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El auge de familias en habitaciones de alquiler impulsa el "chabolismo vertical"

La asociación de propietarios de pisos de arrendamiento alerta de que «son personas que vienen a trabajar y ayudar a impulsar la economía» y viven en cuartos, y defiende el impulso de parques de vivienda asequible

Edificios de vivienda de alquiler en el barrio de Turianova de València.

Edificios de vivienda de alquiler en el barrio de Turianova de València. / Miguel Angel Montesinos

Ramón Ferrando

Ramón Ferrando

València

El auge de familias en habitaciones de alquiler está impulsando en la Comunitat Valenciana el conocido como "chabolismo vertical". La Asociación de propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) advierte de que estas familias están formadas por personas «que vienen a trabajar y ayudar a impulsar la economía» y viven en cuartos. Asval defiende la necesidad de impulsar parques de vivienda de arrendamiento asequible a largo plazo.

La Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica lleva meses alertando de este fenómeno y de que el chabolismo en València "va a ir a más" por el crecimiento exponencial de la población y la falta de pisos. El departamento de análisis de la vivienda, que es una referencia en el sector inmobiliario, insiste en que el Cap i Casal carece de suficientes viviendas para hacer frente a la demanda, marcada fundamentalmente por extranjeros que llegan para trabajar.

Helena Beunza, presidenta de Asval, subraya que "lo que se ha venido llamando chabolismo vertical (varias familias viviendo en un mismo piso)" es algo que ocurre "en Valencia" y en "el resto de España". Son personas que "vienen a trabajar y ayudarnos a impulsar la economía y viven familias enteras en habitaciones. Eso no se ve, no lo vemos, pero es lo que está ocurriendo. En los municipios, los servicios sociales sí que están ya analizando que existe muchísima más gente empadronada por vivienda de la que había en el pasado".

Aumento del Cap i Casal

La ciudad de València ha crecido en 18.000 personas en el último año y, de forma paralela, el número de pisos de alquiler en el mercado ha aumentado a pesar de la demanda. Los expertos apuntan a que sube la oferta de viviendas disponibles a pesar de la necesidad de inmuebles porque los inquilinos no pueden hacer frente a las rentas que se están pidiendo y muchas familias (recién llegadas) acaban compartiendo piso.

La Comunitat Valenciana supera ya los 5,5 millones de habitantes y las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a que podría ganar 800.000 habitantes en los próximos quince años.

El sector de la construcción solo puede atender a un tercio de los compradores de vivienda. En Valencia se construyen al año 4.800 pisos y hacen falta 14.200 por el crecimiento de población. El año pasado hubo un déficit de cerca de 30.000 viviendas, pero en cinco años harán falta 133.000 inmuebles más por la falta de promociones, según revela el último informe del mercado inmobiliario de Cámara Valencia.

Helena Beunza, presidenta de Asval.

Helena Beunza, presidenta de Asval. / Levante-EMV

La situación es especialmente complicada en el segmento del alquiler. "Tenemos mucho déficit de vivienda de alquiler para estar en una situación similar a la del resto de países europeos", apunta Beunza. La presidenta de la asociación añade que los países europeos con mercados de vivienda más equilibrados —Austria, Países Bajos o Dinamarca— han desarrollado modelos basados en el arrendamiento asequible de larga duración. Estos modelos se apoyan en tres pilares: suelo público o derechos de superficie, financiación estable a largo plazo y rentas calculadas en función del coste real del proyecto (modelo coste-renta).

Esto permite crear parques estables de vivienda asequible durante décadas. "Europa está apostando por ampliar el parque de alquiler asequible con modelos estables que combinan inversión pública y privada. Ese es el camino que deberíamos seguir también en España", destaca Beunza.

Condiciones favorables

La presidenta de Asval destaca que la Comunitat Valenciana tiene condiciones muy favorables para impulsar este modelo: áreas metropolitanas dinámicas, demanda clara de vivienda en alquiler y suelo disponible en determinados ámbitos. Pero incide en que para hacerlo posible es necesario que haya estabilidad regulatoria, colaboración público-privada y planificación a largo plazo. La vivienda se planifica con horizontes de 30 o 40 años, no con medidas coyunturales. "Si queremos ampliar el parque de vivienda asequible necesitamos reglas estables y una visión de largo plazo", señala.

Aunque el marco normativo es estatal o autonómico, la política de vivienda se ejecuta en las localidades, y eso depende en gran medida de los municipios. Los ayuntamientos controlan herramientas fundamentales: planeamiento urbanístico, gestión del suelo, licencias urbanísticas y desarrollo de nuevos barrios. La presidenta de Asval insiste en que deben ser tenidos en cuenta porque "sin la implicación activa de los municipios es imposible ampliar el parque de vivienda asequible".

Área metropolitana

Helena Beunza explica que en muchas ciudades europeas el acceso a la vivienda se aborda desde una escala metropolitana, no solo municipal. Esto ocurre porque, según subrayan desde Asval, las personas viven en un municipio, pero trabajan en otro y los mercados de vivienda funcionan a escala urbana y la movilidad diaria conecta todo el territorio.

En el caso de València, según el colectivo, esto es muy evidente ya que el Cap i Casal y los municipios de su entorno forman un único mercado de vivienda. "El mercado de la vivienda ya funciona a escala metropolitana, pero muchas políticas siguen pensadas a escala municipal", insiste Beunza.

Asval insiste en que todas las políticas deben orientarse hacia un objetivo común: aumentar la oferta de vivienda disponible. Sin más oferta, los precios seguirán tensionándose, el acceso será cada vez más difícil y aumentarán las desigualdades. "El gran reto de la vivienda hoy es ampliar la oferta, especialmente de alquiler asequible, y hacerlo con una estrategia estable y coordinada entre administraciones", destaca Beunza.

Seguridad jurídica

Desde la Asociación de propietarios de Viviendas en Alquiler insisten en que la ampliación del parque de pisos asequibles requiere inversión a muy largo plazo. Los operadores que invierten en vivienda «trabajan con horizontes de 30 a 50 años». Para que esa inversión llegue se necesitan tres condiciones: estabilidad normativa, seguridad jurídica y procedimientos administrativos ágiles, apunta el colectivo. «La seguridad jurídica no es una cuestión corporativa, es una condición necesaria para que se pueda ampliar el parque de vivienda», subraya Helena Beunza. La presidenta de Asval añade: «Necesitamos crear un parque de viviendas que realmente dé respuesta a la situación demográfica que se va a dar en la Comunitat Valenciana. Estamos ante una gran oportunidad».

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