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El repunte de los precios desde el verano golpea al comercio y los hoteles valencianos

Patronales de ambos sectores destacan como el consumo del ciudadano nacional y local se ha reducido en los últimos meses, un periodo en el que la inflación ha vuelto a superar el 3 % en la Comunitat

Ciudadanos caminan por un centro de València preparado para el 'Black Friday', la semana pasada.

Ciudadanos caminan por un centro de València preparado para el 'Black Friday', la semana pasada. / Miguel Ángel Montesinos

Juanma Vázquez

Juanma Vázquez

València

Los precios, ese termómetro al que siempre miran los ciudadanos para mesurar cómo está -y, sobre todo, como gestionar eficientemente- su economía doméstica, llevan medio año repuntando en la Comunitat Valenciana. El IPC de la autonomía, sin ir más lejos, ha pasado de rondar el 2 % en mayo a alcanzar el 3,5 % -una cifra que no se veía desde mediados de 2024-. Una situación que, pese a los destacados datos macroeconómicos que se están registrando a nivel nacional y autonómico, golpea directamente en los bolsillos de la población y, consecuentemente, también se está traduciendo en un menor desembolso por parte de los consumidores locales y nacionales en actividades como el comercio o los viajes.

Gasto "retraído"

Es lo que acreditan a este diario tanto desde patronales valencianas del pequeño comercio (Confecomerç) y de los establecimientos hoteleros (Hosbec) como desde una de las entidades defensoras de los derechos de los usuarios como la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana. Como explica el secretario general de esta última, Francisco Rodríguez, "el problema en la economía familiar o la subida del coste de la vivienda está haciendo que estemos ahorrando más". Una realidad que también percibe ya el presidente de Confecomerç, Rafael Torres. "La caída del consumo se empezó a notar en verano. El comprador local y nacional gasta menos, está más retraído", incide en esta línea.

Tras esa "contención" en el gasto, el dirigente comercial cree que está el hecho de que con el alza de la inflación "las cosas no se ven tan claras". "Los salarios son los que son y no está todo para tirar las campanas al vuelo. El consumo por familia no crece porque la renta disponible no sube", destaca Torres, que apunta también a que los nichos más damnificados -en un momento capital para el desarrollo de la actividad comercial como es el 'Black Friday' que se celebra este viernes- están siendo los vinculados al "equipamiento de la persona" -como la moda, por ejemplo-, mientras que sí mejora más los ligados al hogar.

Una pareja entrando a un hotel valenciano, en una imagen de archivo.

Una pareja entrando a un hotel valenciano, en una imagen de archivo. / Perales Iborra

Sin embargo, en ese ámbito comercial, esta subida de los precios también se está traduciendo en otras tendencias. "Estamos detectando que con ese IPC creciente, se están incrementando también las compras en plataformas extranjeras [en referencia a Shein o Temu] y eso hace que estén subiendo las reclamaciones", añade al respecto Rodríguez.

Los viajes también sufren

Pero no solo en el cuidado personal se está reduciendo el consumo. Y es que algunas variables ligadas a los viajes, un aspecto clave dentro del ocio, también están padeciendo los efectos de la subida de precios. Lo demuestra, por ejemplo, el tráfico de pasajeros que está teniendo mes a mes el aeropuerto de Valencia, donde la presencia del mercado doméstico se encuentra a la baja. En septiembre, sin ir más lejos, este dato bajó un 7,5 % y en octubre, pese a la subida del internacional a doble dígito, hubo también caída aunque más ligera (-0,1 %). Una circunstancia que también están experimentando los hoteles.

En palabras de la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, en los últimos meses "el turista doméstico, en el mejor de los casos, se está manteniendo, pero en otros cae". Sobre ello, la dirigente apunta a que "si hay encarecimiento de todo, la capacidad para económica destinada al ocio y a viajar es menor" y, por ello, alerta que mientras los viajeros procedentes del extranjero están marcando récord, el nacional "vive un estancamiento". De ahí que, de cara a este final de año, Montes avise que el turista local "no va a sacrificar las vacaciones", pero la posibilidad de crecimiento en lo que a ocupaciones se refiere del mercado nacional "va a pararse".

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