Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

REGULACIÓN

Bebidas energéticas: la confusión por las leyes que inquieta a Mercadona y El Corte Inglés

Las patronales Asedas y Anged lamentan que dos comunidades limítrofes, Galicia y Asturias, fijen la edad de consumo en 18 y en 16 años, respectivamente

Estantería de bebidas energéticas en un supermercado, en una imagen de archivo.

Estantería de bebidas energéticas en un supermercado, en una imagen de archivo. / SOLSTOCK

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

Tras las recientes iniciativas legislativas respecto al consumo de bebidas energéticas en Galicia y Asturias, las asociaciones de distribución de alimentos y bebidas, Asedas (Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados) y del sector de la distribución Anged (grandes superficies comerciales como El Corte Inglés, como otras firmas) han alertado sobre las graves consecuencias de esta ruptura de la unidad de mercado que supone diferencias injustificables en la edad mínima de venta de las bebidas energéticas y otras tan intervencionistas como la prohibición de su adquisición si se va a acompañado de un menor.

Galicia publicó el pasado 7 de enero la Ley de Protección de Personas Menores y Prevención de las Conductas Adictivas, donde se fija en 18 años la edad mínima de consumo de bebidas energéticas. Por su parte, el Parlamento asturiano está a punto de aprobar el Proyecto de Ley de Regulación de la Venta, Suministro y Consumo de Bebidas Energéticas para la Protección de Menores, donde la edad mínima de compra de bebidas energéticas se sitúa en 16 años. Así pues, en dos comunidades autónomas limítrofes se va a dar un hecho inexplicable: que una persona de 17 años pueda comprar bebidas energéticas en un municipio que puede estar solo a diez minutos de otro donde no podrá hacerlo.

Criterios de salud pública

En su momento, se ha discutido por todos los sectores afectados que estas prohibiciones estén basadas en datos científicos o en criterios de salud pública suficientes que impliquen imponer una edad mínima de consumo. Pero, de ser así, no existe explicación para que no sea la misma en todo el territorio y se evite una grave fragmentación del mercado interior. Esta ruptura se concretará en la aparición de nuevas cargas burocráticas que complicará la gestión a las empresas de distribución y generarán confusión a los consumidores. Así, por ejemplo, que en Asturias, el personal de las empresas tenga que calcular dos edades distintas entre sus posibles clientes (16 para bebidas energéticas y 18 para el alcohol) a partir de las fechas de nacimiento que figuran en el DNI, va a suponer una dificultad añadida para el cumplimiento que recaerá exclusivamente en los distribuidores.

Imagen de archivo de bebidas isotónicas en los estantes de un supermercado.

Imagen de archivo de bebidas isotónicas en los estantes de un supermercado. / Paloma Puente / EFE

Y en esta misma línea, aún resulta más difícil de aceptar para la distribución la prohibición de adquirir estas bebidas a los mayores de 18 años, cuando vayan acompañados de un menor. Así, en la práctica, según la futura norma asturiana, un adulto acompañado -por ejemplo- de sus hijos menores podrá adquirir cualquier bebida alcohólica, en la cantidad que desee, pero no una bebida energética. Se trata de una invasión de la esfera privada y personal que va a generar -con toda probabilidad- problemas en las líneas de caja por la imposibilidad de que los trabajadores de la distribución hagan entender la medida a sus clientes, debido a que no tiene precedentes en nuestro país: es la primera regulación sobre la adquisición de un producto por adultos en función de si van acompañados o no por menores.

Las asociaciones de la distribución alimentaria piden al Gobierno del Principado y a todos los grupos representados en el parlamento asturiano que reconsideren esta medida e introduzcan las modificaciones necesarias para evitar la grave ruptura de unidad de mercado que presenta; así como los costes desproporcionados para un sector que colabora activamente en la garantía de la salud, del acceso a la alimentación equilibrada y la protección de los menores desde hace muchos años y lo ha demostrado en las situaciones más exigentes que nuestra sociedad ha vivido en los últimos años.

Representatividad

Asedas cumplió 25 años en 2024. Fundada en 1999, hoy es la primera organización empresarial española de distribución alimentaria con más de 344.000 trabajadores, más de 20.000 establecimientos de distribución minorista, 173 de distribución mayorista y un total de más de 11 millones de metros cuadrados de superficie comercial de alimentación y gran consumo, lo que representa el 75,4 por ciento de la distribución alimentaria en España.

Empresas asociadas: AhorraMas, Aldi, Alimerka, Clarel, Condis, Consum, Covalco, Coviran, Dia, Euromadi, Froiz, Gadis, Ifa, Lidl, Lupa, MasyMas, Mercadona, Plusfresc, Spar, Transgourmet, Uvesco.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents