Activos
Emxys, los artífices de la línea directa en el espacio
La empresa de Elche tiene ya cerrados tres proyectos con la Agencia Espacial Europea y aborda su expansión con ronda de financiación y búsqueda de suelo para una nave donde aumentar la fabricación de sus placas

Sistemas electrónicos para satélites made in Elche: así es la empresa Emxys / Fotos y video: Áxel Álvarez
Entre el reciente viaje alrededor de la Luna de los astronautas de la Nasa y las amenazas del presidente norteamericano a los países de la OTAN, hay un nexo común: la industria aeroespacial. La tecnología que lleva pareja este sector ha situado el foco sobre todas aquellas empresas capaces de aportar avances en todo aquello relacionados con la “soberanía” o, mejor dicho, la no dependencia del gigante USA. Bajo esa luz, España se sitúa como un país que ha reordenado recientemente su estrategia y que ha actualizado sus archivos. Una de las fichas más veteranas la posee Emxys, una empresa de Elche que está a punto de cumplir los 21 años desde su fundación y de nombre impronunciable, como reconocen sus fundadores.
José Antonio Carrasco y Francisco García de Quirós registraron Embedded Instruments and Systems (Emxys) en mayo de 2005. Sus inicios y su trayectoria está ligada al Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández de la localidad ilicitana, donde tienen su sede e imparten clases en el departamento de Ciencia de Materiales, Óptica y Tecnología Electrónica. Ambos sitúan en 2007 su primer hito, cuando participaron en su primera misión espacial que les dio el honorífico título de formar parte del récord Guinness de la nave más grande desplegada en el espacio.
Emxys diseña y fabrica satélites y sistemas electrónicos avanzados para misiones espaciales. En todos estos años, han participado en más de 30 proyectos y lanzado sistemas al espacio en cinco misiones, trabajando para agencias espaciales y contratistas industriales de primer nivel. “Nuestra experiencia se centra en el desarrollo de soluciones fiables e innovadoras para plataformas satelitales, instrumentación científica y sistemas de defensa”, indican en sus referencias; pero su valor diferencial es lo que las ha situado en la esfera internacional y en la de los ojeadores de los grandes actores de la industria.

En el centro, José Antonio Carrasco y Francisco García, junto a parte del equipo de Emxys en su sede del Parque Científico de la UMH. / AXEL ALVAREZ
Por un lado, “contamos con certificaciones de calidad aeroespacial AS-9100 e ISO-9001 que son las que nos permiten trabajar en este ámbito internacional”, explica García de Quirós, actual director de Técnico. Por otro, “somos capaces de trabajar desde el nivel de componente hasta el de ingeniería de sistemas. Podemos cubrir toda la cadena. La combinación de varias tecnologías funcionando todas juntas (imagen, óptica, electrónica, temas mecánicos) es muy compleja y lo que nos valoran es esa capacidad”, comenta.
El diseño y, especialmente, la fabricación de toda la electrónica de esas placas capaces de generar y asegurar la comunicación entre satélites y equipos en un ambiente hostil como es el espacial les ha valido su hueco en el ecosistema actual. La exigencia de “customizar esa tarjetita”, detalla el director, les ha llevado a ser un socio fiable en los proyectos. En los laboratorios, además de ordenador, cuentan con una sala blanca y su aspiración es poder contar con instalaciones propias donde generar esa atmósfera cero lo que supondría simulaciones de mayor contraste. El precio de cada una de estas piezas se mueve en horquillas millonarias. José Antonio Carrasco señala que “ahora mismo trabajamos bajo demanda y, actualmente estamos gestionando tres que son tres plataformas diferentes”. “Por eso necesitamos dar un salto. Para industrializar más nuestra cadena y poder atender a más misiones y más plataformas”, añade su socio.
Record. 32 kilómetros de cable
En 2007, participó en una misión espacial donde la nave desplegó un cable (Dinema) hecho por Emxys que estuvo conectada con la cápsula de reentrada durante unos minutos. Mientras ambas partes estuvieron comunicadas su tamaño creció y se registró como el de mayor envergadura en el espacio hasta la fecha.
La nueva fábrica
En la actualidad, la empresa cuenta con 22 empleados y presentó unas cuentas en el Registro de 2024 con una cifra de negocio cercana a los 300.000 euros, pero con un fondo de maniobra de medio millón. El crecimiento para 2025 superará los dos dígitos y lo más importante es que se encuentra en pleno de proceso de ronda de financiación. Además de los dos ingenieros y fundadores que poseen la mayoría de la sociedad, Emxys cuenta con el fondo Alma Mundi Ventures en su accionariado. Este vehículo ya trabaja en abrir esas puertas para dos cuestiones: dar el salto a su propia nave o centro y materializar esa fabricación a mayor escala.
“La mayoría de nuestros ingresos, le diría que entre un 90-95 % tienen son de origen público”, expresa García de Quirós. Ambos son cautelosos en el proceso abierto por discreción, pero muestran seguridad en los objetivos. «Nuestro objetivo es quedarnos, a poder ser, en el eje entre Alicante y Elche». A priori, las características que precisa la empresa especializada en componentes para satélites son las de unas instalaciones de entre 3.000 y 4.000 metros cuadrados, donde poder desarrollar el proceso completo de creación y montaje de los satélites. La inversión inicial se sitúa en el umbral de los ocho millones de euros.

