Consecuencias del conflicto
El ataque a Irán hace tambalear la logística mundial y amenaza con un "efecto dominó" de sobrecostes
El golpe de Estados Unidos e Israel al país oriental pone en jaque al sector, obligando a las navieras a reconfigurar sus rutas por el corte del estrecho de Ormuz
Operadores de Galicia ya constatan recargos por la situación de riesgo, contemplan retrasos y temen que los fletes suban más por el alza del petróleo

Una embarcación ligera iraní navega en el estrecho de Ormuz. Tras ella, un buque mercante. / Rouzbeh Fouladi
Jorge Garnelo
Los conflictos bélicos perturban la economía mundial al ritmo de un efecto dominó que empieza nada más cae la primera bomba. Se mueve la primera pieza, la de la violencia, que empuja a una segunda, la del drama social, y esta a otra, y otra y otra, entre inestabilidad, incertidumbre y cada vez más tensión. El impacto de la última ficha, cuando llega, cae lejos de la zona en guerra y es proporcionalmente más duro cuanto más se prolonga esta, como sucede con todas las demás. En el caso de Irán, en jaque tras el golpe asestado por Estados Unidos e Israel, ha comenzado con el corte del estrecho de Ormuz, vital para el transporte marítimo. El bloqueo amenaza ahora con extenderse en forma de saturación o colapso a los puertos de tránsito (hub) de los países de alrededor —y con ello disparar los fletes y los precios del combustible—, abriendo la puerta a un episodio inflacionario en Europa y España como el que se vivió tras la invasión rusa de Ucrania.
Todo es, de momento, una hipótesis, pero tiene los elementos necesarios para convertirse en realidad. "La clave está en cuánto tiempo se sostiene esta situación", apunta Xoán Martínez, presidente del Clúster da Función Loxística, en declaraciones a FARO DE VIGO. Conforme explica, las primeras consecuencias ya se están notando, con las navieras reconfigurando sus rutas y anunciando a sus clientes recargos por prestar sus servicios en un contexto de riesgo. Junto a ello, todas las miradas están puestas en la evolución del coste del barril de Brent, que este martes llegó a superar los 85 dólares. El petróleo de referencia en los Veintisiete alcanza su nivel más alto desde julio de 2024 y es un 40% más caro que en el arranque de 2026, cuando estaba por debajo de los 60.

Imagen satelital de los barcos atrapados en el estrecho de Ormuz. / MarineTraffic
Gigantes como Maersk y MSC han suspendido ya su tránsito por Ormuz en un escenario que recuerda bastante al que acogió hace más de dos años el canal de Suez por la crisis del mar Rojo, y que alimenta aún más la sensación de inseguridad en los pasos de Oriente Medio en favor de desvíos que en buena parte de los casos se están produciendo por el Cabo de Buena Esperanza (África). "Las empresas de transporte marítimo son muy cautas porque sus inversiones son muy grandes. Un barco vale mucho dinero y lógicamente no se la juegan", señala Antonio Búa, presidente del Propeller Club Puerto de Vigo. Él también vaticina un nuevo aumento de los fletes, "a pesar de que hoy hay una mayor capacidad de carga de contenedores".
3.200 buques atrapados en el golfo Pérsico
El alcance del conflicto en Irán va más allá de influir más o menos en las exportaciones o las importaciones de un puerto finalista en concreto, como el Puerto de Vigo. De prolongarse, amenaza con tener un impacto sistémico en los nodos marítimos estratégicos de la región de Asia más expuesta, la que habita en la ribera del golfo Pérsico, y consecuentemente a nivel mundial.
Una de las terminales que ya está experimentando este estrangulamiento es Jebel Ali (Emiratos Árabes Unidos), que funciona como una base logística global y conexión clave para rutas entre Asia, Europa y África. Pero también Ras Tanura y Ras al-Ju'aymah (Arabia Saudita) o Ras Laffan (Qatar), que operan como puntos críticos de salida de crudo, GLP y GNL.
"Se están cancelando todas las salidas a los puertos de destino del conflicto, pero también se están monitorizando aquellos destinos que, sin ser zona de conflicto, deben transbordar en puertos de conflicto", exponen fuentes de Vasco Shipping también a preguntas realizadas por este periódico. Desde la firma, que cuenta con instalaciones en la ciudad olívica y actúa como representante exclusivo de la naviera china COSCO en el noroeste de España, ya han comunicado a sus clientes cómo se están adaptando ante los diferentes escenarios que manejan. Al mismo tiempo, su atención se centra en si "esto produce un efecto dominó en otros puertos por congestiones de desvíos de todos aquellos barcos que están navegando a las zonas en conflicto y que deberán buscar otras alternativas".
"Principalmente nos afectará el incremento de combustible, tanto a los barcos como al transporte terrestre, lo que se verá reflejado en un incremento de fletes y precios en el transporte marítimo", expone por su parte Cristina Colunga, branch manager de WEC Lines España en Vigo. Según las últimas cifras proporcionadas por Clarksons Research, especializada en la recopilación de datos e información de comercio marítimo, en estos momentos hay 3.200 buques atrapados en el golfo Pérsico que representan el 4% del tonelaje mundial. Al menos 112 petroleros de crudo y 114 portacontenedores. Los ataques iraníes ya han impactado en la navegación mercantil y a la infraestructura regional con seis embarcaciones dañadas, entre las que se encuentran el Stena Imperative, el Sea La Donna, el Hercules Star, el Ocean Electra, el Skylight y el MKD Vyom.
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