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GERARDO PÉREZ | PRESIDENTE DE LA PATRONAL DE CONCESIONARIOS FACONAUTO

Gerardo López: "Lo que ocurre en España con el automóvil es un Dr. Jekyll y Mr Hide"

Gerardo López.

Pasa el sector del automóvil por tiempos inciertos. La crisis de los chips hace mella en todos los estratos de la estructura empresarial, a lo que se une el coste energético de la producción y una transición al vehículo sin emisiones en ciernes que no acaba de germinar en España. Los distribuidores de coches, los concesionarios, conocen bien el mercadoNo están muy de acuerdo con las últimas decisiones tomadas a su respecto.

Señor Pérez, un amigo busca coche de segunda mano y nada, que es imposible. ¿Qué pasa?

Va todo encadenado a la situación que vive el vehículo nuevo, motivado por la guerra de Ucrania, el incremento de costes, la baja oferta por la crisis de los chips y la incertidumbre sobre qué coche me compro. Se ha producido una traslación de demanda al vehículo usado y le ha ocurrido algo parecido. Se ha parado el rent a car, un gran suministrador para el mercado de ocasión. Menos coches, demanda alta: suben los precios y cae la oferta.

Me dice que no encuentra ni por Internet, que es donde siempre busca. ¿La competencia digital desangra a los concesionarios tradicionales?

En absoluto. La competencia digital nos está dando una gran oportunidad de competir en ese canal cuando ya somos el actor evidente del canal físico. Nosotros le decimos al concesionario que debe tener la mejor presencia física, solo hay que ver las instalaciones que tenemos, pero que también debe estar en los portales digitales. El canal digital no solo no es una amenaza, sino que es un gran aliado para las ventas.

¿Cuánto tiene que cambiar el concesionario tradicional?

No va a tener que cambiar, es que llevamos años en cambio. En la crisis financiera cayeron el 25% de los concesionarios en España. Ahora mismo, no te digo que se cuenten con los dedos de una mano, pero son muy pocos los que cierran. El concesionario se ha profesionalizado mucho y somos negocios más resistentes, lo que no quita que necesitemos un mercado mucho más grande y extenso para mantener el empleo.

¿Cuántas esperanzas tenían depositadas en el Perte de la automoción?

El Perte favorece las inversiones de fabricantes en territorio nacional, que no es nada que no estén haciendo el resto de gobiernos de Europa. Se está reordenando la fabricación de vehículos para que las fábricas de vehículos de combustión tengan líneas de eléctrico. Pero se ha dejado fuera a la distribución, a las pymes españolas, a los 150.000 empleados que trabajan en la red de concesionarios. Parece que el Gobierno tiene mucho interés en que se fabriquen coches pero que en las ciudades no haya vehículos y sí zonas de emisiones cero. Es como un Dr. Jekyll y Mr. Hide. Un país que quiere ser fabricante de automóviles tiene que ser friendly con el automóvil.

Tengo otro amigo. Este está mirando coches eléctricos, pero tiene muchas dudas. ¿Qué le aconseja el concesionario?

El vehículo eléctrico es un magnífico producto, siempre y cuando te lo puedas permitir. Y si lo puedes recargar en tu domicilio. El futuro es cero emisiones, pero no sé si será el eléctrico. Esto no ocurre ahora mismo. Vendemos 30.000 coches eléctricos al año pero las emisiones no han bajado al venderse muchos vehículos de ocasión de más de 10 y 15 años que son muy contaminantes. Estamos zarandeando un sector que pierde empleo y no conseguimos prácticamente nada.

El plazo es 2035, cuando ya no se podrá vender coches gasolina o diesel.

Y en 2050 la circulación. Es imposible que todos los coches que circulen por España sean eléctricos en 2050. Al ritmo actual de ventas, renovaríamos el parque español en 140 años. Pensar que podemos hacerlo en 28 parece bastante complicado. Renovar un parque de 27 millones de coches en 28 años implica vender un millón de coches eléctricos al año. Este año se van a vender 30.000. Cualquier sector se estaría frotando las manos si el Gobierno del dijera que tiene que cambiar todo un parque de 27 millones de coches. Para nosotros es un negocio brutal, pero imposible. Cuando viene el cliente, vemos que todavía debe haber un producto gasolina y diesel de bajas emisiones que acompañe la transición. Pero el ataque que se está produciendo en España al combustión no tiene ninguna comparación en Europa, donde la transición es más proactiva. Algo habrá hecho bien Noruega, que se acerca al 50% de eléctricos.

Aquí, en Aragón, uno habla de coches y le responden Stellantis. ¿Cómo afecta a los concesionarios la renegociación de los contratos con las grandes distribuidoras?

Lo que ha hecho Stellantis en España es el claro ejemplo de abuso de posición dominante. Una de las partes tiene una jerarquía superior y en la negociación contractual surge un desequilibrio grave. De pronto deciden que no necesitan al 40% de su red comercial y que el 40% de su plantilla se va a la calle. Hemos pedido amparo al Gobierno, pero no hemos recibido respuesta. Se abre ahora un periodo de negociación entre Faconauto y Anfac (la patronal de los fabricantes). Esperamos que fruto de ella salgan soluciones para las familias.

Las ventas caen un 47% por debajo de las cifras de la pandemia. ¿Peligra el concesionario tradicional?

Peligra… y también una buena parte del empresariado. No entiendo que con esas cifras no salten todas las alarmas, que el Gobierno no tome medidas y sea proactivo, por ejemplo, convocando la mesa de la automoción. Nos hemos reunido más para constituir la mesa que en debatir en ella. El gobierno se ha abrazado a los pertes como única solución, pero oiga, que los pertes no lo son todo. Pueden hacer que un fabricante reciba subvenciones, que ya las pagaremos nosotros en el futuro, por cierto. Pero en este caso, es inadmisible que la mesa de la automoción no se reúna.

¿Se plantean convocar paros patronales?

Somos gente de trabajar todos los días, de apostar por la economía local. Tenemos 150.000 empleados que tienen que llevar una nómina a casa. Se han presentado enmiendas para crear planes de achatarramiento de vehículos viejos. Cinco comunidades autónomas tienen planes propios para rejuvenecer el parque.

¿Aragón es una de ellas?

Aragón, no. Pero otras sí. Es necesario defender a la distribución, porque el empleado de un fabricante vale lo mismo que el de un concesionario.

Tengo un último amigo, quiere abrir un concesionario.

¡Ese el que lo tiene más complicado! Primero debe hacer una gran inversión. Luego, mantener grandes plantillas y muy calificadas. Y tercero, tiene que estar dispuesto a lidiar con los avatares de ser empresario. Hay que tener una clara vocación. Pero como no puede ser de otra manera, yo animo a tu amigo a ello.

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