Banco Sabadell presenta las múltiples opciones y ventajas del «renting», tanto para empresas como para particulares, de la mano de Ricard Castells, director comercial de Renting Auto. 

¿Cuáles son los obstáculos con los que se topan las empresas a la hora de renovar su flota de vehículos y hacerla más sostenible?

El principal obstáculo, actualmente, es la incertidumbre. No solo a nivel de movilidad, sino provocada por la pandemia, posiblemente, y que está marcando nuestro día a día. También en materia de movilidad, qué duda cabe. Algunos de los objetivos son, primero, decidir. Es decir, si yo soy una empresa debo plantearme cuál es la decisión más adecuada para cambiar mi flota y hacerla más sostenible. Vemos que hay distintas opciones, como puede ser un GLP, un híbrido enchufable, un híbrido tradicional, un coche eléctrico, etc. Lo que pretendemos es dar respuesta a esa incertidumbre con fórmulas flexibles que se puedan adaptar a las circunstancias y necesidades de estas empresas.

¿Cuánto puede ahorrar una empresa en este proceso de «renting»?

Hay varios factores que pueden incidir, pues no estamos hablando solamente del coste de dicho vehículo en sí, su compra y cualquier gasto inesperado que pueda devenir, como la subida de la prima del seguro. El «renting», que es un todo incluido, es tener la certeza de lo que te va a costar. Esto para las empresas, sin desembolso inicial, es una de las principales soluciones. Por otro lado, está la energía, el hecho de poder abastecerte de energía limpia renovable, aunque en un principio pueda parecer muy caro, más todavía con la escalada de precios de la luz, es rentable. Tenemos completamente comprobado y medido que el ahorro es, aproximadamente, de uno a seis. Es decir, por cada seis euros de combustible, uno es el que representa la energía eléctrica. Todo son ventajas, pues las empresas pueden contar un contrato de alquiler flexible y hecho a medida, lo que ayuda a muchas entidades a disponer, por fin, de esa hoja verde de sostenibilidad.

¿Cuánto puede tardar en amortizar esa inversión una empresa?

Realmente no amortiza, pues lo que estamos haciendo es flexibilizar el pago por uso. Lo que pretendemos es tener esa adaptación en cualquier momento y en función de las necesidades. A lo mejor hoy necesito un coche porque debo hacer trayectos largos y en un futuro esa necesidad cambia. A esto hay que sumar todas las ayudas de los fondos Next Generation o planes como el Moves, específico para las empresas, el ahorro de costes, evidentemente, se dispara.

En el caso de los particulares, ¿con qué planes pueden contar?

Lo que nos llega a través de este plan, que también es para particulares, es la gran palanca que representan para hacer esa transición a una movilidad mucho más sostenible. Al final, es responsabilidad de todos poder avanzar. Nosotros no concebimos la transformación de la movilidad eléctrica si detrás no hay una infraestructura y una colaboración por parte de las empresas, la Administración y, evidentemente, de los particulares. Si como particulares no somos capaces de tener postes de recarga en nuestros aparcamientos comunitarios o una trazabilidad mediante la que poder recargar nuestros vehículos, nos faltan piezas para poder completar ese puzzle. Así, es responsabilidad de todos hacer que esto sea una realidad, tenemos una Agenda 2030 muy próxima, la pandemia ha acelerado todo este escenario y yo estoy convencido de que estos cambios han llegado para quedarse y habrá muchos más.

¿Cuánto cree que se va a tardar en tener un parque automovilístico sostenible?

En España existen, aproximadamente, más de 20 millones de coches de más de 12 años. Tenemos un parque muy envejecido. Esto lo podríamos mirar desde una perspectiva negativa y asumir que estamos muy mal, pero yo soy optimista. Lo afronto como un recorrido, tenemos planes concretos a nivel nacional como la descarbonización, que fija la fecha en el año 2040, pero estoy convencido de que la transformación de la energía será imparable a partir de 2024 o 2025. Creo que en 2030 podremos tener más del 80 % del parque descarbonizado.

Tenemos claro hacia dónde tenemos que dirigirnos, pero no de dónde venimos. ¿Cómo ha evolucionado el parque automovilístico español?

Esto está muy ligado a la propia idiosincrasia de nuestro país. Todavía hay conceptos muy interiorizados como la propiedad. No obstante, estamos viendo cada vez más, ya no solo en los jóvenes, que ya se están empezando a cambiar estos paradigmas. Si hace diez años nos hubiesen dicho que pagaríamos por ver contenido en televisión cuando teníamos más de 20 y 30 canales, nos hubieran tachado de locos. Ahora pagamos religiosamente y convencidos plataformas como Netflix, Amazon Prime, etc. En movilidad pasa exactamente lo mismo, hemos pasado de tener a disfrutar y este es el gran cambio, porque realmente en el coche se viven cosas y la tecnología va más rápido. Debemos tener siempre presente cómo evoluciona esto, también en materia de seguridad y, sobre todo, cuál es nuestra huella de carbono para el planeta, que cada vez nos importa más.

¿Hacia dónde deber ir la movilidad a medio plazo?

Sinceramente, yo lo tengo muy claro. Estamos hablando de «renting», de alquileres. Ya hay pruebas piloto a nivel europeo que evidencian que lo que debemos tener es una movilidad agrupada. Es decir, una tarifa plana real para podernos mover y que esa tarifa pueda incorporar un vehículo de alquiler, una bicicleta, una moto eléctrica, transporte público, etc. Que nos permita movernos durante todo el año sin pagar de más, pero sí cumpliendo nuestras exigencias de movilidad. Esa es la aspiración y estoy convencido de que en los próximos años será una realidad, sin duda.