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Presidente de Femeval

Vicente Lafuente: "La preocupación por Ford Almussafes sigue siendo máxima"

El líder del metal valenciano defiende que el Centro de Desarrollo de Talento que está impulsando en Picanya busca «formar a nuestra mano de obra»

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV. / Miguel Ángel Montesinos

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

No olvidar los orígenes

“Podía haber estudiado, pero decidí desde el principio que tenía que estar en una empresa familiar que he disfrutado y padecido a partes iguales”. Esa es la reflexión que hace Vicente Lafuente (València, 1964) sobre sus inicios como empresario, una trayectoria que le ha llevado a presidir “la organización industrial más potente de la Comunitat Valenciana”, Femeval, desde el liderazgo – y de la mano de su hijo- de una pyme. Este hecho, asegura, “es un valor añadido, porque los que representamos a las organizaciones empresariales no debemos olvidar nunca de dónde venimos”. Cuando no está trabajando, Lafuente apuesta por “desconectar, irme a la montaña, tocar naturaleza y estar con mi familia y amigos”. 

Más de 5.000 empresas del metal fueron gravemente afectadas por la dana. ¿Cuántas se han recuperado y cuántas han dicho que no van a reabrir?

Hay una lectura muy clara. Las empresas más grandes pudieron reabrir antes. Las medianas ya están tardando más y, sobre todo, los pequeños comercios son en los que vamos a ver mortandad porque no tienen capacidad económica para poder remontar. Sobre todo porque el proyecto de recuperación seguimos sin tenerlo claro. Nadie nos ha dicho aún qué es lo que va a pasar, si nos puede volver a pasar y cómo van a solucionar el problema. Dicho esto, el gran freno en la recuperación lo hemos tenido en el Consorcio de Seguros. A los particulares les ha empezado a pagar antes, pero cuando hemos ido a volúmenes más grandes, que eran los de las empresas, están empezando ahora, luego de ocho meses.

Sectores como el comercio han llegado a hablar de una mortandad del 25 % de los negocios golpeados. ¿Estamos hablando de la misma proporción en el metal?

En el metal la proporción será menor por el tamaño de las empresas. Pero hay muchas personas que se han quedado sin puestos de trabajo, que pueden incorporarse a sectores que estamos demandando empleo y lo que necesitamos son planes de capacitación para generar empleabilidad. Más allá de salvar empresas, lo ideal es salvar a las personas, porque si queremos recuperar esas poblaciones la gente tiene que poder disponer de un salario. Si hacemos eso, recuperaremos más rápido.

Ha hablado de esas compensaciones que ahora se están empezando a pagar. ¿Cuánto van a tardar en completarse? 

Pensamos que de aquí a final de año ya tenemos que ver una evolución importante. Afortunadamente, las empresas valencianas están preparadas, tenían un posicionamiento de mercado importante. Y lo que más nos está costando es recuperar esos clientes que durante meses han estado yendo a otros sitios. De aquí a final de año en la industria recuperamos una relativa normalidad, pero no del 100 % porque es imposible. Y lo que sí que nos gustaría es que las administraciones se dieran cuenta que todas las reposiciones que estamos haciendo las empresas no las podemos hacer igual. Tenemos que aprovechar para innovar y meter equipamientos nuevos.

El cierre de empresas por la dana será menor [al 25 % del comercio], pero muchas personas se han quedado sin trabajo

La semana pasada se presentaba una línea ICO para modernizar las empresas turísticas de las zonas afectadas. ¿Van a pedir algo similar al Gobierno central?

Sí, pero se tiene que pedir a todas las administraciones. Tenemos que procurar que no sean fondos ICO exclusivamente, que no sean préstamos a devolver, sino que haya un plan estructural de potenciar el tejido industrial valenciano. Y eso pasa por ayudas a fondo perdido, por proyectos coordinados entre el Gobierno y la Generalitat. Y si algo nos ha dolido tras la dana es la incapacidad de las administraciones de coordinarse. La política no ha ayudado, sino que nos está dividiendo.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV. / Miguel Ángel Montesinos

La demanda de instaladores eléctricos o fontaneros se disparó en las primeras semanas de la dana. ¿Sigue habiendo actuaciones y reparaciones pendientes de hacer?

