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La flota pesquera valenciana empieza a parar por la subida del gasóleo

Coincopesca no descarta amarrar todas las embarcaciones mientras el sector del transporte por carretera decide no reanudar las movilizaciones en julio

Barco de pesca en el Puerto de València, en una imagen de esta mañana.

El presidente de la Comisión Interfederativa de Cofradías de Pescadores de la Comunitat Valenciana (Coincopesca), Vicente Pérez, advierte de que la subida del gasóleo, a pesar de las bonificaciones prorrogadas por el Gobierno central, sigue "ahogando" al sector pesquero y reclama "medidas urgentes". El patrón mayor asegura que la situación es "preocupante" para toda la actividad pesquera y asegura que varias embarcaciones de recintos como Santa Pola y Castelló, entre otros, han decidido permanecer amarrados a puerto, ya que en la actualidad entre el 75 % y el 80% de los gastos diarios de un pesquero son para pagar el carburante.

El pasado mes de marzo, la flota de buques pesqueros de la Comunitat Valenciana protagonizó amarres en todo el litoral español a causa del alza del combustible y aunque ahora es poco probable un paro general, ya que muchos barcos están en plena faena, existen ya muchos casos individuales de buques que quieren paralizar su actividad por no poder asumir los costes. Las cofradías de pescadores de la autonomía aglutinan unos 400 barcos que generan unos 3.500 empleos directos, además de los puestos indirectos como el personal de las lonjas. Pérez recuerda que vienen arrastrando pérdidas "muy grandes" porque "el precio del combustible se ha duplicado". Reclama que se les dé una solución porque para "ganar 90 ó 100  euros a la semana no vale la pena trabajar", puntualiza Vicente Pérez.

Los pescadores han reclamado al Gobierno, pendientes esta semana de una reunión en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un plan de reconversión con ayudas al desguace de barcos que permita el saneamiento y la supervivencia de la flota ante crisis como la del gasóleo, agravada por la guerra de Ucrania. Además, los responsables de la patronal de armadores Cepesca y de la Federación Nacional de Cofradías Pesqueras (FNCP) han alertado, según informan a Efeagro, de la necesidad de una reestructuración, ya que en la mayoría de las modalidades de flota hay dificultades económicas, para salvar al pescador al que califican "una especie en peligro de extinción".

Los pescadores recaman un plan de reconversión con ayudas al desguace de barcos que permita el saneamiento y la supervivencia de la flota ante crisis como la del gasóleo

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Las cofradías valencianas, cuyas movilizaciones podrían generar problemas de desabastecimiento de pescado fresco en las lonjas, reclaman un nuevo paquete de medidas urgentes que ayuden a contrarrestar las pérdidas del sector y evitar el cierre de muchas empresas y la pérdida de centenares de puestos de trabajo. En ese sentido, Coincopesca denuncia que "con el actual precio del gasóleo por las nubes y el precio del pescado por tierra es insostenible la actividad pesquera en la Comunitat Valenciana. Si el problema no se soluciona pronto decenas de embarcaciones amarrarán a puerto y es posible que muchas de ellas ya no vuelvan a salir jamás a la mar porque muchos de sus trabajadores decidirán cambiar de trabajo con lo cual el futuro de la pesca de proximidad y sostenible de la Comunidad Valenciana tendrá los días contados", asegura Vicente Pérez. Además, lamenta que el precio en origen del 70 % de las capturas (como la gamba blanca, salmonetes y merluzas, entre otras), a pesar de la subida del precios de otros alimentos, continúa por debajo de los niveles alcanzados antes de la pandemia. Las importaciones masivas de pescado y la caída de la demanda han provocado este derrumbe de precios del pescado en las lonjas valencianas, según el presidente de Coincopesca.

El transporte terrestre, sin paros

Mientras las cofradías de pescadores vuelven a paralizar algunas de sus embarcaciones por los disparatados costes de la energía, la denominada Plataforma Nacional, agrupación de empresarios y autónomos que inició en marzo un paro patronal de transportistas en toda España, ha decidido, a través de los votos de sus asociados, no reanudar los paros que se interrumpieron el pasado 2 de abril. Así lo ha decidido el 45% de sus asociados, frente al 41% que apoyó volver a parar y el 14% que se abstuvo en pro de la mayoría, según ha informado la propia organización en un comunicado. Sus representantes han asegurado que unas horas antes de comenzar la votación en todas las provincias del país, que tuvo lugar este domingo, recibieron una llamada de un portavoz vinculado al Gobierno que les tendió la mano para negociar.

 

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