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LABORAL

Construcción, hostelería y agricultores valencianos aplauden la regularización de inmigrantes

Las empresas constructoras aseguran que el 90% de los nuevos empleos ya son extranjeros y necesitan cubrir 70.000 nuevos puestos

El sector de la hostelería, con un 47% de mano de obra foránea, insta a "cuidar el proceso contrataciones"

Agricultores y ganaderos reclaman cualificación y contratos en origen para cubrir las demandas del campo en temporadas como la citrícola y vendimia

Trabajadores de la construcción en una obra pública, en una imagen de archivo.

Trabajadores de la construcción en una obra pública, en una imagen de archivo. / STR

La regularización de inmigrantes que acaba de aprobar el Gobierno de España -que contempla un permiso inicial de residencia de un año y abre la puerta a la residencia definitiva- es positiva sin duda para sectores de la Comunitat Valenciana con graves problemas para poder cubrir puestos de trabajo. Es el caso de la construcción, la hostelería y otros servicios, así como el sector primario (tanto la agricultura, como la ganadería y la pesca).

El sector de la construcción apoya la regularización extraordinaria de extranjeros anunciada por el Gobierno ante la falta de mano de obra. Francisco Zamora, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec), explica que el 90 % de los nuevos trabajadores del sector son inmigrantes y que hay una parte importante que no puede acceder a la profesión porque carece de permiso de residencia. Zamora explica que las empresas valencianas de la construcción necesitan 70.000 trabajadores más de los que tienen.

En la Comunitat Valenciana hay 108.000 trabajadores de la construcción, 6.000 más que hace un año. A pesar de ello, las empresas no encuentran obreros para sus nuevos proyectos. El problema se ha agravado por los trabajos de reconstrucción de infraestructuras e inmuebles dañados por la dana de octubre de 2024 y ha impactado en los proyectos de edificios de viviendas. Fevec organiza cursos de prevención de riesgos laborales, que son imprescindibles para poder conseguir un empleo en la obra. "El 90 % de las personas que vienen a esas formaciones es extranjero. Son personas con ganas de trabajar. Es positiva la regularización porque algunas personas no pueden hacer el curso al carecer de permiso de residencia. Los requisitos son estar desempleado y tener el permiso de residencia", aclara Zamora. El presidente de la patronal de la construcción insiste en que las empresas "tienen mucha falta de mano de obra".

Hostelería

También las actividades de la hostelería son unas de las que más empleados extranjeros contrata. Según datos de la consultora de Recursos Humanos Randstad -con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)- en la Comunitat Valenciana el 47 % de los empleados en hostelería es extranjero o cuenta con doble nacionalidad. Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial Hostelería Valencia, considera que el pacto alcanzado por el Gobierno y Podemos para regularizar medio millón de migrantes "tiene un objetivo último positivo, pero se debe cuidar el proceso". Eso pasa, según el representante de los hosteleros valencianos, por "el sistema de formación y cualificación". "Todos los procesos -asegura a este diario- deberían llevar aparejados programas de formación, que es fundamental, sobre todo en nuestro sector".

Trabajadoras en el obrador de un restaurante, en una imagen de archivo.

Trabajadoras en el obrador de un restaurante, en una imagen de archivo. / LEVANTE-EMV

Además de la formación, Espinar reclama a las administraciones "la máxima colaboración con los mayores sectores productivos, que en este caso somos nosotros, somos los mayores empleadores" de este sector de la población. "Tanto el Gobierno central como los gobiernos autonómicos deberían de ponerse en contacto con nosotros para que toda esa cualificación y formación pase por nosotros; es fundamental", comenta Espinar.

Agricultura y ganadería

La satisfacción tras conocer el proceso de regularización llega además desde el sector primario de la Comunitat Valenciana. A principios de 2025, la autonomía contaba con 26.774 extranjeros afiliados en el sector agrario, lo que la sitúa como una de las regiones con alta presencia de mano de obra foránea en el campo. La autonomía se posiciona como un núcleo importante de contratación, siendo gran parte de estos trabajadores de origen extracomunitario.

Según Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, "el sector necesita mano de obra profesional para las labores del día a día, pero sobre todo es esencial en determinados momentos para la recolección de productos en campañas fuertes". El dirigente de la Unió reconoce que los profesionales del campo, dentro del proceso agroalimentario, "están ya perfectamente integrados con la migración dada la falta de mano de obra nacional. No hay más que dar una vuelta por el campo para ver cada vez mayor presencia de migrantes", destaca Peris. Y lanza una advertencia: "la necesidad de mano de obra migrante también es primordial para el sector ganadero, tanto en los trabajos en las granjas como en el pastoreo", puntualiza.

Contratos en origen

Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, considera que en el sector agrario se necesitan trabajadores cualificados "que vengan legalmente y regresen cuando acaben su trabajo. Pero el sistema de legalizar a gente que ha entrado ilegalmente no nos parece bien", indica. "Los españoles hemos ido legalmente, con contrato y bajo demanda, a Francia y otros países europeos. En Andalucía, varias organizaciones de Asaja traen cientos de trabajadores de Marruecos con experiencia agrícola que hacen la campaña y luego se vuelven a su país. Las cosas arregladas son mejor que las cosas no arregladas. Aquí -en la Comunitat Valenciana- tenemos mucho minifundio y campañas agrícolas puntuales. El Gobierno debe implicarse para facilitar trabajadores profesionales que se adapten a la realidad de nuestra agricultura", concluye Aguado.

Un podador en una campo de cítricos, en una imagen de archivo.

Un podador en una campo de cítricos, en una imagen de archivo. / VICENT M. PASTOR

En parecidos términos, el presidente de Cooperatives Agro-alimentàries, Cirilo Arnandis, afirma que "el proceso de regularización de inmigrantes es una circunstancia que puede beneficiar a diferentes sectores de actividad, no únicamente al agroalimentario, y que da respuesta a la problemática generada en torno a la empleabilidad de esta población migrante. Siendo un tema que genera cierta preocupación y debate en busca de soluciones concretas, en líneas generales no es algo que afecte con gran intensidad al sector cooperativo valenciano, que cuenta con plantillas estables de trabajo tanto en campo como en almacenes".

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