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Sector bancario

El BBVA retrasa a principios de septiembre el inicio del periodo de aceptación de la opa al Sabadell

El plazo para que los accionistas de la entidad catalana decidan puede ser de entre 30 y 70 días, pero el aplazamiento de su inicio hace más probable que sea corto

El presidente del BBVA, Carlos Torres, en el curso de la APIE en Santander

El presidente del BBVA, Carlos Torres, en el curso de la APIE en Santander / APIE

Pablo Allendesalazar

Pablo Allendesalazar

Madrid

El BBVA ha decidido que el periodo de aceptación de la oferta de compra (opa) del Sabadell para los accionistas del banco catalán comience a principios de septiembre, en lugar de a finales de julio como venía previendo hasta ahora. La entidad presidida por Carlos Torres ha tomado esta medida -que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha juzgado adecuada- para poder incluir la relevante información pendiente de conocerse en las próximas semanas en el folleto de la operación, el documento que recoge todas las características y riesgos de la misma. También ante el hecho de que el mes de agosto es prácticamente inhábil para los mercados financieros, con lo que el cierre de la operación iba a tener lugar en cualquier caso entrado septiembre.

El banco de origen vasco, particularmente, podrá incorporar al folleto el resultado de las dos juntas de accionistas que el Sabadell celebrará el 6 de agosto para aprobar la venta de su filial británica TSB al Santander y, caso de que reciba el visto bueno, dar luz verde al pago de un dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros en efectivo cuando se cierre dicha transacción, a principios de 2026. Se trata de una operación muy relevante para la opa, ya que el BBVA tendría la opción legal de desistir en caso de que la desinversión sea aprobada por los accionistas. La entidad tendrá que consignar en el folleto cómo impactaría en sus planes y cifras que la venta sea rechazada o el efecto de que fuera aprobada, si decide seguir adelante con la opa en ese caso.

"El periodo de aceptación se abrirá a principios de septiembre para poder incorporar en el folleto los resultados semestrales y el resultado de las juntas de Banco Sabadell que se celebrarán en agosto, de manera que los accionistas de Banco Sabadell reciban la información lo más completa posible. Este escenario tiene como ventaja que se evitará que el periodo de aceptación esté abierto en agosto, un mes en el que, debido a las vacaciones, es más difícil para los accionistas ejercer su derecho a realizar el canje", han apuntado fuentes del BBVA.

La aprobación del opa, esperada inicialmente para la semana que viene, se retrasa por tanto hasta después de la junta del 6 de agosto. Salvo que desista, el BBVA presentará el folleto final de la opa a finales del mes próximo y la CNMV aprobará previsiblemente la operación algo después. Una vez recibido el visto bueno del supervisor, el BBVA tendría un máximo de cinco días hábiles para publicar el anuncio de la oferta y al día siguiente se abriría el periodo de aceptación y se publicaría el folleto. El plazo de aceptación puede ser de entre 30 y 70 días, pero el hecho de que vaya a comenzar ya en septiembre hace más probable que el BBVA opte por un periodo corto, al contrario de cuando sus planes eran que comenzase a finales de julio (su objetivo fue siempre no cerrarlo en agosto).

Incógnitas

El BBVA tendrá también que consignar en el folleto información relevante relativa al impacto en las sinergias que esperaba obtener con la opa (850 millones de euros al año) de la condición que el Gobierno fijó a la operación: ambas entidades deberán mantener "personalidad jurídica y patrimonios separados y autonomía en la gestión" durante tres años, ampliables en otros dos. El banco presidido por Carlos Torres decidió seguir adelante con la opa, a pesar de reconocer que la condición del Gobierno "retrasará la materialización de parte de las sinergias estimadas".

Una de las grandes incógnitas pendientes, de gran importancia para los grandes accionistas institucionales, es cuánto se retrasan dichos ahorros de costes. Según estimaciones del Sabadell, la condición haría que las sinergias de la operación se redujeran a casi cero mientras la condición del Gobierno este vigente y posteriormente serían entre un 28% y un 35% más bajas de lo estimado por el BBVA. El banco de origen vasco lo niega, pero todavía no ha dado sus cifras porque las incluirá en el folleto.

Otros aspectos que quedan por despejar es si el BBVA reducirá el porcentaje de aceptación de los accionistas del Sabadell al que condiciona la oferta (actualmente el 50%, algo menos de la mitad del capital social porque se descuentan las acciones propias que el banco catalán tiene en autocartera, y que podría bajar al 30%) o si eleva su oferta, como espera el mercado. Con todo, se trata de dos asuntos sobre los que puede decidir ya entrado el periodo de aceptación (de hecho, es bastante habitual que así sea) y que por tanto no tiene por qué incluir necesariamente en el folleto.

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