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El Puerto de València sortea la crisis del automóvil gracias al tirón de la industria auxiliar

El recinto del Grao incrementa en un 9,1 % las toneladas de material que mueve este sector pese a la reducción en el tráfico de coches ocasionada sobre todo por los problemas en Ford

Vehículos fabricados en la factoría de Ford en Almussafes preparados para embarcar en el puerto de València, en imagen de archivo. | REUTERS/HEINO KALIS

El puerto de València logró el año pasado sortear la grave crisis que sufre el automóvil por la falta de chips para su producción gracias al tirón de la industria auxiliar valenciana que ha acelerado su diversificación ante el incierto futuro de la factoría de Ford en Almussafes. Los últimos datos del boletín estadístico de la Autoridad Portuario de Valencia apuntan que el tráfico de automóviles y sus piezas en el recinto del Grao aumentó un 9,1 % en los once primeros meses de 2021 respecto al mismo periodo del año 2020 por la importación de componentes. En concreto, las importaciones de materiales para la fabricación de componentes del automóvil se incrementaron un 17,14 % frente a un aumento del 0,98 % de las exportaciones.

El año 2021 ha sido negro para la factoría de Ford en Almussafes por las continuas reducciones de producción y ese hecho se ha notado con fuerza en las exportaciones de vehículos desde el recinto portuario de València. Parecía imposible que 2021 pudiera empeorar lo vivido en el año del estallido de la pandemia, pero así ha sido para la factoría de Ford en Almussafes y sus cerca de 7.000 trabajadores. Al retroceso estructural de la demanda por los cambios en la movilidad que atraviesa la industria del automóvil se ha unido la escasez de componentes, provocando una cascada de expedientes temporales de empleo durante todo el ejercicio que han dejado la producción de la planta en mínimos. El volumen de fabricación anual, según fuentes del comité de empresa, ha quedado por encima de los 160.000 vehículos después de la eliminación de las últimas jornadas de ERTE previstas en 2021 tras lograr una remesa de microchips. Esto supone una caída de más del 30 % respecto al año 2020, cuando la pandemia ya había recortado la producción de Almussafes en otro 31 %. En total, este año se han fabricado casi 75.000 coches menos que en 2020 y 180.000 menos que en el año 2019.

A pesar de la caída de la producción de la factoría de Ford en Almussafes, las exportaciones aumentaron un 0,98 % en los 11 primeros meses de 2021 tras situarse en 814.359 toneladas. En el caso de las importancias, el aumento fue del 17,4 % con un total de 725.396 toneladas entre enero y noviembre de 2021, según precisa el boletín estadístico de la Autoridad Portuaria de Valencia.

Tirón del clúster del automóvil

Estos números se registran tras la apuesta que está haciendo la industria auxiliar del automóvil (que en Valencia da empleo a más de 21.000 personas) para diversificar su producción y reducir su dependencia de la factoría de Ford en Almussafes. Diversas empresas de esta actividad han puesto su mira en el exterior para no vender exclusivamente en el mercado español. El centro de Europa y el norte de África son las zonas de expansión prioritarias. Un claro ejemplo de ello es Tecnicartón, que tiene una planta en Tánger (Marruecos). Otros casos son el grupo Segura o Industrias Alegre, con presencia en el continente europeo. O la ingeniería Itera, que tiene oficina en India. Asimismo, las mercantiles han ampliado en los últimos años su número de clientes en el automóvil, es decir, no solo fabrican para Ford o proveedores directos de esta multinacional, sino que lo hacen también para otros productores como Stellantis, Renault o Mercedes. La diversificación ha tomado una calado incluso mayor en lo que respecta al producto y el tipo de cliente.

Gigafactoría de baterías

El hecho de que Valencia tenga opciones cada vez más serias de albergar la gigafactoría de baterías para el coche eléctrico es un aldabonazo para el sector y tendrá un efecto importante en el puerto de Valencia. Si se consuma, el futuro de Ford estaría más despejado.

De hecho, la multinacional Volkswagen quiere instalar su gigafactoría de baterías del sur de Europa en Parc Sagunt II para aprovechar el potencial del puerto. La firma germana se decanta por llevar la inversión a Sagunt por el puerto y por su situación geográfica y su conexión por ferrocarril y carretera que le permiten trasladar con facilidad las baterías a las plantas de Seat en Martorell y de Volkswagen en el polígono industrial de Landaben (Pamplona). 

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