Los valencianos se enfrentan a un verano con el precio de la gasolina por encima de los 2 euros el litro. De hecho, casi 300 estaciones de servicio de las poco más de 1.200 que hay en la Comunitat Valenciana ya superaban ese umbral el viernes, una de cada cuatro. Este tipo de carburante se ha disparado más si cabe en las últimas semanas y ya rebasa en más de 7 céntimos el precio medio del diésel en la autonomía, según los datos que publica el Ministerio de Industria. Como consecuencia, la bonificación de 20 céntimos puesta en marcha por el Gobierno el 1 de abril para mitigar este ascenso de precios apenas se siente ya en el bolsillo de los clientes: está 13 céntimos más cara que entonces, lo que deja el descuento efectivo para el usuario en apenas 7 céntimos.

Nacho Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), la patronal mayoritaria del sector a nivel nacional, adelanta en declaraciones a Levante-EMV que esta evolución va a acentuarse en los próximos meses. «El verano va a ser peor», asegura el responsable, que prevé que pagar más de 2 euros el litro va a ser la «tendencia» a corto plazo.

La razón del incremento

Pero, ¿por qué la gasolina, que el primer día de descuentos estatales estaba 3 céntimos más barata que el diésel en la C. Valenciana, está hoy 7 céntimos por encima? La primera ha subido casi 13 céntimos mientras el incremento de la segunda no llega a 3 céntimos. Rabadán dice que la explicación es «compleja» y sitúa el origen del problema en Estados Unidos.

«El diésel es el combustible más utilizado en la industria y las buenas previsiones de crecimiento económico hicieron que el precio aumentara», introduce. Al tornarse más rentable, las petroleras norteamericanas priorizaron la producción de este tipo de carburante sobre la gasolina, algo que se logra con lo que en el sector se conoce como el «margen de refino».

Es decir, el porcentaje de cada tipología de combustible que se decide extraer de cada barril de petróleo. «Al refinar un barril obtienes todos los tipos de combustible (gasolina, diésel, queroseno…), no puedes extraer solo uno. En todo caso, puedes maximizarlo». Y eso es lo que hicieron las productoras, extraer más diésel ante «el precio tan alto que se pagaba en Europa».

El problema, prosigue Rabadán, es que EE UU entra ahora en una época en la que sube la demanda de gasolina « ahora hay escasez» de este combustible, concluye el directivo de la CEEES, que insiste en que esta tendencia no va a acabar de forma inminente y que afectará al verano.

La barrera de los 2 euros

Como consecuencia, cuando ya se ha cruzado el ecuador del periodo de vigencia de la bonificación estatal al combustible —prevista para los meses de abril, mayo y junio—, 294 estaciones de servicio de la C. Valenciana comercializaban el viernes la gasolina a más de 2 euros/litro y en otras 166 resistía en la simbólica cifra de 1,99 euros. O lo que es lo mismo, el consumidor valenciano ya está pagando en esos establecimientos lo mismo que abonaban sin la bonificación del Gobierno.

Así, 795 de las 1.212 gasolineras de la autonomía (un 65,6 % del total) se han comido al menos la mitad de esa rebaja estatal, cuando hace 15 días la cifra de establecimientos no llegaba a 500. Sin embargo, el precio medio del diésel acumula en esas dos semanas un descenso de 4 céntimos en la C. Valenciana. Por provincias, Castelló registra el mayor precio de la gasolina (1,948 euros), seguida de Alicante (1,946) y Valencia (1,937). En cuanto al diésel, en Alicante se vende a 1,891 euros el litro, en Castelló a 1,873 y en Valencia a 1,864.