El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento del 5,8% este año en España, el mismo que estimó en diciembre pasado tras revisar los pronósticos realizados en octubre, cuando alertó de un enfriamiento en la recuperación, según la actualización de las previsiones globales publicada ayer. En función de esas estimaciones, la economía española, que fue la que más cayó en 2020 (-10,8%) seguirá siendo líder en dinamismo entre los países avanzados en un contexto global en el que persistirá la incertidumbre. En todo caso, estos pronósticos están alejados de los que incluyen los Presupuestos Generales del Estado, con un alza del 7% en 2022, aunque se aproximan más para 2023, que el Ejecutivo español sitúa en el 3,5% y el Fondo en el 3,8%.

El FMI prevé que la inflación seguirá alta más allá de 2023. Para la zona euro, la revisión a la baja es de cuatro décimas, hasta el 3,9% este año y cinco décimas al alza en 2023, hasta el 2,5%, frente al 5,2% del año pasado, dos décimas más de lo calculado en octubre pasado. Las economías avanzadas, tras una caída del 5% en 2021 (dos décimas menos de lo previsto), avanzarán el 3,9% este año y el 2,6% el que viene.