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EL CAMPO

La guerra pone por las nubes la cesta de la compra

El conflicto bélico golpea al campo: más costes y rutas cortadas. Fertilizantes y gasóleo disparan los costes agrarios y los ‘super’ dicen que aumentarán precios si suben las materias primas. El mercado del azafrán y pistacho, en vilo

Llenar el carro de la compra en el 'súper' cada vez cuesta más dinero.

Llenar el carro de la compra en el 'súper' cada vez cuesta más dinero. / FERRAN NADEU

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

La guerra en Irán se extiende por otros países de Oriente Medio, bloquea el estrecho de Ormuz y, en la economía doméstica, encarece la cesta de la compra al dispararse los costes de la energía, el transporte y los fertilizantes. Este conflicto aumenta ya el precio del gasóleo agrícola hasta un 40%, afectando gravemente a la producción y distribución de alimentos. Eso provoca un alza de los precios sobre los mercados mundiales que se traduce ya en un impacto negativo en los bolsillos de los consumidores. Sin duda, el enfrentamiento bélico impacta en la producción de un bien mucho más esencial que los carburantes: los alimentos. Y con las cosas de comer no se juega.

Aunque todavía no afecta a todas las estanterías de los supermercados, ni en la falta de suministros, en el campo de toda España -incluido el de la Comunitat Valenciana- la sacudida ya es evidente tal como constatan los gastos de explotación.Y eso hará subir los precios al ‘súper’. El consumidor final aún no ha empezado a notar excesivos aumentos en los precios de los alimentos (sí en el caso del combustible y de la luz), si bien la situación podría cambiar en breve al calor del «sobrecoste» que ya sufre el campo debido a la guerra en Oriente Medio.

Movimientos especulativos

Las organizaciones agrarias advierten del encarecimiento de la cesta de la compra y denuncian la existencia de movimientos especulativos en el precio del petróleo. Solicitan la intervención de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para investigar las alzas.

El presidente de Mercadona, Juan Roig, advertía esta semana de la posible escalada de los precios de la cesta de la compra si se disparan los costes de las materias primas por el citado conflicto bélico. «Si lo que toca es el petróleo nos afecta en todo nuestro transporte y en todos nuestros envases», aseguró. Y apuntó que «estaría encantado de que el Gobierno de España y el de Portugal decretaran el IVA cero en la alimentación", tal como decidieron esas administraciones estatales para frenar una escala de la cesta de la compra como ocurrió con la guerra en Ucrania.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, reconoció también, en una entrevista en la Sexta, que el Gobierno realiza un seguimiento de los precios para ver si es necesario implementar medidas. Y puntualizó que el precedente de la citada guerra en Ucrania en 2022 permite contar con una hoja de ruta a seguir para aliviar los bolsillos de familias y empresas.

Alimentos más caros

Tal como ocurrió entonces, suben los precios energéticos y el precio de la comida. Para mitigar esa carrera alcista de precios desde las asociaciones de consumidores proponen la eliminación temporal del IVA de los alimentos de primera necesidad (leche, huevos, pan o frutas) y que se rebaje al 5% el de los aceites y pastas. A esta reducción temporal del gravamen se suman los descuentos en el transporte público y las ayudas al combustible para transportistas profesionales. Pero el resto de la población seguirá pagando muy cara la gasolina y los gasóleos.

Una mujer realiza compras en un 'súper', en una imagen de archivo.

Una mujer realiza compras en un 'súper', en una imagen de archivo. / FERRAN NADEU

El impacto de la guerra en algunos alimentos es grande. Según un informe de Plataforma Tierra (Fundación Grupo Cajamar), el mercado del pistacho está bajo vigilancia. Las consecuencias indirectas del conflicto también se hacen notar en algunos mercados agrícolas globales. El caso más destacado es el del citado fruto seco, ya que Irán es uno de los principales productores mundiales de pistachos y cualquier afectación significativa sobre su producción o sus exportaciones podría generar tensiones en la oferta internacional, con repercusiones en precios y disponibilidad.

«Este tipo de efectos refleja cómo las crisis geopolíticas pueden alterar el equilibrio de los mercados agrícolas, generando tanto riesgos de abastecimiento como oportunidades para otros países productores», explica el citado estudio de Plataforma Tierra. Las exportaciones de este fruto seco generan alrededor de 1.500 millones de dólares al año, situando a Irán como uno de los principales líderes mundiales en este sector. Irán también exporta patatas, uvas pasas y tomates. Tanto las hortalizas como estas frutas podrían verse encarecidas debido al conflicto bélico.

Azafrán, el ‘oro rojo’

Las exportaciones iraníes están realmente afectadas y en consecuencia, el resto del mundo en el caso del azafrán y los dátiles. Irán produce la mayor parte del azafrán del mundo, suministrando aproximadamente el 90% del mercado global. El conocido como ‘oro rojo’ cuesta actualmente en los supermercados españoles entre 5 y 15€ por un sobre de solo 0,5-1 gramo. Además, España es uno de los principales compradores. Eso los saben bien quienes cocinan paellas.

Según un informe elaborado por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), solo con la subida del gasóleo agrícola y de los fertilizantes se está produciendo un sobrecoste diario de 2,4 millones de euros. La proyección anual de esta alza de precios para los agricultores españoles equivaldría a más de 800 millones de euros, de los que 700 millones corresponderían al repunte del gasóleo y 100 millones al de la urea, un fertilizante nitrogenado. El cálculo, pese a todo, resulta aventurado porque la duración del conflicto resulta imprevisible. Al igual que ocurrió ya con el conflicto en Ucrania, el sector primario ha lanzado la voz de alerta después no solo del fuerte encarecimiento del gasóleo agrícola, de un 45%, hasta 1,45 euros por litro sino también del coste de los fertilizantes, como la urea, que ha subido un 25% desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, hasta 600 euros por tonelada. No es un tema menor porque los fertilizantes ya suponen hasta un 15% de los costes del sector en España y eso es algo que el sector primario no va a poder asumir.

Los precios del gasóleo disparan los costes del sector agario.

Los precios del gasóleo disparan los costes del sector agario. / LEVANTE-EMV

Fertilizantes

En parecidos términos, Asaja alerta de que la escalada de precios provocada por la tensión internacional está teniendo un impacto directo en los costes de producción de agricultores y ganaderos. Solo el encarecimiento del gasóleo agrícola y de los fertilizantes supone más de 41 millones de euros adicionales cada semana para el sector, lo que equivale a casi 6 millones de euros diarios que salen del bolsillo de los productores.

La subida llega, además, en plena campaña de abonado -entre finales de invierno y primavera-, uno de los momentos del año en los que más fertilizantes se utilizan en los cultivos, lo que multiplica el impacto económico sobre las explotaciones agrarias. Por otro lado, Asaja lamenta que el Ministerio no esté planteando medidas urgentes para aliviar el impacto en un sector con graves problemas de rentabilidad. Los cultivos citrícolas y otros productos intensivos en energía y fertilizantes sufrirán un aumento de costes de al menos un 12%.

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