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El V Foro Alia anuncia una inteligencia artificial soberana, ética y transparente

El encuentro sitúa la entrada del valenciano y la consolidación del castellano como lenguas estratégicas para no quedar fuera del desarrollo de la inteligencia artificial

Manuel Palomar, Aleida Alcaide, Pilar Bernabé, María González, Joan-Carles Martí y Eva Blasco.

Manuel Palomar, Aleida Alcaide, Pilar Bernabé, María González, Joan-Carles Martí y Eva Blasco. / Fernando Bustamante / Fernando Bustamante

J.M. Bort

J.M. Bort

València

València volvió a situarse ayer en el centro del debate sobre el futuro de la inteligencia artificial. El edificio Zeus acogió el V Foro Alia, una edición que confirmó la consolidación de este encuentro como espacio de reflexión sobre soberanía tecnológica en plena aceleración de la IA, con una idea de fondo repetida desde distintos ángulos: Europa, España y también la Comunitat Valenciana no quieren ser meros consumidores de tecnología, sino participar en su diseño, sus reglas y su desarrollo.

Bajo el lema ‘Alia como pilar de soberanía tecnológica’, la jornada, moderada por Silvia Tomás, directora de Relaciones Institucionales de Prensa Ibérica en la Comunitat Valenciana, y organizada por las cabeceras del grupo junto a CENID, estuvo atravesada además por el impacto reciente del anuncio de que el Laboratorio de Gobernanza de la IA para la Humanidad de United Nations tendrá sede en Quart de Poblet, un hito que sobrevoló buena parte de las intervenciones.

El director de CENID, Manuel Palomar, abrió el foro con una defensa del proyecto Alia como respuesta a un desequilibrio de partida. «La mayoría de modelos están en inglés, dejando nuestras lenguas en segundo plano. Con el proyecto Alia estamos cambiando esa realidad», afirmó. Reivindicó que el castellano y el valenciano estén «presentes del todo en el ecosistema digital» y vinculó ese esfuerzo con una «innovación responsable».

Palomar repasó tres desarrollos ligados al ecosistema valenciano: Divestex, Vivesvel y Aitana, definido como «el primer modelo de lenguaje en valenciano». «En un mundo donde lo que no está en digital está en peligro de desaparecer, el valenciano ha dado un salto», sostuvo.

Pero insistió en que el valor de Alia no se limita a crear grandes corpus, sino a desarrollar herramientas útiles para ámbitos como sanidad, justicia o turismo. «Nuestro objetivo es que empresas, administraciones y organizaciones utilicen y se beneficien de los modelos Alia, abiertos y libres para todos», señaló.

Bernabé y una "IA humanista"

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé reivindicó el papel de València como nodo estratégico en la gobernanza mundial de la inteligencia artificial, tras la elección de Quart de Poblet como sede del laboratorio de United Nations para la IA. Presentó este hito y el proyecto público Alia como ·una oportunidad para situar a España en una transformación tecnológica en la que no basta con desarrollar más rápido, sino decidir con qué reglas, con qué valores y al servicio de quién avanza la inteligencia artificial".

Frente a modelos dominados por el mercado o el control autoritario, defendió una "IA humanista", basada en regulación, rendición de cuentas y protección de derechos, y situó a España como actor relevante en esa cogobernanza, con iniciativas como la agencia supervisora europea, la carta de derechos digitales y avances "frente a usos dañinos como los deepfakes sexuales". En esa visión, Alia aparece como una infraestructura pública, abierta y multilingüe para democratizar el acceso a la tecnología y reducir dependencias externas.

Bernabé puso además el acento en que "regular no frena la innovación, sino que determina quién se beneficia de ella"

Bernabé puso además el acento en que "regular no frena la innovación, sino que determina quién se beneficia de ella", vinculando ese enfoque a una dimensión social y feminista, especialmente ante los riesgos que la IA plantea para las mujeres. Su mensaje final fue una defensa de construir desde aquí un modelo digital propio, apoyado en una idea de fondo: "la inteligencia artificial solo tendrá legitimidad si es también profundamente humana". Y cerró con una cita de Joan Fuster que funcionó casi como declaración de principios: «Toda tecnología que no construyamos nosotros, la construirán otros por nosotros».

La CEV y la invitación a invertir

Desde la óptica empresarial, la presidenta de la CEV Valencia, Eva Blasco, llevó el debate al terreno práctico. «La implantación es casi nula y eso nos advierte de lo que tenemos que hacer», dijo. «Necesitamos reducir la distancia entre quien desarrolla la tecnología y quien tiene que aplicarla», reclamó. «Es fundamental vencer el miedo a invertir», añadió.

Uno de los momentos centrales llegó en el diálogo entre el director de Levante-EMV, Joan Carles Martí, y la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz. González definió Alia como «patriotismo tecnológico» y defendió que España está construyendo «una IA segura made in Spain». «No es una cuestión solo de tecnología, sino de qué queremos ser como civilización», afirmó.

También dejó una defensa explícita del «tecnooptimismo». «Si la IA es para crear más brechas, menudo viaje hemos hecho», dijo. Sobre inversión privada, admitió que «ojalá hubiera más». Sobre desinformación y uso malicioso, resumió: «Es un poco lo mismo». Y proyectó un deseo: «Que la tecnología sea para el bien, no para el mal».

Tres ejes

La directora general de Inteligencia Artificial, Aleida Alcaide, cerró el bloque institucional con una intervención centrada en tres ejes: talento, infraestructuras y capital. Recordó que las estrategias nacionales movilizan más de 1.500 millones de euros. «Hay un dato que me horroriza: el 80 % de la información está en nubes de Estados Unidos», advirtió.

Mencionó la gigafactoría europea, las futuras fábricas de inteligencia artificial y programas de aceleración de startups. Pero fue al abordar Alia cuando su discurso conectó con el hilo argumental del foro: «La IA generativa será un bien de consumo general, como la electricidad o internet», afirmó.

Más allá de anuncios, cifras y arquitectura institucional, el V Foro Alia dejó una sensación compartida: el debate sobre inteligencia artificial empieza a desplazarse del asombro tecnológico a cuestiones de poder, gobernanza e interés estratégico

Y remarcó la necesidad de soberanía tecnológica y de datos, preservar identidad lingüística y asegurar transparencia y auditabilidad. «Los modelos actuales no comprenden adecuadamente el español ni las lenguas cooficiales», advirtió. Más allá de anuncios, cifras y arquitectura institucional, el V Foro Alia dejó una sensación compartida: el debate sobre inteligencia artificial empieza a desplazarse del asombro tecnológico a cuestiones de poder, gobernanza e interés estratégico.

No fue casual que reaparecieran una y otra vez las mismas palabras: soberanía, infraestructuras, regulación, confianza. En un momento en que la carrera global por la IA suele narrarse en clave de Estados Unidos o China, el mensaje lanzado desde el edificio Zeus fue otro: también desde Europa, desde España y desde València se aspira a intervenir en esa conversación.

Como resumió Pilar Bernabé: «delegar el futuro digital no sale gratis». Y la tesis del foro fue precisamente la contraria: que construirlo desde aquí puede ser una oportunidad.

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