Siguen habiendo muchas reparaciones pendientes. Nosotros pusimos instaladores desde el minuto uno para ir reponiendo las instalaciones de emergencia. Pero, pasado esa fase inicial de tener que generar suministros como fuera, hoy lo que tenemos que hacer es una revisión de todas esas instalaciones, ver que cumplen las normativas y en eso estamos dentro de un proyecto junto con la Generalitat y junto con empresas suministradoras para hacer esas revisiones de las instalaciones.

Preocupación por Ford

Dejando de lado la dana, otro foco del sector, debido al aluminio y el acero, está en los aranceles de Trump. ¿Se va a crear una espiral alcista que lastre a las empresas valencianas?

Esa respuesta no la tenemos nadie, ni siquiera el propio Trump. Lo que tenemos que estar pendientes es de las evoluciones que hay. No somos grandes exportadores a Estados Unidos de acero. Hay empresas en Sagunt que sí que lo hacen, pero no son volúmenes grandes. A mí lo que verdaderamente me preocupa de estas incertidumbres es el sector automovilístico valenciano. Tenemos una empresa que es referente, que es Ford, que ya tenía la incertidumbre previa a la dana y a los aranceles en temas de producción y que tiene una cantidad inmensa de empresas alrededor que dependen en gran parte de ella. Y la capacidad de decisión de Ford no la tenemos aquí, sino que la tienen en Estados Unidos. Ese es el gran recelo y la gran preocupación que debemos de tener. Hay que apoyar a esas industrias auxiliares que afortunadamente se están sabiendo mover, buscando otros mercados o sectores como el aeronáutico.

Si el nuevo modelo de Ford se retrasara, sí que podríamos empezar a temblar por los proveedores

Habla de Ford. ¿Cómo de preocupante es esa rebaja productiva que ha trascendido para el futuro modelo?

Ford ha dicho que va a pasar de 300.000 a poco más de 200.000 coches. Es una reducción importante y aún no sabemos cuándo va a empezar a producirse. Por lo tanto, esa incertidumbre en el sector automovilístico es la que nos genera dudas y la que nos sale en nuestro informe de coyuntura. El sector del metal tiene una bajada importante y viene prácticamente toda dada por el sector de fabricación de maquinaria y el automovilístico.

Oficialmente la marca no ha anunciado ese recorte de previsiones, pero sí se afirma desde los proveedores. ¿Qué horizontes dibuja esta situación?

Hay que ser prudentes y hay que mantener la estructura de personas porque tenemos unas capacitaciones muy buenas. Tenemos que aguantar este año y medio o dos años que puedan quedar para no perder el talento y ayudar a estas empresas auxiliares a que se puedan diversificar mejor, a que puedan recapacitar a su personal y darle todo tipo de ayudas para que esta travesía del desierto sea llevadera.

Hace dos años comentaba que le preocupaba la indefinición de Ford sobre su producción. Hoy se sabe que será un multienergía cuando el sector mira hacia los eléctricos. ¿Esto incrementa la preocupación en el sector?

La preocupación que teníamos era máxima y continúa siendo máxima, por lo tanto no se ha elevado.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV. / Miguel Ángel Montesinos

Este año parece que Almussafes va a cerrar con una producción de mínimos y la apuesta por diversificar no va a ser cuestión de días. ¿Vamos a seguir viendo cierres de empresas de la industria auxiliar valenciana?

Depende de la decisión de cuando empiece la fabricación [del futuro modelo]. Lógicamente, las empresas se tienen que preparar unos meses antes. Los plazos que se consideraron continúan manteniéndose. No tiene por qué haber problema porque las empresas son conscientes ya de esa situación. Si llegado el momento hubiera algún efecto más de incertidumbre que lo retrasara verdaderamente, sí que podríamos empezar a temblar por si las empresas tuvieran que hacer otro tipo de medidas.

El sector aeroespacial, con una estructuración adecuada, puede tener un recorrido tremendo en la autonomía

La otra gran inversión automovilística, la gigafactoría de PowerCo, ya encara su recta final antes de empezar a producir. ¿Está habiendo efecto tractor ya con otras empresas o trabajadores?

No, es pronto aún. Sí que estamos notándolo en el sector de las instalaciones, porque son cargas de trabajo que entre la gigafactoría y toda la recuperación de la dana, pues se está teniendo una intensidad grande tanto en gas, climatización, estructuras metálicas, instalaciones eléctricas, etc. Pero a nivel de gestión de la gigafactoría aún es pronto.