Interior de uno de los laboratorios de la empresa que trabaja con satélites desde Elche. / AXEL ALVAREZ
Como hándicap, Emxys se enfrenta al reto de la captación del talento. La empresa está conformada principalmente por ingenieros electrónicos. “También hay de telecomunicaciones y, de manera más complementaria, de aeroespacial, informáticos y contamos con un matemático”, apuntan. En este capítulo, los fundadores son altamente críticos con el sistema educativo superior y abren el melón del papel que jugará el conocimiento en la carrera espacial. “Hay cosas que un país no puede desarrollar, aunque tenga mucho dinero. En España y Europa, tenemos un problema de conocimiento importante. No sabemos hacer las cosas frente a competidores que sí, tenemos que ser conscientes de ello”, asegura José A. Carrasco.
El ejemplo lo pone el director Técnico: “Cuando hablamos de soberanía tecnológica, los que se dedican a la burocracia se refieren a recursos. La historia nos demuestra que no todo se consigue con dinero. Hace falta una combinación. Rusia tiene capacidad hipersónica. Rusia ha demostrado que, con muy pocos ingresos, han sido capaces de desarrollar esta tecnología de manera efectiva. Europa no la tiene. O cuando se apunta a que SpaceX ha hecho una inversión muy grande en el tema de la reusabilidad de los cohetes, nadie se acuerda de que, hace muchos años, ellos mandaron una nave a Marte que aterrizó el rover Curiosity, de un tamaño como el de un coche pequeño, de forma totalmente autónoma sustentándolo desde la nave Skycrane (grúa espacial) y descongándolo a la superficie . Ellos fueron capaces de desplegar una nave grúa en Marte con una autonomía tremenda. Ese ‘pull’ de conocimiento, que pasó como algo científico, es el que luego alimenta a empresas como SpaceX o Blue Origin. Así que creemos que perseguir la soberanía es una maratón, una carrera de fondo”. La teoría se ha traducido en que la formación interna sea la base de su equipo, una tarea para la que consideran un escenario mínimo de 10 años desde que entran, recién egresados, hasta que alcanzan un nivel de madurez profesional.
Misión actual y futura
En el arranque del año, Emxys está centrada en el proyecto estratégico de comunicaciones ópticas para uso dual en el espacio que lideran y que engrana con la iniciativa del transceptor de comunicaciones ópticas para la plataforma de satélite Odaliss. “No solamente ya somos capaces de comunicar mediante láser el segmento espacio, es decir, los satélites con tierra, sino también a comunicar satélites entre sí”, detalla el director tecnológico. Esa conexión intersatelital es uno de los retos.
Ahora futuro reto es mayúsculo. “Creo que podemos saltar de la órbita terrestre al espacio profundo”, señalan sus responsables. La práctica totalidad de los actuales satélites orbitan alrededor de la Tierra y muchos de ellos lo hacen en la denominada Órbita Baja (LEO, por sus siglas en inglés). El avance que se plantean es salir de ese ámbito, incluso fuera de la influencia de la Luna. “En el espacio interplanetario tienes otros problemas, como los relativos a la madurez tecnológica, de vida de la misión porque duran muchos años. El nivel de autonomía de los equipos debe ser muy alto”, comentan en relación con las misiones de exploración. “La experiencia que estamos adquiriendo con la misión europea Hera nos está permitiendo posicionarnos”, concluye García de Quirós.
Todo ello se realiza en un momento crucial para el ecosistema aeroespacial español. Los dos ingenieros reconocen el avance que ha supuesto contar con un interlocutor como es la Agencia Espacial Española y también el buen trabajo que realiza su actual director Juan Carlos Cortés. Frente a la concentración que todos conocemos alrededor de Houston en Estados Unidos, el modelo español vive disperso geográficamente. “Nadie ha conseguido replicar un Silicon Valley, ni siquiera en el propio Estados Unidos”, apunta García de Quirós. En su opinión, lo más parecido son los polos estratégicos creados por Francia, pero consideran que el nivel alcanzado en España está en la línea de los franceses y alemanes que llevan la batuta. “Colaboramos con empresas y centro de muchos países”, añaden e insisten que en una carrera de fondo como la espacial lo importante es tener esa mirada, interés y hechos a largo plazo claros.
A la espera de la gran convocatoria europea
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en el último año no solo ha agitado el tablero comercial mundial, sino que ha obligado a los países europeos a repensar su estrategia de defensa. El hecho de que esta industria haya pasado a ser una prioridad ha abierto la puerta a la financiación a todos los proyectos aeroespaciales que, como confirman los responsables de Emxys, se ha traducido en la reactivación de un sector que trabaja en escenarios de largo plazo.
Desde la empresa ilicitana reconocen que todos sus proyectos sobre comunicaciones ópticas están dentro de los planes de España para potenciar la soberanía tecnológica y ahora, tanto ellos como el resto de actores del sector, se preparan para la “gran convocatoria”. Se trata de la anunciada iniciativa de la UE para poner encima de la mesa 1,3 billones de euros para desarrollar tecnologías duales.
“Este tipo de tecnologías, y más si se refieren al espacio, son estratégicas nacionales o europeas. Las últimas tensiones geopolíticas han provocado una reacción en los países, especialmente de la UE, que han llevado a replantearse tener soberanía sobre ciertas tecnologías muy estratégicas”, comenta Franscisco García de Quirós. Sin embargo, los directivos de la empresa advierten y recuerdan que los avances están ligados no solo a presupuestos, sino también a conocimientos y experiencia, lo que les lleva a un criterio de prudencia sobre las expectativas abiertas en este momento y, en especial, a la necesidad de inversión sobre el talento y la formación en las universidades. Su posición es crítica en este aspecto.
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