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TENSIÓN GLOBAL

Las fábricas valencianas de plásticos y fertilizantes sufren subidas del 70% en costes por la guerra en Irán

La patronal Quimacova advierte del riesgo para el sector ante el aumento de precios de la nafta y la urea

El sector químico es uno de los más afectados por el cierre del estrecho de Ormuz

Empresas del sector químico, en una imagen de archivo.

Empresas del sector químico, en una imagen de archivo. / LEVANTE-EMV

José Luis Zaragozá

José Luis Zaragozá

València

El sector químico de la Comunitat Valenciana, una de las principales industrias de la Comunitat Valenciana con algo más de 230 empresas asociadas a la patronal Quimacova y una facturación algo superior a los 8.100 millones de euros anuales, advierte de los riesgos económicos para este sector a consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz tras el conflicto bélico en Oriente Medio. La guerra está afectando directamente al suministro y precios de hasta un 70% de algunas materias primas químicas claves para la elaboración de plásticos, así como fertilizantes para cultivar alimentos.

Sustancias como la nafta y la urea han registrado incrementos de precio del 67 % y el 48%, respectivamente, según la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique). Según Amaya Fernández, presidenta de Quimacova, "la nafta es esencial para fabricar plásticos y numerosos productos de uso diario, desde envases hasta textiles o artículos de higiene, mientras que la urea es clave para la producción de fertilizantes que permiten el cultivo de alimentos y también para sistemas que reducen las emisiones de los vehículos”.

En ese sentido, la dirigente patronal destaca que “el aumento de sus precios no solo afecta a la industria, sino que acaba trasladándose al consumidor final en forma de productos más caros, desde la cesta de la compra hasta bienes básicos, lo que evidencia cómo los conflictos internacionales repercuten de forma directa en la economía doméstica”.

A ello se suma el encarecimiento de los fletes, con sobrecostes de entre 3.000 y 4.000 dólares por contenedor, así como el aumento de las primas de seguros en función de las rutas, agrega Feique.

Sobrecoste energético

Además, el principal impacto se concentra en el encarecimiento de los costes energéticos, especialmente del gas natural y la electricidad, lo que se ha traducido en un sobrecoste energético estimado de 6 millones de euros para la industria química valenciana de febrero a marzo.

Para afrontar esta situación, Quimacova se alinea con las propuestas planteadas por la patronal española del sector, que propone la derogación del impuesto de valor de producción de energía eléctrica, la ampliación a toda la industria de la reducción del tributo especial sobre la electricidad, la consolidación de una reducción permanente del 80 % de los peajes de acceso para empresas electrointensivas, la solución del alto impacto de los Servicios de Ajuste en los precios eléctricos y el incremento de las compensaciones por las emisiones indirectas de CO2 hasta los 1.000 millones de euros.

Facturación

En 2025, las exportaciones del sector químico de España alcanzaron los 62.926 millones de euros, con un crecimiento del 6,4 %, lo que le situó como primer sector exportador de la industria española, al concentrar el 18 % de las mercancías vendidas en mercados exteriores, por delante de la automoción (16,1 %) y la industria alimentaria (15,2 %).

Respecto al primer trimestre de 2026, ha habido una “contracción productiva” en subsectores clave, con caídas interanuales de la producción de entre el 2 % y el 4 %, así como una “caída de precios industriales”, que está reduciendo márgenes en un escenario de costes energéticos elevados, según Quimacova. Esta presión se concentra especialmente en segmentos como la química orgánica, fertilizantes, pigmentos, plásticos y gases fluorados, con China como principal origen de riesgo.

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