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El pequeño comercio valenciano, indefenso ante nuevos apagones

Confecomerç y Unió Gremial, las dos principales asociaciones de uno de los sectores más afectados por el corte energético, no ven "viable" para sus negocios poder tener grupos electrógenos

Un comercio de alimentos en el centro de València, sin luz, el pasado lunes.

Un comercio de alimentos en el centro de València, sin luz, el pasado lunes. / Miguel Ángel Montesinos

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

El pequeño comercio de la Comunitat Valenciana fue uno de los sectores más afectados por el apagón del pasado lunes. Productos y género echados a perder o averías en sistemas de seguridad o maquinaria fueron algunas de las consecuencias que golpearon a esta actividad. Sin embargo, mirando al futuro y a posibles nuevos episodios de este tipo de incidentes, es la "incertidumbre" la que marca su horizonte. No en vano, los máximos responsables de las dos asociaciones que componen el tejido económico de este sector -Confecomerç y Unió Gremial- coinciden en su "vulnerabilidad" ante futuros apagones y en la necesidad de que se garanticen y modernicen servicios básicos como la luz.

Imposibilidad de tener generadores

Como explica al respecto el presidente de Confecomerç, Rafael Torres, "muchos grandes formatos tienen sus propios generadores y no pararon, pero los pequeños no tenemos ninguna manera de tener esos grupos electrógenos porque no serían viables ni tampoco podríamos afrontar su mantenimiento". Una visión similar a la que apunta Mauro Lorenzo, máximo dirigente de Unió Gremial. "Ante estos apagones no puedes hacer nada, porque no nos podemos permitir esos grupos electrógenos ya que son tremendamente caros para negocios como los nuestros", remarca ante una situación que cree que puede ir a más "por la alta demanda energética que vamos a ir teniendo".

Al respecto, Lorenzo apuesta por que -tras este incidente- la Administración ponga el foco "en la distribución de la electricidad", porque "tenemos sectores obsoletos que hay que modernizarlos porque la demanda a medio y largo plazo va a ser muy alta". Mientras, Torres insiste en que "no podemos tener planes de contingencia por si fallan los servicios básicos". De ahí que su máxima exigencia pasa por que se "establezcan protocolos y alertas que funcionen" y que supongan "soluciones y planes de contingencia mejores".

Valorar las pérdidas

Más allá de peticiones, Lorenzo destaca que los negocios que se vieron afectados por el apagón "deben valorar las pérdidas que tienen y reclamarlas al seguro", un mensaje que también lanza Torres, que insiste en que algunas actividades dentro del sector que hayan perdido maquinaria o producto "van a sufrir una pérdida económica durante un tiempo", ya que calcula que algunas reparaciones se van a extender, incluso, hasta dentro "de unas pocas semanas". Por eso, enfatiza la importancia "de exigir rápidez para saber qué ha pasado y, con ello, generar certidumbre".

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