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Casi 2.000 pisos de València se convierten en turísticos en un año en pleno boom de visitantes

El volumen de apartamentos registrados se dispara casi un 20 % respecto al pasado julio y ya supera los 11.600

Uno de cada diez de estos alojamientos, que ya proliferan también en los barrios periféricos de la ciudad, se encuentra en el Cabanyal

Dos turistas entrando en una vivienda turística entre el Grao y Canyamelar.

Dos turistas entrando en una vivienda turística entre el Grao y Canyamelar. / Germán Caballero

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

La ciudad de València, como sucede en la gran mayoría de los municipios turísticos de la autonomía, se encuentra en su momento álgido en atracción de turistas. Nunca, según muestran los registros, se había llegado a alcanzar un volumen de visitantes tan elevado -entre enero y junio más de 1,2 millones viajeros, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se alojaron en la capital del Turia- como el actual. Un 'boom' de llegadas que también se está notando en el número de apartamentos que plataformas como Airbnb ofrecen hoy entre toda la ciudad, un registro que -según reflejan los datos de la fundación municipal Visit València- respecto a julio del año pasado se ha disparado en casi 2.000 viviendas.

O lo que es lo mismo, que en relación a un verano de 2023 que ya fue de récord, la oferta de viviendas completas -o de habitaciones privadas dentros de casas- dedicadas al turismo se ha elevado tanto -1.882 más- que ya supera los 11.660 alojamientos en conjunto.

Es un alza que, en primer lugar, tiene como gran característica que no se concentra en un enclave concreto del 'cap i casal', sino que más bien prolifera en toda la ciudad, desde Ciutat Vella a barrios más periféricos como Patraix o Benimaclet. Esto significa que la presencia al alza de estos alojamientos ya no es solo un motivo de alerta -en un momento en el que las críticas a la masificación, las dificultades para acceder a una vivienda y la turismofobia no dejan de crecer en paralelo a los récords- en el corazón de la ciudad y sus barrios más céntricos, sino también en otros puntos que antes no veían un solo turista y hoy esa imagen ya ha pasado a ser de normalidad.

Del centro a la periferia

Los datos de Visit València, sin ir más lejos, muestran cómo el incremento más 'leve' -de casi el 10 %- con relación al año pasado se produce en zonas como El Pilar, El Mercat, El Carmen o La Seu, donde se ha pasado de los 2.228 enclaves turísticos a superar ya los 2.442. Es casi el mismo número -contando tanto casas completas como habitaciones privadas en viviendas- de alojamientos dedicados a acoger a visitantes que se registran en barrios cercanos a la Ciudad de las Artes y las Ciencias -y, en paralelo, no muy lejos de la playa- como son los de Albors o Ayora, donde acumulaban en julio hasta 2.414 -en 2023 eran 1967 y antes de la pandemia, 1.688- de estos alojamientos.

Ciudadanos extranjeros pasando bajo una pintada en contra del turismo en el Cabanyal.

Ciudadanos extranjeros pasando bajo una pintada en contra del turismo en el Cabanyal. / Germán Caballero

Sin embargo, dentro de esta proliferación, es significativa la situación que vive otra zona, la del Cabanyal. Hace cinco años, cuando la covid-19 todavía no había hecho acto de presencia, apenas se contabilizaban 1.200 viviendas turísticas en julio. El año pasado, en pleno crecimiento de visitantes a la ciudad, ese balance ya llegaba hasta los 1.576 pisos en el mismo mes. A día de hoy, ese auge ya se ha disparado hasta rozar los 1.800 alojamientos. Es decir, casi un 46 % más en solo un lustro.

Asimismo, entre los datos también llaman la atención los balances que se vislumbran en barrios más periféricos, donde el volumen de pisos turísticos llega ya a superar los 1.600, más de 300 más que en estas mismas fechas de 2023. De ellos, Tres Forques y Nou Moles acumulan una cuarta parte -411 alojamientos, según Visit València-, mientras que Benimaclet, Torrefiel u Orriols acumulan en conjunto otra cuarta parte. Además, otras zonas como las enclavadas en el distrito de Jesús -Favara, San Marcelino o Safranar, entre otros- también se hallan al alza.

Otras realidades

Este aumento de los alojamientos turísticos en València no es único. Sin ir más lejos, según avanzó este diario a inicios de este mes de agosto, una de cada cuatro viviendas de alquiler que hay en la Comunitat Valenciana -casi 450.000 en total- están hoy en el mercado vacacional de alta rentabilidad, es decir, entre aquellas cuya retribución para la persona que lo alquila llega, al menos, a los 500 euros de media. Una situación, explicaban las inmobiliarias en ese momento, que está agravando la crisis del alquiler en algunos puntos como la propia capital valenciana.

Del mismo modo, fuera del 'cap i casal', otras capitales de provincia también están viendo cómo el 'boom' turístico se traduce también en un aumento en el número de pisos dedicados al turismo. Sin ir más lejos, Barcelona calculaba en junio que tenía 10.100 pisos turísticos con licencia, mientras que Sevilla tenía 9.200 y Madrid 13.502.

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