Innovación y desarrollo internacional son dos de los pilares que han sustentado el éxito de Vicky Foods, la emblemática empresa valenciana de alimentación que pusieron en marcha Antonio y Victoria, el joven matrimonio de Villalonga que dio vida al proyecto. Setenta años después, la que empezó siendo una pionera panificadora produce en la actualidad más de 190.000 toneladas anuales que comercializa en más de 60 países, siempre manteniendo el espíritu familiar con el que fue pensada en su origen. 

Su mayor palanca de crecimiento a lo largo de su historia ha sido la innovación. En 1972, Victoria tuvo una idea que supuso un cambio radical en la manera de enfocar el negocio familiar: las famosas magdalenas Gloria. «Esa semilla que plantó mi madre, la de estar siempre intentando mejorar los productos y procesos, aportar ideas nuevas, mejorar captando talento y considerando las aportaciones del equipo, es lo que ha quedado en nuestra cultura», compartió Rafa Juan, CEO de Vicky Foods, en el encuentro digital organizado por Levante-EMV y BBVA

La importancia del desarrollo tecnológico y de la presencia internacional ha sido el hilo conductor de la segunda entrega de la tercera edición de #Historiasqueinspiran, una iniciativa para reconocer y visibilizar la trayectoria de empresas familiares como Vicky Foods con el objetivo de animar a otros emprendedores a apostar por proyectos que integren nuevas tecnologías y mercados. De hecho, BBVA es pionera en la aplicación de «esas tecnologías a productos concretos que hagan la vida más fácil a las empresas», detalló José Ramón Fragoso, director de Corporativa en la Regional Este de la entidad bancaria.

«Hace diez años observamos cómo las nuevas tecnologías que estaban irrumpiendo en la sociedad iban suponer un cambio radical. Por esa razón, decidimos transformarnos nosotros y cogimos ese testigo con la idea de apoyar a las empresas en ese camino», añadió el directivo. Uno de sus hitos más importantes ha sido la creación de la factoría de transformación digital para empresas, herramienta que es de gran ayuda para las compañías familiares, que ven ya en la transformación digital no solo una oportunidad, sino una necesidad, y que ahora cuentan con el apoyo de los fondos NGEU para empujar esa transformación. 

Además de esta transformación, la internacionalización es fundamental. Algo que saben muy bien en Vicky Foods. En 2007, tomaron la decisión de cambiar de estrategia y enfocarse en «en unos pocos mercados y dedicar a ellos muchos más recurso», explicó Juan. Una decisión de la que se sienten «muy orgullosos». «En este momento el mercado exterior representa ya cerca de un 25 % de nuestro volumen», reconoció. Y es que cuentan con una planta de producción en Argelia con 400 trabajadores, e infraestructuras productivas y comercializadoras en Argelia, Francia y Reino Unido. 

Desde BBVA, confiesan su «vocación» por el acompañamiento a las compañías en este proceso, con un importante equipo de especialistas y productos punteros dentro de la industria financiera, como el smart hedging, un simulador que permite «a las empresas planificar su estrategia de cobertura del riesgo de divisa», concluyó Fragoso.