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Coste de la vida

La inflación suma un repunte de 1,1 puntos, hasta el 3,4%, por los precios disparados de los carburantes

El Gobierno cree que las medidas aprobadas para minimizar el impacto de la guerra se notarán los próximos meses

Un conductor pone gasolina en una estación de servicio de las Islas.

Un conductor pone gasolina en una estación de servicio de las Islas. / Andrés Cruz

Barcelona

Las medidas aplicadas por el Gobierno español para contener la disparada subida de los carburantes no han sido suficientes para moderar la inflación, que el pasado marzo aumentó 1,1 puntos respecto al mes anterior, hasta situar el Índice de Precios al Consumo (IPC) en el 3,4%, según el dato definitivo que ha hecho público este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es una décima más de lo que se había previsto hace dos semanas y la causa hay que buscarla en el encarecimiento del petróleo, como efecto directo de la guerra en Oriente Medio. Y si el impacto del conflicto bélico, que mantiene al alza los precios de gasolinas y gasóleos, no se ha hecho sentir más en los bolsillos de los consumidores ha sido, según el Ministerio de Economía, gracias al buen comportamiento de la electricidad, "dada la apuesta de España por las renovables".

Gráfico que muestra la evolución del IPC en España.

Además de la electricidad, que está actuando como "amortiguador del shock energético", el departamento que dirige el ministro Carlos Cuerpo destaca que la inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas se moderó el mes pasado en cinco décimas, situándose en un 2,7%, frente al indicador de febrero por las frutas frescas y los huevos. "Este dato establece un mínimo desde hace un semestre", subrayan las mismas fuentes.

Con todo, el secretario de Economía y Empleo del PP, Alberto Nadal, calcula que "los precios han subido un 25%" en España desde que el socialista Pedro Sánchez preside el Gobierno. "La cesta de la compra ha subido un 42%, vivir cuesta más y se ha perdido poder adquisitivo", sentencia Nadal, que considera que "las medidas del Gobierno son insuficientes para unas clases medias cada vez más depauperadas".

La inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- se situó en marzo en el 2,9%, dos décimas por encima del avance del INE y dos décimas también por encima de febrero. El Gobierno está convencido de que las medidas puestas en marcha desde el 20 de marzo para minimizar el impacto de la guerra en el coste de la energía tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los próximos meses. Sin estas medidas, asegura el Gobierno, la inflación del pasado marzo, la más alta desde mediados de 2022, se habría disparado incluso cinco décimas más de lo que ha hecho ahora.

Unos meses más de escalada

Las previsiones sobre cómo evolucionará la inflación los próximos meses sigue generando dudas, "ya estará muy condicionada por el devenir del conflicto en Irán y por el calendario de retirada de las medidas fiscales", apunta la fudación Funcas, especializada en el análisis de datos macroeconómicos. Así, si el precio del crudo se mantiene como el descontado en el mercado de futuros y si las medidas del Gobierno se mantienen hasta octubre, "la inflación general subirá en los próximos meses hasta cerca del 4%, situándose de media anual en el 3,5%, mientras que la tasa media anual de la subyacente será del 2,8%", prevé la entidad. En todo caso, subraya, "sin esas medidas, la inflación de marzo habría sido del 3,7%".

La patronal CEOE ha revisado su previsión de principios de año, que apuntaba a un 2,6% de media anual este 2026, y la ha elevado hasta el 2,9%. Advierte, eso sí, que, "de alargarse el conflicto, la subida de los precios de la energía y materias primas del mes de marzo podría trasladarse a la cesta de la compra lo que obligaría a una revisión al alza de las expectativas de inflación en los próximos meses". "De hecho -agrega en un comunicado- se prevén aumentos transitorios de precios por encima del 3% de no alcanzarse una resolución rápida" del conflicto bélico.

"Estamos ante la mayor subida de la inflación en casi cuatro años", ha afirmado, por su parte, Rubén Sánchez, secretario general de la organización de defensa de los consumidores Facua. Sánchez lamenta, en este sentido, que "el Gobierno no haya querido contener la subida de precios todo lo que hubiera podido: necesitamos precios máximos y la intervención del mercado", ha reivindicado, antes de denunciar que ha habido negocios, como las gasolineras, que, en su opinión, "han aprovechado la coyuntura de guerra y el incremento del precio del petróleo para subir todavía más el precio".

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