Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Energía

Cofrentes y las renovables reducen el impacto de la guerra de Irán en el recibo de la luz

Los analistas advierten de que sin la central nuclear y la energía verde el coste de la luz habría subido en marzo un 143 %

Vista aérea de la central nuclear de Cofrentes.

Vista aérea de la central nuclear de Cofrentes. / Levante-EMV

Ramón Ferrando

Ramón Ferrando

València

La producción de energía en la central nuclear de Cofrentes y las renovables han amortiguado el impacto de la guerra de Irán en el recibo de la luz. Los analistas advierten de que, sin las centrales nucleares y la energía verde, el coste de la luz en el mercado mayorista (pool) habría subido un 143 % por la utilización del gas para producir electricidad. El precio medio diario en el mercado mayorista en España promedió en marzo 41,77 euros el megavatio hora (MWh), según datos de la consultora energética Grupo ASE.

Los analistas de ASE han constatado que, a pesar de la crisis energética, "el precio de la electricidad en España se redujo en marzo apoyado por el crecimiento de las renovables y una elevada carga de base nuclear. Las renovables aportaron el 63,2 % de la generación, la nuclear el 17,10 % y la térmica (producida con gas) se mantuvo en el 15 % del mix, lo que limitó el impacto del conflicto sobre el mercado diario".

La evolución del mercado eléctrico español contrasta con la de otros países europeos, más expuestos a la generación térmica (gas y carbón). Los precios de la electricidad se situaron por encima de los 100 euros el MWh en gran parte de Europa y solo Francia, con 63,85 € el MWh, evitó una escalada mayor gracias a su potente parque nuclear. En este contexto, el precio de la electricidad en España fue aproximadamente la mitad que el del conjunto de la UE, dando una ventaja competitiva a la industria, según destacan los analistas del Grupo ASE.

Coste del gas

El gas natural se utiliza en España para producir electricidad en centrales de ciclo combinado como la de Port de Sagunt. Esta tecnología suele marcar el precio de casación en los momentos en los que no hay generación renovable (de noche) y dispara el coste de la luz en momentos de crisis energéticas, como la provocada durante la guerra de Ucrania o la actual. En marzo, el precio de referencia del gas en Europa (TTF) promedió 51,34 euros el MWh (un 55,1 % más frente a febrero) y el precio en España (Mibgas) promedió 51,76 euros el MWh (un incremento del 63,6 %), en un contexto de tensión geopolítica y elevada incertidumbre sobre el suministro global de gas natural licuado (GNL).

Torres de refrigeración de la central nuclear de Cofrentes.

Torres de refrigeración de la central nuclear de Cofrentes. / MA Montesinos

La guerra de Irán ha estallado en un momento en el que España ha iniciado la cuenta atrás para cerrar sus siete reactores nucleares repartidos en cinco centrales, entre ellas la de Cofrentes. Ese calendario establece que los primeros reactores que van a dejar de operar son los de Almaraz I (Cáceres) el 1 de noviembre de 2027, Almaraz II el 1 de octubre de 2028, Ascó I (Tarragona) el 1 de octubre de 2030 y Cofrentes en noviembre de 2030. 

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha revelado que la eléctrica va a pedir la ampliación de la vida útil, además de la ya solicitada para Almaraz, para otras centrales nucleares en el futuro, ya que considera que "la mayor parte de ellas pueden llegar hasta los 60, e incluso 80 años".

Consultora PwC

Los expertos en energía advierten del riesgo del cierre nuclear sin una alternativa viable y recuerdan el apagón que sufrió España en abril del año pasado, en un momento en el que dos reactores estaban apagados. Un informe de la consultora PwC apunta que, en un escenario sin nuclear, los ciclos combinados tendrían que suplir prácticamente toda la pérdida de generación, lo que supondría un aumento del precio mayorista de la electricidad de unos 37 euros por MWh. Esa subida en marzo hubiera supuesto un incremento del recibo del 90 %.

El análisis de PwC revela que, en un momento sin una crisis energética como la de ahora, el aumento de la factura sería del 23 % para el sector doméstico y la pequeña empresa, y de un 35 % para la industria. La consultora alerta de que, además, el suministro de energía se vería "comprometido en situaciones de alta demanda y baja producción renovable, como ya ocurrió en el pasado".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents