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El transporte valenciano alerta de "colapso" y pide medidas urgentes al Gobierno ante la crisis del combustible

El sector reclama ayudas directas y advierte de que la situación pone en riesgo la cadena de suministro

FVET exige medidas urgentes ante el riesgo de colapso del transporte.

FVET exige medidas urgentes ante el riesgo de colapso del transporte. / Levante-EMV

Begoña Jorques

Begoña Jorques

València

El sector del transporte por carretera en la Comunitat Valenciana atraviesa una "situación límite". La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) ha advertido este martes del riesgo de "colapso" de la actividad si no se adoptan medidas urgentes que compensen el fuerte incremento del precio del combustible.

La organización ha mostrado su preocupación tras analizar el Plan Integral de Respuesta aprobado por el Gobierno, al considerar que no incorpora las principales demandas trasladadas por el sector y ha exigido al Gobierno la "adopción inmediata" de las medidas compensatorias planteadas al Ministerio de Transportes hace dos semanas. Según FVET, muchas empresas están operando con márgenes negativos y asumiendo unos sobrecostes que ya son "insostenibles".

"Si esta situación continúa, muchas empresas no podrán sostener su actividad", ha advertido el presidente de la federación, Carlos Prades, quien ha reclamado una reacción inmediata por parte del Ejecutivo.

Qué pide el sector

Entre las medidas prioritarias, FVET reclama la puesta en marcha de ayudas directas que permitan aliviar la presión económica sobre los transportistas. En concreto, plantea un apoyo de hasta 1.500 euros por vehículo pesado —camiones rígidos o tractores— y de 750 euros por furgoneta o vehículo ligero. La federación insiste en que estas ayudas "deben ser directas, ágiles y sin limitaciones administrativas que dificulten su acceso, ya que el sector no puede permitirse esperar a medidas que llegan tarde o resultan insuficientes".

Otra de las reivindicaciones clave del sector es la revisión de la cláusula del combustible, un mecanismo que permite adaptar los precios del transporte al coste real del gasóleo. FVET propone ajustar su peso dentro de la estructura de costes para reflejar la situación actual del mercado: un 40 % en el transporte pesado, un 30 % en vehículos de hasta 16 toneladas y un 20 % en el transporte ligero.

Desde la federación subrayan que esta cláusula no puede quedarse en "un mecanismo teórico", sino que debe aplicarse "de forma efectiva y automática" en las relaciones comerciales. En este sentido, recuerdan que la normativa vigente prohíbe realizar servicios por debajo de costes, por lo que consideran "imprescindible que toda la cadena logística" asuma el impacto del encarecimiento del combustible.

Efectos en el suministro

Más allá del impacto empresarial, FVET advierte de que la situación del transporte por carretera "no es solo un problema sectorial, sino que pone en riesgo el abastecimiento y la estabilidad de la economía productiva. El transporte por carretera es un servicio esencial, y su debilitamiento puede generar tensiones en el suministro de bienes básicos".

En esta línea, recuerdan desde FVET, el Comité Nacional del Transporte por Carretera ya ha alertado de que, "sin una rectificación inmediata", la continuidad operativa del sector podría verse comprometida, lo que abriría la puerta a movilizaciones o incluso a interrupciones progresivas de la cadena logística.

"Si el transporte se detiene, se detiene el país", ha concluido Prades, quien ha insistido en la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la viabilidad de un sector estratégico.

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