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Carne, cereales y aceites son los alimentos que más se han encarecido con la guerra

Los precios de frutas y hortalizas se contienen en la última semana, mientras siguen al alza en la mayoría del resto de productos, muchos de los cuales iniciaron el incremento antes del conflicto

Una tienda de alimentación en València en una imagen de archivo

Los alimentos están instalados en una etapa de encarecimiento que se ha agravado desde que el 24 de febrero Rusia invadiera Ucrania y que, junto a la energía, está contribuyendo a que España, como el resto de países occidentales, esté sufriendo unos niveles de inflación desconocidos en décadas. Los últimos datos del Ministerio de Agricultura, correspondientes a la semana 13 de este 2022, es decir, la que va del 28 de marzo al 3 de abril, constata ese rumbo, pero también que el alza de los precios es anterior al conflicto bélico en el Este de Europa en algunos casos significativos.

Un claro ejemplo de ello es el trigo, un alimento básico del que es gran productor Ucrania. El precio de origen de este cereal ha alcanzado los 372 euros los cien kilogramos. Son 83 euros más que en la semana octava del año, la que fue del 21 al 27 de febrero.

Sin embargo, hace justo un año, por dicho producto se pagaban 233 euros. El aumento, por tanto, es del 59 % en términos interanuales. Todas las variedades de arroz han experimentado un alza en los precios. El de la variedad japónica ha alcanzado los 740 euros la toneladas, cuando hace un año valía 645, lo que implica un aumento del 15 %

En líneas generales, la carne, los cereales y los aceites son los alimentos más perjudicados de cara al consumidor, mientras que las frutas y hortalizas, de las que España es netamente exportadora, registran una evolución dispar, que está en función de los productos. Así, el calabacín ha multiplicado por tres sus precios desde el estallido de la guerra, debido que los cien kilos han pasado de pagarse por ellos en origen 42,63 euros a 146. En solo cinco semanas. La alcachofa, por contra, se ha abaratado desde 81 a 75 euros. Lo mismo ha sucedido con el pimiento verde italiano o los tomates.

En cuanto a las frutas, la mayoría de ellas ha experimentado precios en origen en ocasiones muy inferiores a los que se pagaban el año pasado por estas fechas y, en mucha menor medida, que los que se abonaban antes de la guerra. El paradigma en este caso es las naranjas, cuyas cotizaciones tiene en pie de guerra a las organizaciones agrarias valencianas. Hace un año los 100 kilos se pagaban en el campo a 36 euros. Cuando estalló la guerra, a 15 y ahora, a 14. Los diferentes tipos de manzanas están en una situación similar. Por ejemplo, la fuji ha bajado de 78 a 57 euros.

La buena noticia en este caso se encuentra en el hecho de que en la última semana, es decir respecto al período comprendido entre el 21 y el 27 de marzo de este año, los precios de las frutas y las hortalizas se están conteniendo. Son numerosos los productos que se han abaratado aunque sean en porcentajes inferiores al uno por ciento y de las que suben solo las naranjas salustianas y la manzana fuji lo hacen por encima del 8 %. En hortalizas se dan descensos del 13 %, como en los espárragos o del 12 %, como en el de los pimientos.

Ganadería

El encarecimiento es prácticamente general en la ganadería, aunque incide sobre todo en el porcino, los huevos, especialmente los camperos, que crecen más del 3 %, la leche y el conejo. El pollo, que se mantuvo estable hasta el inicio de la guerra en los 178 euros los cien kilos, se ha elevado hasta los 207 desde la invasión. Los cereales están todos también a la baja, con descensos de hasta el 2,95 % en el trigo blanco panificable.

Mención singular merecen los aceites. El de girasol, cuyo consumo se disparó al inicio de la guerra ante el temor al desabastecimiento por ser Ucrania el gran proveedor, costaba en origen 139 euros los cien kilogramos hace un año. Al estallar el conflicto bélico se encontraba en los 150 y en la primera semana de abril había escalado ya hasta los 294, con una subida intersemanal del 26 %. Al aceite de oliva virgen extra le ha sucedido algo similar al trigo. Se pagaba por los cien kilogramos 280 euros en abril de 2021, esa cantidad subió a 326 a finales de febrero de 2020 y ahora está ya en 352, aunque con una bajada del 2 % respecto a la semana precedente.

Por último, es destacable el comportamiento de legumbres como las lentejas, que han pasado en un año de 460 a 660 euros la tonelada.

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