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Ford reduce en un tercio la producción del coche que debe salvar Almussafes

La firma ha comunicado a sus posibles proveedores que la producción media estimada del nuevo modelo bajará desde los 300.000 coches a poco más de 200.000

Los aranceles de Trump o las perspectivas de unas menores ventas a nivel global del modelo híbrido desploman las expectativas de fabricación en solo un año

Una de las entradas a la planta de Ford Almussafes, en una imagen de archivo.

Una de las entradas a la planta de Ford Almussafes, en una imagen de archivo. / Francisco Calabuig

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

Desde hace un año, la esperanza de Ford Almussafes mira solo en una dirección: la del coche multienergía que debe llegar a la factoría en 2027 y, con ello, garantizar una carga productiva suficiente que blinde el futuro de la planta y sus trabajadores. Una fabricación cuyas previsiones acaba de recorta desde los 300.000 vehículos que comunicó inicialmente. Tanto que, según explican a este diario varias fuentes de la industria auxiliar, la compañía ha reducido las estimaciones medias de producción -la cifra con la que los posibles proveedores hacen los cálculos para que les salgan rentables sus inversiones- hasta dejarlas en alrededor de 209.000 unidades anuales. Es decir, un tercio menos que la expectativa original.

Aunque esta no sería una fabricación fija -puede haber picos al alza y valles durante la 'vida' de un modelo, que suele ser de ocho años-, el hecho de que estas previsiones se vean minimizadas supone un golpe directo al proyecto perfilado para Almussafes. Tras este hecho, algunas de las fuentes consultadas apuntan a que Ford "está ajustando a la realidad de la automoción actual y del mercado" sus previsiones productivas para el futuro coche. Más aún en un momento en el que sus ventas siguen a la baja en Europa y competidores como Volskwagen están virando poco a poco con éxito hacia los eléctricos, mientras la promesa estadounidense para la planta valenciana es híbrida.

Asimismo, desde el principio la idea planteada por la compañía americana para su nuevo coche es que se pueda vender en todo el mundo, una aspiración que -según apuntan otras fuentes de la industria auxiliar- se estaría viendo lastrada por el arancel del 25 % anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para todos aquellos vehículos que provengan de fuera de sus fronteras.

"Incertidumbre total"

Porque a pesar de que desde la marca afirmaron en marzo que seguían "con los planes que había, que es traer un coche multienergía en 2027 a Almussafes" y que la puesta en marcha de este tipo de proyectos "las basamos en muchos factores, no solo en los aranceles", las citadas fuentes apuntan a que actualmente "hay incertidumbre total hasta que no se sepa cómo queda la negociación" entre la Administración Trump y la Unión Europea.

"Habrá que ver en qué queda todo", añaden sobre la posible evolución de un mercado como el estadounidense que previsiblemente será importante para que ese modelo triunfe. Y es que, con una UE cada vez más volcada en la transición eléctrica, el futuro de un coche híbrido tiene más recorrido en EE UU, siempre que no le apliquen altas tasas aduaneras.

Un coches en producción en Ford Almussafes, en una imagen de archivo.

Un coches en producción en Ford Almussafes, en una imagen de archivo. / Perales Iborra

Asimismo, sobre cuándo podría quedar clara esta realidad productiva en un momento en el que -como destacó el último informe de la patronal del metal, Femeval- el sector está perdiendo miles de empleos, el presidente del comité de empresa y líder de UGT en la planta, Carlos Faubel, ya apuntó esta misma semana a que "de aquí a final de año esperemos saber todos los datos de producción.

El productivo, sin embargo, no es el único asunto todavía por clarificarse respecto a ese futuro coche. Más a corto plazo todavía está saber qué empresas serán las que suministren las futuras piezas a Ford, una decisión que debe tomar la firma estadounidense para la que -como contó este diario en mayo- no hay plazos que generen consenso entre los proveedores. Actualmente, incluso, algunos aseguran que esta elección -influenciada también por la incertidumbre del 'efecto Trump'- podría retrasarse a después del verano o, en el peor de los casos, algunos meses más. En esa línea, otros proveedores insisten en que "mucho tampoco se puede retrasar si al final no se quiere postergar el lanzamiento".

Producción a la baja

Y mientras todas esas incógnitas se resuelven, el presente productivo de la factoría sigue -a causa de las paradas por el ERTE RED- apuntando a mínimos históricos. En concreto, entre enero y julio se espera que se fabriquen 60.895 coches, una reducción del 25 % con relación al mismo periodo de un 2024 que fue el suelo de la planta con poco más de 120.000 unidades salidas de sus líneas de fabricación.

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