Han pasado ya dos años desde que el PP llegó a la Generalitat. ¿Está contento con la política industrial del Consell?

Creo que está bien enfocada, pero la dana nos ha dado un latigazo tremendo porque nos ha tocado pasar de prever a tener que solventar temas de emergencia. Eso nos ha desmontado mucho. Dicho esto, el tema de la financiación nos está haciendo un daño tremendo, porque hacer política industrial es hacer una inversión mucho más grande en dinero de la que se está haciendo. Por lo tanto, las intenciones son buenas, pero la meta a la que tendríamos que llegar es que la intensidad económica en estas ayudas fuera importantísima y sobre todo también meter dentro de la política industrial a las personas. De ahí la inversión importante que vamos a hacer desde el sector en el Centro de Desarrollo de Talento en Picanya, que se nos cayó por culpa de la dana el arranque de las obras. Queremos seguir manteniendo esa apuesta, porque va a ser una herramienta empresarial tremenda, no solo para nuestro sector, sino para el resto. Vamos a intentar formarnos nuestra mano de obra.

Falta de mano de obra

Este centro llega en un momento en el que el metal está perdiendo mano de obra mientras muchas actividades del sector no encuentran empleados cualificados. ¿Cómo se explica esta situación?

Somos un sector muy amplio y es el del automóvil el que está notando esa caída y también la fabricación de bienes de equipo. Sin embargo, el sector de instaladores necesita personal. Los perfiles profesionales van cambiando, hay máquinas que sustituyen a las personas y se pierden puestos de trabajo. Pero esas máquinas las tienen que saber programar y mantener otro tipo de personas. Por lo tanto, el tipo de empleo que se está necesitando es diferente.

¿Confían en poder revertir estos déficits con ese nuevo centro de talento o se va a tener que seguir echando mano del exterior?

Las empresas necesitamos gente con ganas de trabajar y preparada. Si a nivel nacional no lo encontramos y hay gente que viene de fuera, pues lo mejor es habilitar cursos de formación que les permita acceder a un contrato laboral. No estamos hablando de que le des la nacionalidad, estamos hablando de que puedan acceder a un contrato laboral y puedan generarse un proyecto de vida. Esto es importantísimo porque eliminaremos muchísima economía sumergida.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV.

Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en las instalaciones de Levante-EMV. / Miguel Ángel Montesinos

Sectores de futuro

Con el automóvil, antes ha comentado que hay que mirar a otros sectores. Uno como el aeroespacial valenciano está al alza. ¿Se puede crear aquí un 'hub' referente?

Lo importante es la coordinación entre las empresas y eso pasa en muchos sectores. Podemos hablar del sector de los semiconductores y microchips, del aeroespacial o del de la construcción industrializada. Al final lo que hay que hacer es coordinar estas empresas que están preparadas, pero dispersas. El sector de los semiconductores y microchips ya se está estructurando y el aeroespacial tiene que hacer lo mismo. Tenemos que generar estructuras en malla como está pasando entre usuarios de semiconductores y microchips, diseñadores y centros de investigación. Si vamos por libre, como tenemos tendencia en la Comunitat Valenciana, no tendrá recorrido. Y el sector aeroespacial es un sector que con una estructura adecuada puede tener un recorrido tremendo.

La C. Valenciana tiene una gran oportunidad en la construcción industrializada. Por eso, Gobierno y Generalitat deben sentarse

¿Lo ven como un nuevo polo de atracción de cara al futuro?

Vemos un nicho de mercado muy interesante y en el que hay que trabajar. Y desde Femeval nos pondremos a disposición de quien haga falta con nuestras capacidades para ayudar.

¿Y esa construcción industrializada a la que hace referencia?

Ahí estamos en una fase de lucha política en la que el Gobierno ha dicho que va en la ZAL [del puerto de València] y el Gobierno valenciano dice que ahí no puede ir. Yo no voy a entrar en esa lucha política, pero en la Comunitat Valenciana tenemos una oportunidad tremenda de participar en un proyecto de conducción industrializada teniendo un sector de la construcción potente. Tenemos muchos instaladores, va a ser una forma de construcción del futuro y hay muchos temas de innovación en los que tenemos institutos tecnológicos preparados. Por eso, por favor, sentémonos el Ministerio con la Generalitat a ver dónde puede ir, pero que no se nos vaya de la Comunitat Valenciana.

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