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INFORME ITENE

El transporte por carretera valenciano crece un 33% y ya aporta 6.000 millones al PIB

La patronal FVET identifica seis retos prioritarios: digitalización, eficiencia operativa, falta de conductores, trazabilidad, seguridad y transición verde

Carlos Prades, Vicente Martinez Mus y Vicente Lafuente, ayer, en la sede de la CEV.

Carlos Prades, Vicente Martinez Mus y Vicente Lafuente, ayer, en la sede de la CEV. / LEVANTE-EMV

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

El transporte terrestre de mercancías por carretera refuerza su papel como motor económico y logístico de la Comunitat Valenciana tras alcanzar en 2023 una cifra de negocio de 5.975 millones de euros, lo que supone un crecimiento acumulado del 33% respecto a 2018. Así lo recoge el informe 'Impacto del sector logístico por carretera en la Comunitat Valenciana', un análisis que pone sobre la mesa el peso del transporte de mercancías por carretera en la economía valenciana e identifica esta rama del sector logístico como punto neurálgico de la competitividad territorial.

Bajo el paraguas de Itene(Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística de la Comunitat), las asociaciones del transporte FVET (Federación Valenciana de Empresas del Transporte), ACTM (Asociación Empresarial de Transporte en Castellón) y Fetrama (Federación Provincial de Transportes de Alicante), junto a la industria valenciana representada por miembros de la CEV (Confederación Empresarial de la Comunitat) y la Generalitat han realizado un diagnóstico del sector con el objetivo de priorizar retos y orientar soluciones a las trabas de una actividad económica que refuerza y potencia el trabajo del tejido empresarial valenciano.

El documento destaca que el transporte por carretera representa en torno al 4% del PIB autonómico, con un comportamiento especialmente resiliente en los últimos años: pese al impacto de la pandemia, la actividad registró una caída moderada en 2020 (-3,34%) y recuperó máximos históricos en 2022 (+24,14%), consolidando su dinamismo a partir de 2023. Además, lo señala como un componente esencial para sostener la competitividad de sectores estratégicos como la cerámica, la automoción, la alimentación o la agricultura.

Generación de empleo

En términos laborales, el sector alcanzó en 2023 los 56.875 trabajadores, un 5% más que en 2018, consolidándose como el mayor empleador entre los principales sectores industriales valencianos. Entre 2018 y 2024, el número de empresas activas creció un 11,2% hasta situarse en 18.977 compañías, con fuerte concentración en la provincia de Valencia (60%). No obstante, el documento advierte de la alta atomización del sector: el 56% de las empresas no cuenta con asalariados y solo el 5% supera los diez empleados, un factor que limita la capacidad de inversión y refuerza la competencia basada en el precio. Carlos Prades, presidente de FVET, ha puesto el foco en este aspecto: “el predominio de la pyme supone una fuerte competencia de precios por la atomización del sector, un problema exclusivo del transporte por carretera que se suma a los globales del sector logístico analizados en el informe”.

Problemas urgentes y seis retos

A partir del trabajo participativo realizado con empresas logísticas e industriales, el informe presentado hoy en la sede de la CEV identifica seis grandes retos prioritarios para el sector: escasa digitalización, ineficiencias en operaciones y planificación, escasez de conductores profesionales, trazabilidad incompleta, seguridad y descarbonización. La falta de mano de obra se percibe como una amenaza a corto plazo. La escasez de conductores profesionales y de talento cualificado es uno de los principales riesgos estructurales para la viabilidad del sector. En este sentido, hace seis meses, FVET ya denunció que el 79,6% de los empresarios del transporte señala la falta de chóferes como la principal amenaza para la actividad a corto plazo.

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