La estructura productiva valenciana se equilibra con el auge industrial

Desde la pandemia, el sector secundario gana casi dos puntos de participación en el PIB autonómica y se acerca al 20 %, mientras que la construcción y la agricultura pierden peso

Fabricación de vehículos en Ford Almussafes en una imagen de archivo

Fabricación de vehículos en Ford Almussafes en una imagen de archivo / M.A.Montesinos

Tras el ajuste por los excesos previos durante la Gran Recesión y los años de la pandemia, que más parecen un revulsivo que una cortapisa, la economía valenciana ha desembocado en cierto equilibrio de su estructura productiva, de tal forma que la construcción sigue perdiendo peso y la industria lo gana, hasta el punto que se va acercando a ese 20 % considerado ideal para la buena salud de un territorio. Así figura en el informe de Contabilidad Regional de España publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los citados datos ponen de manifiesto que la economía valenciana, en términos de Producto Interior Bruto (PIB), superó en 2022 con creces los volúmenes anteriores a la covid, al alcanzar los 126.416 millones de euros en precios corrientes, tras una subida del 10,1 % respecto del ejercicio precedente. Por encima de los 115.606 contabilizados al cierre de 2019, poco antes de que estallara la crisis del coronavirus.

El comercio al por mayor y al por menor, la reparación de vehículos, el transporte y el almacenamiento y la hostelería figuran en su conjunto -conforman un bloque sustancial dentro del sector servicios- como el grupo con un mayor volumen, ya que alcanzan los 28.803 millones de euros. La segunda posición corresponde a la industria en su conjunto, con 23.476 millones de euros, casi 4.000 más que en 2019. Aquí figuran la extractiva, la de suministro de agua y energía, la de gestión de residuos y, por supuesto, la manufacturera. Esta última, no obstante, supone la parte fundamental del sector secundario, con un total de 18.139 millones, casi 2.500 más.

Sanidad

La tercera posición corresponde a las administraciones públicas y en la misma se incluyen los subsectores de la defensa, la sanidad y la educación. Alcanzan un PIB de 19.313 millones. La cuarta plaza la ocupan las actividades inmobiliarias, con 13.386 millones.

La construcción ha perdido peso en el PIB valenciano

La construcción ha perdido peso en el PIB valenciano / Levante-EMV

El auge de la industria y de los servicios se produce al mismo tiempo que decrece el peso de la agricultura y la construcción en cuanto a su participación en el PIB de la Comunitat Valenciana. En el primer caso, los datos corroboran las quejas de las organizaciones representativas del sector, que denuncian la progresiva decadencia de esta actividad. El campo, antiguo faro económico de la autonomía sobre todo con los cítricos, se queda por debajo de los 2.000 millones -1.980 en concreto-, lejos, por ejemplo, de los 2.283 millones de 2018.

Construcción

En términos de participación en el PIB, ha pasado de representar un 2,2 % en 2016 a solo un 1,6 % en 2022. La construcción, en una situación compleja en la actualidad por la existencia de una elevada demanda que no está siendo satisfecha por la oferta, tal como acaba de poner de relieve el Banco de España al señalar un déficit de unas 100.000 viviendas en la Comunitat Valenciana, también pierde empuje. Basta citar un dato: en 2008, justo cuando empezó la Gran Recesión, esta actividad aportaba 12.870 millones de euros a un PIB de 107.508. Un 12 % del total. En 2019 ese porcentaje, tras la reconversión durante la crisis financiera, había bajado al 6,3 % y en 2022, al 5,4 %. La industria, por su parte, representa ahora un 18,6 % del PIB total, casi dos puntos por encima del 16,9 % de 2019.

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