea.

Desde octubre de 2020, la UE ha ido imponiendo de manera progresiva medidas restrictivas contra Bielorrusia. Dichas medidas se han adoptado en respuesta al carácter fraudulento de las elecciones presidenciales de agosto de 2020 en Bielorrusia y a la intimidación y represión violenta contra manifestantes pacíficos, miembros de la oposición y periodistas. «La UE no reconoce los resultados de las elecciones en Bielorrusia y las condena por no considerarlas ni libres ni limpias», según la Comisión Europea.

En busca de mercados alternativos, empresas hortofrutícolas valencianas como Lusia Fruit, con almacén en La Pobla Llarga, reconoció ayer que el veto de Bielorrusia a las frutas y hortalizas supone una «duro varapalo para los productores y comercializadores de caquis».

Esta mercantil, con una comercialización de 6 millones de kilogramos de la citada frutas, perderá este país, que representa algo más del 50% de su cifra de negocio, según su director comercial, Gregor Serobyan. «Agricultores de Valencia y Almería que viven de este producto lo pueden pasar muy mal a partir de la próxima campaña», apunta el directivo de esta empresa de La Ribera Alta. También el Grupo Anecoop, principal exportador de caquis, perderá sus ventas en Bielorrusia.

Debido al veto de Rusia desde 2014 se ha producido una caída del valor de las exportaciones españolas cercana a los 1.650 millones de euros para el negocio agroalimentario. Mientras tanto, en 2021 y con datos hasta el mes de septiembre, las ventas a Bielorrusia crecieron un 55% en volumen y un 7% en valor respecto a los mismos meses de 2019, totalizando 3.588 toneladas y 2,34 millones de euros, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por Fepex.

El sector agroalimentario valenciano es el tercero más importante en España, solo por detrás de Andalucía y Cataluña. Con un peso en la economía de 9.131 millones de euros en 2020, representa el 9,2 % del Valor Añadido Bruto (VAB) agroalimentario del país (incluidos el sector primario, la industria de la transformación y la distribución) y el 9,4 % de la economía valenciana. En cuanto al empleo, el agroalimentario genera en la Comunitat Valenciana 232.390 puestos de trabajo, lo que supone el 10,2 % del empleo del sector en toda España y el 12,2 % del total del empleo de la economía regional.

Estos datos se recogen en el ‘Observatorio sobre el sector agroalimentario de las regiones españolas’, un informe impulsado por Cajamar y que ha elaborado el director adjunto del Ivie y catedrático de la Universitat de València, Joaquín Maudos, en colaboración con la economista también del Instituto Jimena Salamanca. La publicación destaca la evolución de las exportaciones del sector en la Comunitat Valenciana, tras crecer un 8,1 % en 2020, pese a la covid-19, y mantener una tasa de crecimiento de casi un 12 % hasta octubre de este año.

En total, durante 2020, la región exportó productos agroalimentarios por valor de 6.913 millones de euros, lo que representa el 13 % del total de exportaciones nacionales del sector. El número de empresas valencianas creció un 3,3 % en 2020, frente a la pérdida de compañías en el total de España.

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