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Almussafes se enfrenta a un trienio negro incluso con la adjudicación de eléctricos

El Kuga emerge como la única esperanza de la factoría

Empleados de Ford Almussafes abandonan la factoría al término de su jornada laboral, en una imagen de archivo. | PERALES IBORRA

La factoría de Ford Almussafes está sumida en la recta final de una negociación para abaratar sus costes productivos que es vital para recibir futuras adjudicaciones. Se trata de una especie de subasta inversa hacia la precarización de las condiciones laborales que libra con sus colegas de la planta de Saarlouis (Alemania): la que más ahorro ofrezca a la multinacional de Detroit se hará con los contratos de los dos modelos eléctricos que la marca tiene pendientes de asignar en Europa.

Si son los alemanes los que se llevan el gato al agua, Almussafes estará sentenciada. Pero incluso aunque el tenso culebrón acabe con final feliz para los intereses de la Comunitat y la planta valenciana reciba de Ford la inversión necesaria para adaptar las líneas a la producción de eléctricos, estos vehículos no empezarán a producirse hasta 2025, lo que anticipa tres años de travesía por el desierto para la fábrica.

De hecho, el sindicato mayoritario de Almussafes, UGT, ya ha advertido durante esta semana de que «se adivinan unos próximos años muy convulsos», ya que la factoría deberá seguir fabricando unos modelos que encaran el final de su ciclo y que, salvo el Kuga, apenas tienen salida en un mercado en el que, además, cada vez se venden menos coches por los cambios en la movilidad.

Desplome productivo

Durante el último ejercicio, el Kuga (90.000 unidades) ha supuesto más de la mitad de la producción total de Almussafes en 2021 (167.500 vehículos), que cerró el año un 30 % por debajo del ejercicio de la pandemia y menos de la mitad que en 2019, cuando puso en la calle casi 350.000 vehículos. Una cifra, la del año precovid, que ya estaba lejos del pico marcado a inicios de los 2000, cuando se rozaron las 450.000 unidades anuales, y que refleja que la crisis del automóvil poco tiene que ver con la pandemia o con la escasez de microchips.

Ahora mismo Almussafes fabrica el mencionado Kuga, el Mondeo, la furgoneta Transit Connect, la Galaxy y la S-Max. Dos de cada tres en versión híbrida. Esta variedad le ha valido el cartel de ser una de las plantas más versátiles de Ford, pero la desbandada de estos modelos está a punto de empezar, dejando a la fábrica valenciana «en blanco» en apenas dos años, según reconoce el portavoz de UGT en el comité de empresa, José Luis Parra, en declaraciones a este periódico.

En marzo de este mismo año se dejará de fabricar el Mondeo, si bien su impacto en la carga de trabajo será limitado, ya que se produjeron apenas 11.000 unidades en 2021, a años luz de las más de 40.000 de 2019.

A partir de septiembre se empezará a extinguir también el ciclo de la Transit Connect. Según Parra, «primero se reducirá su producción un 40 % a partir de septiembre de este año» —la que se exporta a Estados Unidos— mientras el 60% restante —el que se destina a Europa— se eliminará en 2023.

Al contrario de lo que sucede con el Mondeo, esta ausencia sí que dejará un agujero importante en la planta valenciana, ya que es el segundo vehículo más fabricado durante los últimos años. Aun así, la furgoneta tampoco ha podido resistir a la crisis de los últimos años y en solo dos ejercicios su producción ha caído de las casi 110.000 unidades a apenas 58.000 en 2021.

Solo el Kuga desde 2024

En el siguiente ejercicio, en 2024, le llegará el turno a la S-Max y la Galaxy. Entre las dos apenas han supuesto 8.500 unidades este año —sumaban 35.000 en 2019—, un 5 % del total de Almussafes. Esto dejará al Kuga como único habitante de la factoría hasta 2025, cuando deberían llegar las ansiadas adjudicaciones desde Detroit.

Así las cosas, los sindicatos ya se preparan para unos años calientes en la planta que solo se podrían atenuar con la asignación de nuevos modelos. De hecho, UGT aceptaría congelar sueldos hasta 2025 y vincularlos con el IPC durante los dos siguientes años.

Hoy, nueva reunión para buscar un acuerdo sobre los recortes

Tras doce encuentros en los que dirección y sindicatos no han logrado acordar el ajuste que Almussafes ofrecerá a Ford para amarrar su futuro a partir de 2025, hoy está prevista una nueva reunión entre las partes. La empresa exige recortes salariales y rebajar una semana las vacaciones a la plantilla y el sindicato mayoritario, UGT, solo acepta hablar de «contención salarial» a medio plazo. La fecha límite para sellar un acuerdo es este jueves.

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