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EL CAMPO

La granja valenciana donde nunca se va la luz

La explotación avícola SAT Avimis, en manos de la familia Mislata, reduce hasta un 60% el gasto eléctrico y crea una red de emergencia frente a apagones

Miguel Mislata, en una de las naves de su explotación de Camporrobles.

Miguel Mislata, en una de las naves de su explotación de Camporrobles. / Levante-EMV

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

Las explotaciones avícolas valencianas también saben innovar en estos tiempos de apagones eléctricos. Más allá de afrontar la gripe aviar que acecha de lleno al negocio de esta actividad ganadera de toda España, donde ya se han sacrificado algo más de dos millones de gallinas, algunas granjas son capaces de reducir hasta un 60% el gasto eléctrico respecto a una convencional y crear una red de emergencias frente a las caídas de las conexiones energéticas. Del corral tradicional a la eficiencia. Desde la comarca de Utiel-Requena, la empresa familiar Avimis, explotación de Fuenterrobles de gallinas reproductoras y pollos de engorde apuesta de lleno por las energías renovables, revoluciona la avicultura rural con un ambicioso proyecto tecnológico en el ámbito de la energía.

Lo que comenzó como una pequeña explotación dedicada al engorde de pollos en dicho territorio rural se ha convertido hoy en un referente de eficiencia energética en Europa. Ello ha sido posible gracias a la integración de un sistema mixto de energía solar fotovoltaica y biomasa de hueso de aceituna, demostrando que la industria, la modernización y la sostenibilidad pueden ir de la mano en el sector de la ganadería.

La explotación está en manos de la familia de Miguel, Reyes, Rafael y Toni Mislata. Es una Sociedad Agraria de Transformación (SAT), cuenta con cuatro naves de engorde de pollos y otras cuatro de gallinas reproductoras adaptadas a un modelo de producción sostenible. Entre ellas destaca la nave modelo de Fuenterrobles, que integra los estándares de eficiencia energética más avanzados del mercado. "El modelo energético que hemos implantado en esta granja constata que la apuesta por las renovables es clave en este modelo de negocio avícola. Se ahorran muchos costes de explotación y mejora la rentabilidad del negocio", explica Miguel Mislata desde una de las naves de la firma avícola de Fuenterrobles.

El repunte del virus de la gripe aviar no pasa desapercibido estos a los propietarios de esta explotación familiar. Como se sabe, ha obligado a sacrificar en España a algo más de dos millones de gallinas ponedoras, en un universo de casi 45 millones de animales, lo que ha generado un nuevo terremoto entre los diferentes actores de la cadena alimentaria, con llamamientos a evitar la especulación de precios y mensajes que buscan garantizar que no va a haber problemas de desabastecimiento. España es el segundo productor europeo de carne de pollo por detrás del Reino Unido. En 2024, se sacrificaron un total de 867,1 millones de aves, produciéndose 1,8 millones de toneladas. Del total nacional, la Comunitat Valenciana aglutina un 16,9% del total.

Sea como fuere, la SAT Avimis sigue adelante con este ambicioso proyecto para gestionar una instalación de 62.000 gallinas reproductoras, 90.000 pollos de engorde y 8 millones de huevos por año. Este firma valenciana, fundada en 2005, trabaja a través de un sistema de producción en régimen de integración vertical. De este modo, controla diferentes etapas de su cadena de suministro, en lugar de depender de proveedores y distribuidores externos.

Caldera con huesos de aceituna

Ahora presume del aprovechamiento energético. De la mano de la firma tecnológica danesa DACS A/S, el núcleo del proyecto es una instalación fotovoltaica avanzada conectada a inversores que alimentan directamente el sistema de ventilación y climatización de las naves. Se trata del proyecto piloto en España, uno de los más eficientes del mercado al tener la mejor ratio por metro cúbico de aire movido por kilovatio de energía consumida. "Una de sus grandes ventajas es que sigue generando electricidad incluso durante un apagón, siempre que haya luz solar", explica Miguel Mislata. Y es que, este sistema de autoconsumo reduce notablemente la dependencia de la red eléctrica y aumenta la estabilidad del suministro, factores clave para el bienestar animal y la rentabilidad de la explotación.

“En una granja un corte eléctrico puede causar un desastre”, destaca este emprendedor empresario valenciano. “Saber que tenemos respaldo solar nos da tranquilidad y seguridad, además de permitirnos un ahorro en la factura de la luz muy importante”, destaca el responsable de esta firma valenciana. Además, para la calefacción, la SAT Avimis utiliza una caldera de agua alimentada con hueso de aceituna, un biocombustible natural, económico y abundante en la zona de Utiel-Requena.

Exterior de la innovadora nave de la SAT Avimis.

Exterior de la innovadora nave de la SAT Avimis. / Levante-EMV

El hueso de aceituna ofrece un poder calorífico similar al pellet, pero a un coste mucho menor”, explica Miguel, que detalla como con este sistema se puede aprovechar un residuo agrícola local, cerrando el ciclo de sostenibilidad. Este sistema permite mantener la temperatura óptima en las naves durante todo el año, reduciendo el uso de combustibles fósiles y minimizando las emisiones de CO₂.

Financiación europea

Para acometer el plan de inversiones en estas explotaciones avícolas valencianas sus gestores han contado con ayudas de la Unión Europea. Así, esta transformación ha sido posible, en parte, gracias a los planes de mejora y ayudas públicas cofinanciadas con fondos Feader, lo que han permitido amortizar la inversión inicial y acelerar la implantación de estas tecnologías limpias. Según datos de 2024, en España existen 23.965 granjas de ganado aviar, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Si nos centramos específicamente en la producción de huevos, existen alrededor de 1.340 de gallinas ponedoras, de las cuales unas 465 operan en sistema de jaula, 427 en sistema campero y 261, en suelo.

Además, el innovador sistema de mejora de la eficiencia energética para la mejora de las instalaciones de los hermanos Mislata ha sido caso de estudio dentro del 'proyecto Ecoloop' por parte de AVA-Asaja. Esta iniciativa europea, financiada dentro del programa 'Horizonte Europa', tiene como objetivo fundamental impulsar la transición energética y la economía circular en zonas rurales, especialmente en los sectores agrícolas, ganaderos y forestales.

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