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Transformación digital en las empresas

Seis de cada diez empresas no afrontan la resistencia de sus trabajadores a la inteligencia artificial

Las compañías avanzan en estrategia y despliegue tecnológico, pero el cambio cultural y organizativo sigue siendo el principal freno

Imagen de recurso de inteligencia artificial (IA).

Imagen de recurso de inteligencia artificial (IA). / ARCHIVO

Marcos Rodríguez

Marcos Rodríguez

Madrid

La inteligencia artificial (IA) ya está presente en el día a día de las empresas españolas, pero su impacto real sigue lejos de lo esperado. El principal obstáculo no es tecnológico, sino humano: seis de cada diez organizaciones no han abordado las resistencias internas de sus empleados ante la IA, según el último barómetro elaborado por NTT DATA e ISDI.

El informe refleja una brecha creciente entre el despliegue de la tecnología y la transformación real de las compañías. Aunque la mayoría ya ha definido estrategias de inteligencia artificial (con una puntuación media de 3,46 sobre 5 en madurez), ese avance apenas se traduce en cambios en la organización del trabajo o en los roles profesionales.

En la práctica, las empresas están incorporando herramientas sin modificar su estructura interna. “La IA ya no es una promesa, pero su integración se encuentra con un muro cultural”, resume el estudio.

Uno de los datos más reveladores es la paradoja entre acceso y transformación. Más de la mitad de las compañías ya pone herramientas de inteligencia artificial a disposición de sus empleados, pero eso no implica un cambio profundo en la forma de trabajar.

De hecho, la madurez en la gestión del talento es la más baja de todos los ámbitos analizados, lo que evidencia que la adopción tecnológica va por delante de la adaptación organizativa. La consecuencia es un uso desigual: mientras que el 62% de los directivos utiliza IA de forma habitual, su integración en el resto de la plantilla sigue siendo limitada.

Este desfase también se refleja en la falta de planes estructurados para gestionar el cambio. Solo una minoría de empresas ha desarrollado programas completos para integrar la IA en su cultura corporativa, lo que frena su impacto real en productividad y eficiencia.

Un problema de cultura, no de tecnología

El diagnóstico coincide con otras tendencias recientes del ecosistema digital español: la tecnología avanza más rápido que las organizaciones. En el caso de la IA, esto se traduce en estrategias bien definidas, pero escasa ejecución operativa.

La dificultad no está tanto en implantar herramientas como en redefinir puestos, procesos y dinámicas de trabajo. Más de la mitad de las empresas reconoce que no ha adaptado adecuadamente las funciones de sus empleados a este nuevo entorno, lo que limita el aprovechamiento de la tecnología.

Brecha entre sectores

El informe también evidencia diferencias relevantes por sectores. Banca y energía lideran la adopción, impulsadas por una mayor presión competitiva y capacidad de inversión, mientras que industria y administración pública se quedan rezagadas, con mayores barreras estructurales y culturales.

El reto pendiente

El barómetro concluye que la ventaja competitiva no vendrá solo de adoptar inteligencia artificial, sino de integrarla en la cultura empresarial y en el modelo organizativo.

En otras palabras, las empresas españolas han dado el primer paso —incorporar la IA—, pero aún tienen pendiente el más complejo: transformarse para sacarle partido.

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